Elevar la perdiz
Se dice cuando alguien exagera una situación o arma un show por algo chico, como si fuera el fin del mundo. Es parecido a hacer una montaña de un grano de arena, pero con ese toque de reto: bájale un cambio y no lo hagas más grande. Ideal para cortar el drama antes de que prenda.
Subirse al cielo
Se dice cuando alguien anda feliz a más no poder, como si estuviera levitando de la pura alegría. Es esa sensación de que todo te sale bien y vas con una sonrisa pegada, medio en las nubes. Suena bien exagerado, pero justo por eso funciona, porque pinta perfecto el subidón.
Estar pelando el ajo
Se usa para decir que alguien está puro matando el tiempo, sin hacer nada productivo y generalmente esperando que pase algo más entretenido. Es como estar ahí, dando vueltas, chateando, mirando el techo o pelando el cable con los amigos. Muy de cuando estás aburrido, pero igual te quedas porque tienes la esperanza de que algo se ponga bueno.
Andar estrellado
Se dice de alguien que anda volado, perdido o súper despistado, como con la cabeza en cualquier parte menos donde toca. Es típico para retar en buena o para reírse un poco del amigo que no cacha una y va atrasado con todo. No es insulto pesado, más bien una talla cotidiana.
Irse de congreso
Se dice cuando alguien se va de carrete o de parranda, pero lo disfraza como si fuera algo serio, tipo una conferencia, una reunión o una capacitación. Es la excusa elegante para desaparecer el finde y volver con cara de cansancio falso. Sirve para tirar la talla y hacerse el responsable, aunque sea puro cuento.
Tiralengua
Se usa para hablar de esa persona que no para de darle a la lengua, que se manda historias eternas, medio inventadas, y siempre tiene algo más que agregar. Es como un cuentero en versión maratón, que te agota pero igual a veces te hace reír. Ideal para describir al típico personaje del barrio que nunca se queda corto de tema.
Andar como burro en ascensor
Se dice cuando alguien anda más perdido que la cresta, desorientado y sin cachar qué hacer ni pa’ dónde ir. Es la imagen del burro encerrado en un ascensor, dando vueltas y sin entender nada. Sirve para el que está confundido, medio aturdido o simplemente en modo desastre. Bien gráfica y bien chilena.
Estar pato
Se dice cuando andas sin un peso, quebrado, con la billetera llorando y cero chance de gastar. Es la típica excusa honesta para bajarte de un carrete, pedir fiado o mirar la carta y pedir agua no más. En Chile se usa harto y suena más chistoso que dramático.
Andar con la leona
Se dice cuando alguien anda acelerado, hiperactivo o pasado de revoluciones, como si tuviera una energía que no le cabe en el cuerpo. Es ese mood de no parar de hablar, moverse y meterse en todo, ya sea por café, nervios o pura chispeza. Suena bien sureño y bien de talla.
Cachar
En Chile, y en Los Ríos también, cachar es pillar la idea, entender algo o darse cuenta de lo que pasa. Es súper de calle y se usa para todo, desde una explicación en clases hasta una indirecta bien obvia. Si no cachai, quedai colgado y te toca preguntar de nuevo, con cara de nada.
Andar con el ego inflado
Se dice de alguien que anda agrandado, sobrado y con el pecho inflado, como si fuera la gran cosa. Suele pasar después de un logro, un piropo o cualquier tontera que le suba el pelo. Vamos, que se cree la última chupada del mate y no hay quién lo aterrice. Bien típico para pincharle el globo.
Andar como gato en balada
Dicho bien del sur de Chile para cuando alguien anda en una fiesta más inquieto que la cresta, buscando figurar, coquetear o enganchar con quien se deje. No para quieto, se pasea, se mete en todas y se cree el rey de la pista. Se dice en talla, medio cargándolo, pero con cariño.
Echar la talla
En Chile se dice cuando te quedas conversando en buena onda, tirando la talla y webiando un rato, sin apuro y sin tema serio. Puede ser puro cahuín del momento o simplemente pasar el rato con los cabros. Es de esas frases que suenan a tarde larga en la plaza y cero estrés.
