En Chiapas se usa para decir que alguien anda acelerado o alterado, como con el switch prendido. Puede ser por emoción, por estrés o porque trae algo encima, y a veces suena a que anda medio fuera de sí. No siempre es algo positivo, pero describe perfecto a quien no se está quieto ni tantito.
En Nicaragua se usa para decir que alguien anda acelerado, hiperactivo o con demasiada energía, como si estuviera pasado de café o de emoción. Puede ser porque está enamorado, nervioso o porque simplemente no para quieto. Es de esas expresiones que pintan perfecto al maje que no se aguanta ni a sí mismo, y la verdad tiene su gracia.