Limón
En Chaco se le dice limón a esa persona que siempre está amarga, que tira mala onda y te pincha el globo en cualquier plan. Puede ser el amigo que se queja de todo, que ve el lado negativo o que te baja la euforia cuando la estás pasando bomba. Básicamente, es el aguafiestas del grupo, aunque a veces ni se dé cuenta.
Estar al horno
Se usa cuando alguien está metido en un lío grande y ve que no zafa ni a palos, como una pizza que ya se está quemando en el horno y nadie la saca. Puede ser por un examen, un quilombo de guita o cualquier cagada importante. Es medio dramático pero también gracioso, porque todos hemos estado al horno alguna vez.
Subir como pedo de surubí
Se usa para decir que alguien o algo progresa, crece o se dispara rapidísimo, casi de un día para el otro. La imagen es bien criolla y medio asquerosa, pero graciosa: un pedo que sale volando de un surubí, ese pez grandote y rápido de los ríos del litoral. Ideal para hablar de fama repentina, precios que se van al carajo o negocios que explotan.
Dulce de zurdo
Dulce de zurdo se usa en el nordeste argentino para hablar de algo que pinta genial al principio pero al final es puro humo. Puede ser una cita, un laburo nuevo o hasta un asado que prometía y terminó medio tristón. Es como decir que todo era fachada y cero contenido, y la verdad es que la expresión tiene su gracia.
Más amargo que el ombligo
Expresión bien chaqueña para decir que alguien está de pésimo humor, cruzado con todo y que cualquier cosa le cae mal. Se usa cuando la persona anda con una cara de perro tremenda y no se banca ni un chiste. Lo del ombligo es pura exageración popular, porque supuestamente es una parte del cuerpo cero simpática y medio feucha.
Achicar
En el Chaco, achicar no es solo hacer algo más chico, también es recortar sueños, planes o expectativas cuando la realidad te pega un cachetazo. Es cuando ves que la plata, el tiempo o la energía no dan y tenés que bajar un cambio. Duele un poco, pero también te salva de hacer papelones, hay que admitirlo.
Menea'o chaqueño
Expresión bien chaqueña para hablar de alguien que baila con un ritmo tremendo, con todo el sabor del litoral y cero vergüenza. No es solo mover las caderas, es meterle corazón, sudor y un toque de locura al baile. Cuando dicen que alguien tiene un buen menea'o chaqueño, es porque la rompe fuerte en la pista.
Hacer chispa
Se usa cuando alguien la rompe mal, ya sea bailando, jugando al fútbol o mostrando alguna habilidad que deja a todos de cara. Es como decir que está on fire, pero bien chaqueño, con toda la energía y el brillo del momento. Suena a que el ambiente se prende y la persona destaca a lo bestia.
Apañar
En Chaco se usa apañar para decir ayudar, dar una mano o bancar en alguna tarea medio pesada. Es como cuando te reclutan de asistente gratis para cargar cosas, ordenar o sostener algo mientras el otro labura. Suena medio inocente, pero a veces es la excusa perfecta para explotarte un rato, y hay que admitir que tiene su gracia.
Inclinar el pico
Expresión muy usada en Chaco para hablar de ponerse a tomar alcohol con ganas, casi siempre en plan joda, entre amigos o en alguna juntada. Es como decir que uno se entrega al trago sin mucha culpa y con bastante alegría. Suena graciosa, medio de borrachín simpático, y tiene ese toque bien de charla de sobremesa.
Estar de sala
En Chaco se usa para decir que alguien está re de moda, en boca de todo el mundo, como si fuera la novedad del momento. Es como cuando una persona se vuelve tema fijo en las charlas, en los grupos y en las redes. Básicamente, está tan presente que ya cansa un poco, pero igual tiene su gracia.
Ir a hacer el templo
Expresión chaqueña para decir que uno va al baño a hacer sus necesidades, pero con toda la solemnidad del mundo. Es como convertir el inodoro en un santuario de paz, silencio y reflexión profunda. Suena fino, pero todos saben de qué se trata. Y hay que admitir que la metáfora tiene bastante gracia.
