Se dice cuando alguien anda metido en todas partes, visitando casas y rondando por el barrio solo para sapear y agarrar copucha. No es que vaya a ayudar ni a hacer un trámite, va a enterarse de todo y a contar después. Es como andar de espía, pero versión vecina con tecito y oído fino.
"El Juan anda de pelusa desde temprano, pasó por la señora Rosa, después por la esquina y ya sabe quién peleó, quién pololea y quién se cambió de pega."