En Caldas se usa para hablar de alguien que anda todo perdido, despistado o en su propio mundo, como si no se enterara de nada de lo que pasa alrededor. Es el típico que uno le habla y ni capta, porque está en su película mental. Y hay que admitir que a veces da risa verlo tan ido.
Expresión muy usada cuando alguien está súper perdido, distraído o colgado, como si estuviera allá arriba en una torre sin enterarse de nada. Sirve para vacilar al pana que no capta la idea, llega tarde a la conversación o se queda ido mirando al infinito. Es una forma medio cariñosa de decirle que aterrice de una vez.
Se usa cuando alguien está metido en un lío bien bravo, con problemas por todos lados y sin saber cómo salir. Es como decir que la embarró feo y ahora le toca aguantar el regaño, el chisme y todo el drama. Muy típica para cuando uno sabe que lo van a pillar y no hay escapatoria, solo asumir el golpe.