Estar a un caballo
Se usa para decir que algo queda lejísimos, tan a la mierda que parece que solo llegarías yendo a caballo durante un buen rato. Es una forma exagerada y graciosa de quejarse de las distancias, muy de charla entre amigos cuando te quieren invitar a algún plan pero el lugar está en el quinto carajo.
Andar con cara de urna
Se usa para decir que alguien anda con una cara súper seria, como si estuviera esperando el escrutinio final de las elecciones o cargando un drama tremendo. Cero sonrisa, cero onda, todo gesto duro y preocupado. Es esa cara de velorio político que no se le afloja ni aunque le cuenten el chisme más jugoso del barrio, y la verdad hace gracia.
Correr como chivo loco
Se usa cuando alguien anda de acá para allá sin parar, medio descontrolado y sin rumbo claro, como si tuviera hormigas en los pies. Puede ser porque está nervioso, apurado o simplemente porque es un quilombero de nacimiento. La imagen del chivo desatado es tan gráfica que hasta da risa usarla en plena calentura.
Tordo
Forma bien chaqueña y argentina de llamar al médico de manera pícara y confiada, como cuando hablas del doc del barrio con cariño y un poco de guasa. No es formal ni de consultorio elegante, es más de charla en la vereda o en la mesa con mates. Y hay que admitir que suena mucho más simpático que decir doctor.
Andar de ríos
Se usa en Chaco para decir que alguien anda re colgado, medio perdido o sin rumbo, como flotando por la vida sin saber bien a dónde va. Puede ser porque está distraído, en la luna o porque no tiene claro qué quiere hacer. Es como verlo ir y venir sin plan fijo, y la verdad es que a veces hace gracia.
Tumita
En Chaco se le dice tumita a la persona pegajosa que se te pega como chicle y no se despega ni a palos. Es como un tumorcito simpático que siempre está al lado tuyo, aunque nadie lo haya invitado. No es un insulto heavy, pero sí una cargada con bastante picante y, hay que admitirlo, bastante gracia.
Cargarle el chancho
Se usa cuando a alguien le encajan una culpa o una tarea que no le corresponde, como si le tiraran encima todo el bardo sin preguntar. Es muy de cuando te hacen responsable de algo que ni viste pasar. No tiene nada que ver con un chancho real, pero sí con la bronca que te agarra, que es bastante.
Chuscopear
En el Chaco se usa para hablar de alguien que sale a presumir de más, mezclando chisme, chamuyo y pura apariencia. Es como ir por el barrio mostrando lo que tiene, tirando data de los demás y agrandándose sin filtro. No es solo chusmear, es chusmear con show incluido. Y hay que admitir que a veces es bastante entretenido verlo.
Pata de rana
Dícese del autobús local que hace más paradas que un camión de helados en pleno verano.
Julepe
En Chaco julepe es ese cagazo repentino que te agarra de golpe cuando pasa algo raro o peligroso y se te frena hasta el corazón. No es solo un sustito, es de esos que te dejan temblando y contando la anécdota por semanas. Es como cuando el monte decide recordarte que no estás solo, y con bastante mala leche.
Tachar el bondi
Se usa cuando elegís pasar de algo, hacerte el boludo y dejar que el problema siga de largo como si fuera un bondi que no pensás tomar. Es como decir que no te vas a enganchar con ese quilombo y seguís en la tuya. Y la verdad, a veces viene bárbaro hacerse el distraído.
Ch'amigo
Forma bien chaqueña y cariñosa de decir amigo, metiéndole ese ch adelante que suena a confianza de años. Se usa con la gente de tu círculo íntimo, esos que ya son casi familia y te bancan en todas. Es como subir de nivel en la amistad, y la verdad es que suena re tierno.
