Mandarse una vuelta
En Caldas se usa para decir que alguien se anima a hacer algo medio loco, improvisado o arriesgado, como tirarse a un plan raro sin pensarlo mucho. Es como decir que se va a aventurar a ver qué pasa, con toda la actitud y sin miedo al ridículo. Y aceptémoslo, a veces esas vueltas salen brutales.
Verraco
En Caldas y en buena parte de Colombia, decir que alguien es un verraco es decir que es muy berraco, o sea, una persona muy capaz, talentosa, echada pa' lante y que no se rinde fácil. También se usa para cosas que impresionan mucho, como logros, jugadas o proyectos que uno ve y dice que están brutales.
Dar papaya
Significa ponerse en una situación vulnerable o de riesgo donde fácilmente te pueden engañar o robar.
Sopa de letras
En Caldas se usa para rajar de un discurso enredado, lleno de palabras que no dicen nada claro. Es cuando alguien habla y habla, mezcla temas, se va por las ramas y al final uno queda igual de perdido. Es como escuchar a un político medio dormido, mucha sopa y pocas letras útiles, pero con su gracia.
Cafeteo
En Caldas se usa para hablar de la reunión sagrada de tomar cafecito mientras se riega el chisme sin vergüenza. Es sentarse a desmenuzar la vida ajena con calma, risas y galleticas, como deporte regional no oficial. Es básicamente socializar con café y chisme sabroso, y la verdad es que tiene su encanto.
Mantener el quiebre
Expresión muy de Caldas para hablar de aguantar la pela cuando todo está patas arriba, ya sea en plata, en el amor o en la vida diaria. Es como decir que uno no se rinde, que sigue firme aunque el panorama esté bien feo. Suena sufrido, pero también tiene su toque de orgullo paisa, y hay que admitir que eso tiene su encanto.
Quedarse viendo un chispero
Se usa en Caldas cuando alguien se queda todo ido, como bobo, sin entender ni papa de lo que está pasando. Es como si la mente se apagara y la persona solo se quedara mirando luces imaginarias. Sirve tanto para cuando uno se distrae feo como cuando algo le parece demasiado complicado. Y hay que admitir que suena bien pintoresca.
Guarichí
En Caldas se usa para hablar del ruido alegre y desordenado, casi siempre el que arman los niños cuando juegan, gritan y corren por toda la casa. No es ruido molesto de tráfico, es más bien bulla familiar, escándalo de barrio, ese sonido de vida que a veces desespera pero en el fondo también hace falta.
Traquetear
En Caldas se usa para hablar de andar por ahí sin hacer nada muy productivo, perdiendo el tiempo entre cháchara, vueltas bobas y vagancia suave. Es como estar dando lora sin avanzar en nada serio. Se parece a eso de pela cable en otras partes, pero con su saborcito paisa bien marcado, que la verdad tiene bastante gracia.
Un mundo verraco
En Caldas se usa para hablar de algo tan brutal, tan exagerado o tan bueno que parece de otro planeta. Puede ser una fiesta, un chisme, un viaje o hasta una metida de pata monumental. Es como decir que la cosa está fuera de control, pero en un sentido que mezcla admiración y sorpresa. Y sí, suena sabroso decirlo.
Paila
En Caldas y en buena parte de Colombia se usa para decir que algo salió mal, está muy complicado o no tiene arreglo. Es como resignarse y aceptar que tocó perder, que la cosa quedó jodida. Suena suave, pero en el fondo es bien dramática, y hay que admitir que tiene su gracia cuando uno ya solo puede reír.
Hacer llamada perdida
Es esa táctica maestra en la que llamas a alguien y cuelgas rápido sólo para que quede el registro; así te devuelven la llamada y no gastas saldo.