Jurar como loco de azotea
Se usa para hablar de alguien que promete cosas imposibles o se manda juramentos tan exagerados que parece que se le soltó un tornillo. Es como cuando uno se pone dramático y promete el cielo, el mar y las estrellas sin tener ni para el pasaje. Suena chistoso, pero también deja claro que nadie le cree mucho.
Echarse un partido
En Chile se usa para decir que alguien se va a ir de carrete, a salir de fiesta con los amigos y a desordenarse un rato. No tiene nada que ver con el fútbol, es más bien tirarse a la aventura nocturna con copete, risas y anécdotas que después nadie se acuerda bien, pero todos juran que estuvo increíble.
Matar un perro
Dicho bien chileno para cuando alguien se manda una cagada grande o hace una torpeza monumental. No es literal, obvio, es más como decir que la persona la embarró feo y dejó la escoba. Se usa mucho en talla, retando o comentando el condoro ajeno. Suena fuerte, pero es puro dramatismo.
Sacar la mugre
En Chile se usa para decir que alguien se esfuerza a lo bestia, que se revienta trabajando, estudiando o entrenando. Es como darlo todo hasta quedar hecho bolsa. También puede sonar a que te van a pegar fuerte, pero en este caso va más por el lado del sacrificio intenso, que igual tiene su gracia masoquista.
Ver la pomada
Se usa cuando cachas la movida y te das cuenta de lo que está pasando de verdad, aunque te lo quieran maquillar. Es como pillar el truco, leer entre líneas o descubrir el plancito escondido. Muy de andar vivo y no comerse el cuento. Si la ves, ya nadie te pasa gato por liebre.
Fondero
En Chile, un fondero es el que vive metido en la fonda para Fiestas Patrias: va por el anticucho, el terremoto, la cueca y la cumbia, y se sabe todos los puestos como si fueran su casa. No es un título oficial, pero en septiembre se lo gana a pulso. Y sí, suele andar más feliz que perro con dos colas.
Parar el carro
Se usa para frenarlo en seco a alguien cuando se está pasando de la raya: que pare, que se calme, que baje un cambio o que deje de insistir. Es como decirle “corta el show” pero en versión más directa. Va perfecto para amigos, familia o pega, aunque si lo tiras muy fuerte puede sonar pesado.
Andar de chacha
Se dice cuando te toca ir de sirvienta del grupo, haciendo de asistente, recogiendo el desorden o solucionando los cagazos de los demás. No es que andes con “tus chachas”, es que tú eres la chacha: la que junta vasos, guarda cosas y apaga incendios. Medio pesado, pero bien real.
¡Achuparse!
En Los Ríos se usa para apurar a alguien que está puro webiando y no se mueve. Es como decir que se deje de leseras y se ponga las pilas al tiro, que no hay tiempo que perder. Suena medio chistoso, pero cuando te lo gritan es porque ya vas atrasado y la cosa viene en serio.
Andar a lo patito
Se dice cuando alguien camina despacito y medio bamboleado, moviendo la cadera de lado a lado como pato en la laguna. Puede ser porque anda relajado, porque está cansado o porque va puro dando jugo. En Los Ríos se suelta con cariño y un poquito de talla, y sí, da risa imaginarlo.
Hecho leña
Se dice cuando acabas reventado, sin energía, como si te hubieran pasado por encima. Puede ser por pega, por carrete o por un día de trámites eternos, aunque no hayas hecho nada tan épico. Es bien chilena y sirve tanto para cansancio físico como para quedar molido de puro estrés. Te deja clarito el nivel de destrucción.
Estar en la luna
Se usa para decir que alguien está súper despistado, como si estuviera mirando el techo mientras el mundo se cae a pedazos. Es esa persona que no pesca nada de lo que pasa a su alrededor porque anda con la mente en Saturno. A veces hace gracia, pero otras dan ganas de pegarle un pequeño aterrizaje forzoso mental.
Andar pato
Se usa cuando andas sin un peso, corto de plata, en modo pobreza total. Es como decir que estás pelado y no te alcanza ni pa' lo básico, así que toca apretar y hacer malabares. Muy de Chile, y bien gráfica, porque suena a que vas pataleando por la vida sin lucas.