Chamigo
Forma muy cariñosa y bien chaqueña de llamar a un amigo, mezcla de che y amigo, como decir compadre pero con más sabor del litoral. Se usa para saludar, bromear o marcar confianza con alguien de tu círculo. Es de esas palabras que ya te sacan una sonrisa, aunque vengas cruzado del laburo.
Tachar de una
Se usa cuando a alguien o algo lo descartan al toque, sin charla, sin perdón y sin segundas oportunidades. Es como decir que lo borran de la lista en el acto porque se mandó una cagada importante o ya cansó. Es bastante tajante, pero también muy gráfico, y hay que admitir que tiene su gracia cuando lo contás entre mates.
Estar pisando algarrobo
Se usa para decir que alguien está en una racha buenísima, como si todo le saliera redondo. Puede ser en el laburo, en el amor o en la guita, la cosa es que la suerte le sonríe fuerte. La idea es que el algarrobo lo protege y le tira buena vibra, como un amuleto bien chaqueño.
Mandar fruta
Se usa cuando alguien habla pavadas, exagera o directamente inventa cosas sin ningún tipo de prueba. Es como si tirara cualquier cosa que se le cruza por la cabeza, todo muy creativo pero cero confiable. Ideal para cuando un amigo se pone fabulador profesional y ya no sabés si reírte o pedirle fuentes.
Salar
En el Chaco se usa salar para decir que arruinaste algo por completo, ya sea una comida, una salida o una charla que venía joya. Viene de pasarse con la sal y dejar la comida incomible, pero se aplica a cualquier situación que se va al carajo por una decisión mala. Y sí, duele cuando lo salás vos mismo.
Hacerla de biblioteca
Expresión chaqueña que se usa cuando alguien se queda encerrado en su casa o en algún lugar cerrado por mucho tiempo, como si estuviera estudiando o metido entre libros todo el día. A veces se dice medio en broma, como que la persona se volvió ratón de biblioteca de golpe, y la verdad es que suena bastante gracioso.
Estás como en el parque
Frase que se usa en Chaco para decir que alguien está demasiado relajado, colgado o en otra, como si estuviera tirado en el pasto del parque sin una sola preocupación. Se dice cuando el resto está a las corridas y esa persona está en modo picnic mental. Y hay que admitir que la imagen es bastante graciosa.
Hacerle un cuento
Se usa cuando alguien te chamulla con una historia larga, rebuscada y medio trucha para convencerte de algo o sacarte guita, favores o información. Es como envolverte con un relato lleno de detalles para que no veas la trampa. Y hay que admitir que a veces el cuento está tan bien armado que hasta da bronca admirarlo.
Estás hecho un templo
Se usa en Chaco para decir que alguien está re cansado, clavado en un lugar, casi sin moverse, como una estatua plantada en medio de una iglesia. Es ese nivel de agotamiento en el que quedás duro, mirando al infinito, y si te hablan apenas levantás una ceja. Muy gráfico y con bastante onda, la verdad.
Misio
En Chaco se dice estar misio cuando estás seco de guita, sin un mango partido al medio y contando las monedas para el bondi. Es esa etapa en la que la billetera parece folleto turístico, pura foto y nada de billetes. Es medio dramático pero se usa con humor, porque si no te reís, llorás.
Apurao
En Chaco se dice apurao para hablar de alguien que vive a las corridas, siempre con prisa y sin tiempo para nada. Es el típico que desayuna parado, se viste al vuelo y nunca llega tranquilo a ningún lado. A veces suena a que da ternura y bronca a la vez, porque vive acelerado pero te hace reír.
Hacer la torreja
Se usa cuando alguien se hace el boludo y se hace el distraído para zafar de laburar o de cumplir con alguna obligación. Es el típico que ve que hay quilombo, mira para otro lado y se hace el que no entiende nada. Básicamente es hacerse el sonso para no dar una mano, y la verdad que da bronca pero también un poco de risa.
