En Cusco se usa para llamar al primo de forma cariñosa, aunque a veces suena medio burlón cuando el pata es torpe, distraído o siempre la está cagando. Es como decirle primo medio sonso pero con cariño, entre confianza y chacota. No es súper formal que digamos, pero en la familia y entre patas entra suavecito.
En Apurímac usamos choq'e para decir que algo es chiquito, reducido o medio enano, pero con cariño. Puede ser un animal, una cosa o hasta una porción de comida que te dejan corta y te quedas con hambre. Es de esas palabras que suenan tiernas y a la vez te recuerdan que acá todo se mira con ojo andino.