Poner en la olla
Se usa cuando alguien te mete en un plan o compromiso sin preguntarte mucho, casi siempre aprovechándose de tu buena voluntad. Es como cuando ya decidieron por ti y tú ni enterado, pero igual te toca ir. Muy de familia, amigos o jefes que te cargan cosas de más, y hay que admitir que a veces da risa de lo descarado.
Estar en el tablero
Se usa cuando alguien está listo y pendiente de una oportunidad, como pieza de juego esperando el próximo movimiento. Es estar en la jugada, visible, preparado para que lo tengan en cuenta y ojalá le den luz verde. No garantiza nada, pero al menos ya estás metido en el mapa, que eso ya es medio camino ganado.
Coger canasto
Expresión muy usada en Caldas para hablar de alguien que se va de un sitio sin avisar, sin despedirse y a toda prisa. Es como decir que agarró sus cosas, literal o mentalmente, y salió disparado. Sirve tanto para el que se escapa de una fiesta como para el que se esfuma del trabajo. Y sí, tiene su gracia cuando pasa.
Echarse un tintico
Expresión muy típica en Colombia, sobre todo en la zona cafetera, para invitar a alguien a tomarse un café pequeño, bien cargado y sabroso. No es solo la bebida, es la excusa perfecta para sentarse a conversar, ponerse al día con el chisme o cerrar un negocio. Y seamos sinceros, un buen tintico arregla hasta el peor lunes.
Echar el aguacero
Se usa cuando alguien se suelta con un chisme larguísimo, lleno de detalles jugosos, como si soltara un diluvio de palabras sin parar. Es ese momento en que sabes que lo que viene es novela completa con reparto, banda sonora y hasta final alternativo. Y la verdad, a veces uno se disfruta más el aguacero que la verdad misma.
Velerear
Se usa para describir cuando alguien anda por la vida relajado, sin afán y sin preocuparse mucho por nada, como velero dejándose llevar por el viento. Es esa vibra de caminar despacio, pensar poco en el futuro y disfrutar el momento. A algunos les parece irresponsable, pero hay que admitir que suena bastante sabroso.
Todustabilla
Expresión muy de Caldas para hablar de algo que se alarga más de la cuenta y parece que no va a terminar nunca. Se usa para eventos, reuniones, partidos o cualquier cosa que se hace eterna y ya cansa un poco. Es como decir que algo es un nunca acabar, pero con sabor bien caldense y un toque de queja divertida.
Subirse a la loma
Se usa en Caldas para hablar de alguien que se agranda, se cree la última Coca-Cola del desierto y mira a los demás por encima del hombro. Es como si se hubiera trepado a una loma imaginaria y desde ahí se sintiera más importante que todo el barrio. A veces da risa, pero casi siempre cae gordo cuando alguien se sube tanto.
Echar el cuento
Se usa cuando alguien intenta conquistar a otra persona con labia, charla dulce y promesas medio novelescas. Es como montar toda una historia romántica para ver si el otro cae rendido, a punta de verbo y carita de yo no fui. Y hay que admitir que cuando sale bien, el cuento queda mejor que cualquier serie.
Dar lora
Expresión muy usada cuando alguien habla y habla sin parar, o cuando insiste tanto con un tema que ya cansa. Es como tener una lora pegada al oído todo el día, repitiendo lo mismo. Se usa con cariño o con fastidio, según el tono. Y hay que admitir que a veces uno también da lora sabroso.
Disparo de guaro
Expresión caldense para hablar de un trago de aguardiente que se manda de una, sin pensarlo mucho y casi siempre en parche con amigos. Es ese shot que se toma para arrancar la rumba, levantar el ánimo o coger valor. Y aceptémoslo, a veces el disparo de guaro termina en historias que nadie recuerda bien.
Echarle la fresita a la leche
Expresión muy caldense para hablar de ese detallito extra que hace que algo que ya está bueno quede brutal. Es como el remate perfecto, el toque fino que corona la jugada. Puede ser un gesto, una idea o un ingrediente secreto. Y hay que admitir que suena tan sabroso que provoca usarla todo el día.