Enganchá el lazo
Se usa en Chaco para invitar a alguien a sumarse a un plan medio sobre la marcha, como decir venite o prendete a lo que estamos armando. La idea es que te subas al plan aunque sea tarde, como agarrar la soga justo cuando el tren ya está saliendo. Es bien de confianza, de grupo y con onda.
Estar de joda
Significa estar pasándola re bien, de fiesta, viviendo el momento como si no hubiera un mañana. Vamos, que estás en modo disfrute total.
Elevar la estaca
Se usa cuando alguien sube la vara y exige más nivel en algo, ya sea en una negociación, en una juntada o en cualquier plan. Es como decir que ya no te conformás con lo básico y querés algo mejor, más caro o más jugado. A veces queda re bien, otras te miran como diciendo calmate un poco, campeón.
Ñangapirí
En el Chaco se usa para hablar de alguien muy flaquito, medio enclenque, que parece que se lo lleva un vientito. Es como decir que no tiene fuerza ni para abrir una botella de gaseosa. Suena tierno, pero también es medio cargada, así que se usa mucho entre amigos para reírse un rato.
Hacerse el ñandú
En el Chaco, hacerse el ñandú es hacerse el boludo y rajar con cualquier excusa cuando hay laburo o compromiso de por medio. Es ese que siempre se escurre, mira para otro lado y desaparece más rápido que un ñandú espantado. No es insulto heavy, pero sí un palito cariñoso para el vago profesional, y hay que admitir que es bastante gráfico.
Estar en la altura
En Chaco se usa para decir que alguien está colgado, en la luna, como desconectado de lo que pasa alrededor. Es esa persona que le hablás y te contesta cualquier cosa porque su cabeza anda por otro lado. No es mala onda, más bien describe a alguien medio volado, distraído o perdido en sus propios pensamientos.
Mensajear
Verbo bien de estos tiempos para decir que estás mandando mensajes por el celu, ya sea por WhatsApp, Telegram o lo que pinté. No es solo escribir, también es tirar stickers, memes, audios eternos y corazones a lo pavote. Básicamente, cuando te colgás chateando como si no existiera mañana. Y hay que admitir que es bastante adictivo.
Estar en el profundo
Expresión chaqueña para cuando alguien está re colgado, perdido en su mundo y no registra nada de lo que pasa alrededor. Puede ser porque está pensando en otra cosa, porque está medio dormido o simplemente porque está en modo avión total. Es como decir que la persona se fue al fondo del mar mental, y la verdad es que suena bastante gráfico.
Changüí
En Chaco se usa changüí para hablar de una pausa improvisada en el laburo, en la facu o donde sea, para aflojar un poco la cabeza. Es ese ratito en el que cortás con la tarea, te cebás unos mates, chusmeás de la vida y después, con suerte, volvés a lo que estabas haciendo con un poco más de ganas.
Tomar chipa
En Chaco se dice tomar chipa cuando te vas a cebar unos mates bien tranqui acompañados de chipá calentito. No es solo comer, es el ritual entero de sentarse a charlar, matear y picar chipá sin apuro. Si hay mate pero no hay chipá, la banda ya te mira raro, porque le falta la magia al momento.
Aire de chaqueño
Manera informal de referirse a alguien que tiene mucha autoconfianza, hasta el punto de ser fanfarrón o creerse más chulo que un ocho.
Estar hecho un pomelo
Se usa para decir que alguien quedó re quemado por el sol, todo rojo como un pomelo y medio hecho bolsa. Es la típica frase que te tiran después de un día al rayo del sol, cuando volviste más colorado que camiseta de Newell’s. Es medio burla cariñosa, pero también aviso de que la próxima te pongas protector.
Pegó alto viaje
Frase para decir que alguien quedó muy sorprendido, boquiabierto o flipando con algo inesperado.
Chivau
En Chaco se dice que alguien está chivau cuando está recaliente, con una bronca que no entra en la pieza. Es ese enojo que se le nota en la cara, en la forma de hablar y hasta en cómo cierra la puerta. Mejor darle espacio hasta que se le pase, porque si lo pinchás explota mal.