Chaco es calor, quebracho y una gente que resiste todo con una sonrisa. Los chaqueños viven en una tierra dura pero generosa, con tradiciones criollas bien arraigadas. Aquí el chipá es desayuno y el chamamé es banda sonora de la vida diaria.
"Tener chamuyo. Se dice de alguien que tiene mucha labia y sabe chamuyar, o sea, habla lindo para convencer, levantar o zafar de una situación. Puede ser encanto genuino o puro verso, depende del personaje. Básicamente es saber vender humo con cara de santo y salir ganando. Y sí, a veces funciona demasiado bien. Ejemplos. El Carlos cae al kiosco, tira dos frases y ya le dieron yapa y descuento. Tiene un chamuyo terrible, te duerme con una sonrisa. Mi tía en la feria se hace amiga de todas las caseras y siempre vuelve con el carro lleno y la billetera intacta. Tiene más chamuyo que el abogado del diablo. El pibe en la joda encara a todas con un verso de película y funciona. Tener chamuyo es como tener superpoderes de la lengua, te salva hasta de la llorona más fiera."
"Tener alma de abuela es tener hábitos tranquilos o antiguos. Por ejemplo, un viernes a la noche estaba tejiendo viendo novelas. Tiene alma de abuela."
"Apañar es ayudar o dar una mano en algo, a veces media la fuerza. Che, vení apañar con la mudanza un toque, que si no termino abrazado en la caja de platos llorando."
"Apurao. Persona que anda siempre con prisa, a las corridas y sin tiempo para nada. Che, salí apurao y le puse yerba al mate con la cuchara de sopa. Con razón después me quejé de que estaba raro."
"Rejuntar es ir a buscar a alguien pero con mucha lentitud o fiaca. Che, rejuntame en la esquina y traeme mate, que si llegas tarde te caliento la cabeza yo."