Hacer una vuelta
Expresión muy caldense y en general muy colombiana para decir que vas a hacer una diligencia, un mandado o una visita rápida. Es como cuando sales con un plan medio misterioso y no quieres dar muchos detalles. Sirve para todo, desde ir al banco hasta cuadrar un chisme sabroso, y la verdad es que se usa un montón.
Calidá
Forma coloquial de decir calidad, muy usada en Caldas para remarcar que algo está buenísimo, que salió perfecto o que está a otro nivel. Se usa mucho con comida, planes o personas que se lucen. Es como decir que la cosa quedó tan bien que hasta provoca presumirla por ahí, y la verdad es que suena sabroso.
Cascar
En Caldas cascar es darle unos golpecitos a alguien, a veces de cariño y a veces para joder un rato. Puede ser un manotazo suave, un coscorrón o un empujón juguetón entre panas. Se usa mucho entre amigos cuando se están vacilando o para soltar tensión, aunque si te pasas ya deja de hacer gracia.
Veráquio
En Caldas se le dice veráquio a la persona que vive echando cuentos inflados, historias fantásticas y exageraciones que nadie serio se cree. Es como ese amigo que siempre tiene una anécdota más loca que la anterior y uno ya sabe que la mitad es puro adorno, pero igual entretiene un montón.
Llenarse de babilla
Se usa en Caldas para cuando alguien se emociona tanto con un tema que se embala hablando, se agranda, promete de más y suelta cosas medio exageradas o medio bobas. Es como si la emoción le chorreara por la boca. A veces hace gracia, pero también puede dar un poquito de pena ajena si se pasa de largo.
Estar en la torre
En Caldas se usa para hablar de alguien que anda todo perdido, despistado o en su propio mundo, como si no se enterara de nada de lo que pasa alrededor. Es el típico que uno le habla y ni capta, porque está en su película mental. Y hay que admitir que a veces da risa verlo tan ido.
Estar a la chocolatina
Frase que se usa para referirse a alguien que está sorprendido o asombrado por algo, como si le hubieran dado una cachetada de realidad.
Dar lidia
Es una forma de decir que alguien está bailando con energía y entusiasmo, moviéndose al ritmo sin parar.
Echar la reversa
Se dice cuando alguien tiene que vomitar, especialmente después de una fiesta en la que se ha bebido demasiado.
Echarse una rubia
En Caldas decir que uno se va a echar una rubia es irse a tomar una cerveza bien fría, casi siempre en la tienda de la esquina o en el bar de confianza. No tiene nada que ver con el pelo ni con ninguna rubia de novela, es pura sed y ganas de parchársela un ratico con los panas.
Chocorazo
En Caldas se usa para hablar de un susto o sorpresa tan bravos que casi te dejan temblando, como si te hubieran pegado un golpe seco en el pecho. Puede ser por una noticia inesperada, un chisme pesado o una escena incómoda que no veías venir. Es de esas palabras que suenan tiernas pero el susto es bien real.
Echar la vaca
Se usa cuando alguien se vuela una clase, se escurre de un compromiso o simplemente se hace el loco para no aparecer. Muy típica entre estudiantes que prefieren irse a echar cuento o a jugar fútbol antes que entrar al parcial. Es como hacer pereza nivel dios y desaparecer del mapa. Y hay que admitir que a veces provoca hacerlo.
Camine, pues
Expresión muy de Caldas y del Eje Cafetero para apurar a alguien que está demorando la vida. Es como decir muévase ya, deje la bobada y póngase en marcha de una vez. Sirve tanto para salir de la casa como para que alguien empiece una tarea. Y aceptémoslo, suena regañón pero con cariño.
Pasar un cacho
Irse a relajar o descansar por un rato, como quien se toma un respiro de la vida loca.
