En Huila se dice cuando algo te pega de sorpresa y te deja frío, como si te hubieras dado un golpe mental. Es ese susto o impresión que te descoloca y te deja sin palabras, medio tieso. Sirve para noticias, apariciones raras o situaciones inesperadas. Suena exagerado, pero justo por eso tiene gracia.
En Caldas se usa para hablar de un susto o sorpresa tan bravos que casi te dejan temblando, como si te hubieran pegado un golpe seco en el pecho. Puede ser por una noticia inesperada, un chisme pesado o una escena incómoda que no veías venir. Es de esas palabras que suenan tiernas pero el susto es bien real.