En Chile se usa para decir que estás webiando, tirando la talla o conversando en buena onda, casi siempre con bromas y talla incluida. Es ese rato de hablar de cualquier cosa, reírse y no tomarse la vida tan en serio. Perfecta para el after del asado o la once, cuando nadie se quiere ir.
Se usa en el sur de Chile para hablar de cuando alguien coquetea de forma relajada, tirando la talla y tanteando el terreno sin ponerse intenso. Es como lanzarse a ver qué pasa, con humor y buena onda. A veces es puro leseo, otras veces va en serio, pero siempre con ese tonito chileno medio pícaro.
En Chile se dice cuando te quedas conversando en buena onda, tirando la talla y webiando un rato, sin apuro y sin tema serio. Puede ser puro cahuín del momento o simplemente pasar el rato con los cabros. Es de esas frases que suenan a tarde larga en la plaza y cero estrés.
En Chile, y bien típico del sur, es juntarse a webear un rato, tirar la talla y conversar sin apuro. Puede ser puro leseo, bromas y talla tras talla, o una charla larga con mate y risas. No es algo serio ni formal, es más de pasarla bien y dejar que el tiempo se vaya solo.
En Chile se usa para decir que estás webiando, tirando la talla o simplemente pasando el rato con los cabros, entre bromas y conversa liviana. No es chismear pesado, es más bien vacilar y reírse un rato, a veces con tallas medias tontas. Ideal para juntas largas donde se habla de todo y de nada.
En Chile se usa para decir que estás bromeando, tirando la talla o simplemente webiando con alguien. Puede ser una talla piola entre amigos o una broma más pesada, depende del tono y la confianza. No es ponerse a hablar de cualquier cosa, es más bien agarrar a alguien pal leseo. Y sí, se usa harto.
Se usa para decir que alguien está tirando tallas, o sea, contando chistes, molestando de buena onda y convirtiendo cualquier momento serio en pura chacota. Es como tener un payaso interno que no se apaga nunca, a veces muy necesario para sobrevivir a la rutina, aunque a algunos les cargue igual.
Es el estilo sureño para decir que alguien está en plena conversa, contando historias o simplemente pelando un rato.
En Chile se usa para decir que estás webiando, tirando la talla y pasando el rato en buena con la gente. Puede ser conversar relajado, bromear o simplemente estar ahí, sin apuro y con pura buena onda. En Atacama se escucha harto, sobre todo entre amigos, cuando el plan es piola y sin drama.
En Chile, echar la talla es ponerse a bromear, tirar la talla y webear un rato con los amigos. No es tanto pelar o chismear, es más bien agarrar todo para la risa, con tallas rápidas y buena onda. Se usa en juntas, en la pega o donde sea que haya confianza. Y sí, a veces se alarga más de la cuenta.
En Chile se usa para webear y tirar la talla, o sea, bromear con alguien, agarrarlo pal leseo y pasarla bien con chistes y comentarios. No es tanto “debatir” en serio, es más de vacilar y reírse un rato, a veces con un poquito de picardía. Si hay confianza, vuela más fuerte.
Expresión bien chilena para decir que alguien está bromeando, tirando la talla o webiando, o sea, que no hay que tomárselo tan en serio. Se usa cuando alguien suelta una talla para molestar en buena, romper el hielo o hacerse el chistoso. No implica que esté contando info, solo que está en modo chacota.
Se usa para hablar de ponerse a bromear, tirar tallas y soltar chistes con los amigos, casi siempre en plan buena onda y sin mala leche. Es como cuando alguien se pone chistoso para matar el rato y subir el ánimo del grupo. Bien usada, puede salvar una junta fome y convertirla en una tarde épica.
En Chile, y harto en el sur, se usa para decir que estás webiando con alguien, tirando la talla, conversando y riéndote sin tanta seriedad. Puede ser puro cahuín livianito o bromas entre amigos para matar el tiempo. No es una charla profunda, es más bien pasarla bien y molestarse con cariño.