Echarle candela
Expresión muy usada para animar a alguien a meterle toda la energía, las ganas y la berraquera a lo que está haciendo. Es como decir que no se quede a medias, que suba el nivel y se prenda con toda. Suena a motivación de barrio, bien intensa y con buena vibra, ideal para partidos, trabajos o cualquier reto.
Montar la película
Se usa cuando alguien arma un dramón por una bobada, como si fuera el protagonista de una novela bien exagerada. Es esa persona que exagera todo, se victimiza y hace show por cualquier cosa mínima. Básicamente es decir que está sobreactuando a lo bruto, aunque a veces hasta da risa verlo montar la película.
Parchar
En Caldas y en buena parte de Colombia, parchar es quedarse con los amigos sin mayor plan, solo a charlar, reírse, escuchar música y matar el tiempo. Puede ser en la esquina, en el parque o donde caiga la noche. Es como decir que uno está en modo relax total con el combo, sin estrés y sin afán.
Cerquillazo
En Caldas se usa para hablar de ese corte de pelo bien básico, casi militar, que las mamás mandan hacer cuando no quieren gastar plata ni complicarse. Te rapan bastante, te dejan un cerquillo todo recto y sales de la peluquería con cara de recluta barato. Es el clásico corte de niño juicioso, aunque uno quede todo traumado.
Meriacle
Forma coloquial en Caldas para decir que algo quedó mal hecho, de mala calidad o medio desastroso. Es como decir que algo es un churro, pero con más lástima y un toque de burla. Se usa mucho para obras, inventos o planes que salieron torcidos. Y hay que admitir que la palabra suena tan fea que da risa.
Tener filo
Se usa en Caldas para decir que alguien tiene muchísima hambre, de esa que te deja malgeniado y viendo estrellitas. Es como si el estómago estuviera afilado, raspando por dentro y pidiendo comida a lo loco. Es una forma muy paisa de decir que estás a punto de desmayarte del hambre, y la verdad suena hasta chistoso.
Pegar el lamparazo
Se usa para decir que alguien se quedó dormido de golpe, como apagado, casi siempre en un lugar donde no debería estar durmiendo. Es muy típica después de la calentaíta del almuerzo, cuando el cuerpo pide cama y uno está es en clase o en el trabajo. Es como un mini apagón involuntario que da mucha risa cuando le pasa a otro.
Matar el canario
Expresión muy usada en Caldas para hablar de cuando alguien se queda dormido donde no toca, sobre todo en el trabajo, en clase o en plena reunión seria. Es como decir que el sueño te ganó la batalla y caíste rendido. Suena gracioso, pero también lleva la pullita de que estabas haciendo lo que no debías.
Echando rulo
Se usa para hablar de alguien que se mete en un plan nuevo con toda la emoción del mundo pero sin tener mucha idea de lo que hace. Es como tirarse de cabeza a la piscina sin saber muy bien la profundidad. Tiene ese punto entre ternura y risa, porque uno piensa que igual sale bien, pero también puede ser un desastre glorioso.
Hacer un chorro
En Caldas se usa para hablar de alguien que se pone a soltar una historia larguísima, llena de adorno y carreta, pero con poquita verdad. Es como hablar por hablar para matar el tiempo o impresionar a quien pille descuidado. A veces hace gracia, pero también puede cansar cuando uno ya se sabe el truco.
Estar montañeando
Se usa en Caldas para hablar de irse pa' la montaña a pasarla bueno, sin afán, disfrutando el paisaje, el airecito frío y, obvio, unos buenos aguardienticos. Es como desconectarse de todo y dedicarse a caminar, charlar y comer cositas ricas. La verdad, es un planazo cuando uno ya está mamado de la ciudad.
Ventanao
Se usa para hablar de la persona que vive pegada a la ventana, pendiente de todo lo que hacen los vecinos. Es el clásico chismoso profesional que se sabe los horarios, las peleas y hasta qué comieron en la casa de al lado. No siempre es con mala leche, pero sí cansa un poco tanta curiosidad ajena.