Se dice cuando alguien habla sin saber y empieza a inventar, exagerar o tirar datos truchos con total seguridad. Es puro chamuyo, como hacerse el experto y en realidad estar vendiendo humo. En Buenos Aires se usa mucho para pinchar al que se agranda y termina diciendo cualquier cosa. Y sí, a veces da hasta risa.
Se dice cuando alguien habla sin saber y tira datos inventados con una seguridad tremenda, como si fuera experto. Es chamuyar, improvisar y vender humo para zafar o quedar bien. Muy de discusión de bar, de laburo o de grupo de WhatsApp. Si te lo dicen, te están marcando que estás tirando cualquiera.
Cuando alguien empieza a hablar pavadas sin sentido, como si estuviera inventando o fantaseando a lo loco.
Expresión que se usa cuando alguien habla sin saber o inventa cualquier cosa para no quedarse callado.
Se usa cuando alguien habla pavadas sin tener ni idea, tira datos inventados o se pone a opinar de algo que no conoce ni de lejos. Básicamente está chamuyando fuerte, rellenando silencio con fruta pura. Es muy típica en el norte argentino y, seamos sinceros, todos mandamos fruta cuando nos hacemos los expertos.
Se dice cuando alguien se pone a chamuyar y a tirar cualquiera, inventando datos o hablando sin tener idea, pero con una seguridad que da hasta risa. Es como vender humo, pero versión patagónica: mucha actitud, poca evidencia. Ideal para cuando te agarran en offside y salís improvisando a lo loco.
Se dice cuando alguien habla por hablar y se pone a inventar cosas, exagerar o tirar chamuyo para zafar. Vamos, que está vendiendo humo y mandando cualquiera con una seguridad tremenda. Suele usarse en tono de burla o para marcar que lo que cuenta no tiene sustento. Y sí, a veces da risa.
En Uruguay se dice mandar fruta cuando alguien habla sin pensar mucho, dice pavadas o se manda un discurso que no tiene ni pies ni cabeza. Puede ser por nervios, por querer aparentar que sabe o simplemente por chamuyero profesional. Es como llenar el aire de palabras sin contenido, aunque a veces sale hasta gracioso.
Se usa cuando alguien habla pavadas, exagera o directamente inventa cosas sin ningún tipo de prueba. Es como si tirara cualquier cosa que se le cruza por la cabeza, todo muy creativo pero cero confiable. Ideal para cuando un amigo se pone fabulador profesional y ya no sabés si reírte o pedirle fuentes.
Se dice cuando alguien se pone a chamuyar y tira cualquiera, inventando datos o hablando sin saber, solo para zafar o quedar bien. Es como rellenar con humo, pero versión patagónica y con cara de yo la tengo clarísima. Ideal para detectar al que improvisa en reuniones, parciales o charlas incómodas.
Expresión muy usada cuando alguien empieza a hablar pavadas, exagera todo o directamente inventa cosas sin ningún tipo de prueba. Es como cuando uno se pone a chamuyar por deporte, tirando datos dudosos y teorías locas solo para quedar como que sabe. Básicamente, es hablar por hablar, y a veces da más risa que bronca.
Se dice cuando alguien está inventando cosas o hablando sin tener ni idea, como si estuviera improvisando todo lo que sale de su boca.
Se dice cuando alguien se pone a chamuyar y tira cualquiera: inventa, exagera o habla sin pruebas, como si estuviera improvisando una peli. También vale para cuando alguien mete datos truchos para zafar o quedar bien. Es bien de charla cotidiana y suele ir con cara de no te la cree nadie.
En Chubut y en buena parte de Argentina, mandar fruta es empezar a decir pavadas, tirar datos inventados o hablar sin tener idea solo para zafar. Es como cuando alguien chamulla fuerte para no quedar mal. No siempre es con mala intención, pero se nota a la legua cuando está mandando fruta y da bastante risa.
Se dice cuando alguien habla por hablar y se pone a inventar, exagerar o tirar datos sin tener ni idea. Vamos, que está chamuyando y mandando cualquiera con una seguridad tremenda. Sirve para pinchar al que se hace el experto y termina diciendo disparates. Y sí, a veces da hasta risa lo caradura que suena.
Se dice cuando alguien se pone a hablar sin saber, tira datos inventados o exagera a lo loco. Vamos, que está chamuyando y mandando cualquiera, como si estuviera vendiendo humo pero en versión bien argenta. Sirve para pinchar al que se hace el experto y termina diciendo puras pavadas.
Se dice cuando alguien habla por hablar y tira chamuyo, inventa datos o exagera a lo loco. Es como vender humo, pero en versión bien rioplatense: mucha seguridad, cero pruebas. Sirve para cortar al que se hace el experto y está improvisando cualquiera. Y sí, a veces da risa lo convencido que lo dice.
En Argentina, mandar fruta es ponerse a hablar pavadas, exagerar o inventar cosas sin mucho sustento. Es cuando alguien tira datos dudosos, opina sin saber o vende humo a lo loco. No siempre es con mala intención, pero sí con poca seriedad. Y hay que admitir que la expresión es bastante gráfica y graciosa.