En Chile se usa para hablar de andar espiando o mirando algo con mucha curiosidad, casi metido donde no te llaman. Puede ser sapear por la ventana, sapear el chat ajeno o sapear el Instagram del ex. Es como jugar a detective pobre, con cero presupuesto y mucho copucheo, y hay que admitir que a veces es entretenido.
En Tolima sapear es andar de fisgón, asomado donde no te llaman, pendiente de la vida ajena para luego ir a chismosear con todo el barrio. Es ese arte de pegarse a la ventana, hacerse el loco y salir con el cuento completico. Es medio cansón, pero hay que admitir que a veces el sapeo entretiene.