Se dice de alguien que anda de sapo, o sea, metiendo la oreja donde no lo llaman: escucha conversaciones ajenas, se mete en lo que no le importa y después anda comentando. Es como ser copuchento y metiche a la vez. En Chile suena bien de reto, de esos que se tiran entre conocidos cuando alguien se pasa de curioso.
Se dice cuando alguien anda metido donde no lo llaman, mirando, escuchando o preguntando de más para después ir a pelar. Vamos, el típico sapo que se cree detective del barrio y no tiene nada que hacer ahí. Es medio cargado, pero bien común para retar a alguien por copuchento.
En Chile se dice de alguien que anda sapo cuando está metido en todo, mirando, preguntando y copuchenteando donde no lo llaman. Es el típico metiche que se cree detective del barrio, pero en realidad solo anda buscando cahuín. Sirve para retar en buena o para pelar a alguien por sapa.