Se usa cuando alguien arma un dramón por una bobada, como si fuera el protagonista de una novela bien exagerada. Es esa persona que exagera todo, se victimiza y hace show por cualquier cosa mínima. Básicamente es decir que está sobreactuando a lo bruto, aunque a veces hasta da risa verlo montar la película.
Se dice cuando alguien exagera, se inventa una historia o arma un drama innecesario para quedar como víctima, zafarse de algo o llamar la atención. Es como hacerte una telenovela con efectos especiales, pero en la vida real. En Antioquia suena muy de regaño, tipo: no me vengás con cuentos.
Se dice cuando alguien exagera, se inventa un cuento o arma un drama innecesario, como si estuviera dirigiendo una novela. Puede ser para llamar la atención, quedar como víctima o zafarse de una cagada. Vamos, que en vez de decir la verdad, se pone creativo y te vende una trama completa. Y uno queda como espectador obligado.
Se dice cuando alguien se monta un drama en la cabeza y lo convierte en un culebrón, exagerando una situación que no da para tanto. Es como inventarse una historia, sacar conclusiones a lo loco y liarla por nada. Muy típica para cortar el melodrama de golpe. Y sí, todos hemos montado alguna película alguna vez.
Dícese de exagerar una situación o inventarse un drama que ni Hollywood podría superar.