Forma bien chaqueña y argentina de llamar al médico de manera pícara y confiada, como cuando hablas del doc del barrio con cariño y un poco de guasa. No es formal ni de consultorio elegante, es más de charla en la vereda o en la mesa con mates. Y hay que admitir que suena mucho más simpático que decir doctor.
En Córdoba le dicen tordo al médico, sobre todo al clínico de cabecera o al especialista que te vive dando turno para dentro de tres meses. Viene de la jerga porteña, pero en Córdoba se usa con mucha confianza y un poco de chiste. No tiene nada que ver con el pájaro, aunque a veces ambos vuelan cuando más los necesitás.