Estar en el tramo
Se usa para decir que alguien está hecho polvo, sin energía, medio derrotado ya, como cuando vas en la parte final del camino y solo sigues por inercia. Puede ser por cansancio físico, por bajón anímico o porque la vida te tiene a tope de agotado. Es muy de quejarse pero con humor, como quien se ríe de su propia miseria.
Andar aperrado
En Chile se usa para decir que alguien anda bajoneado, con pena o medio depre, como con el ánimo por el suelo. No va de suerte, más bien de estar achacado o sin ganas, a veces por un problema o porque la vida te pegó un combo. Suena bien coloquial y bien chileno.
Andar en la suisí
Se dice de alguien que anda metido en todo y se entera de cada detalle, como si tuviera antena para el cahuín. No es que sea detective de verdad, pero casi. Sirve para hablar del que siempre sabe quién se peleó, quién pololea con quién y qué pasó antes que nadie. Un clásico de sapear con estilo.
Ser un capa'o
En el sur de Chile se le dice a alguien que es flojo de campeonato, que se hace el leso y se escurre cuando hay que poner el hombro. Es el típico que desaparece justo cuando toca trabajar y después vuelve como si nada. Suena pesado, pero a veces es la pura verdad.
Puro cuento
Se usa para decir que algo es mentira, puro verso o una promesa que nadie se cree. Es como cuando alguien habla lindo, promete el oro y el moro, pero en la práctica no pasa nada. Sirve tanto para chismes inflados como para excusas baratas. Y hay que admitir que suena suave para lo falso que es.
Cachar
En Chile se usa cachar como entender o pillar algo, como cuando por fin te cae la teja y todo tiene sentido. Es muy de la calle y suena relajado, casi siempre entre amigos o en conversaciones informales. Si dices que no cachas nada, es que estás más perdido que el teniente Bello, pero con estilo.
Cacho' en el agua
Se dice cuando alguien anda en su mejor momento, suelto, feliz y como en su hábitat, rollo pez en el agua. Puede ser porque le salió pega nueva, porque se cambió de ambiente o porque por fin se sacó un cacho de encima. Es bien de Los Ríos y suena a que la vida, por fin, te está sonriendo.
Andar en la bola
Se dice de la persona que está al tanto de todo lo que pasa, sobre todo de los cahuines del barrio o del grupo. Es como andar con la antena parada y el WhatsApp mental prendido 24/7. No es que sea sapo necesariamente, pero siempre sabe quién se peló, quién llegó y qué quedó la pura escoba.
Apasionarse como chancho en caña
Se usa para decir que alguien se entusiasma muchísimo con algo y se mete de lleno, como chancho en caña comiendo feliz sin mirar pa' los lados. Puede ser con una historia, un juego, una pega o lo que sea. La persona se olvida del resto del mundo, queda pegada y cuesta un montón sacarla de ahí, lo que igual tiene su gracia.
Estar en modo película
Se dice cuando alguien se pone dramático o exagerado, como si estuviera actuando en una escena de cine. Es ese momento en que te armas la media historia, te crees protagonista y todo se vuelve intenso por nada. Sirve para bajarle el volumen al show con humor, sin pelearse.
Don Vestío
Expresión irónica para referirse al típico personaje que se arregla demasiado para cualquier ocasión, aunque sea algo súper informal. Va siempre con pinta de desfile, como si lo fueran a fotografiar a cada paso. Se usa con cariño burlón, para pinchar un poco al que se toma demasiado en serio la pinta. Y hay que admitir que a veces hace gracia verlo tan producido.
Estrellarse contra la pared
Se usa cuando tus planes se van a la mierda y la realidad te pega el porrazo del siglo. Es ese momento en que ibas motivado, confiado, casi soñando despierto, y de pronto todo falla y quedas con cara de meme. No es solo fracasar, es chocar de frente con lo que no querías aceptar, y duele un poquito el ego.
Símbolo
En Los Ríos se dice símbolo para hablar del típico personaje que representa algo del grupo sin ni intentarlo. El que siempre aparece con su sello, su maña o su costumbre y ya quedó bautizado. Puede ser con cariño o con talla, como diciendo este loco es el emblema viviente de la junta. Y sí, suele dar risa.
Darse el dedo
Se dice cuando dos personas quedan picadas y se hacen la ley del hielo: se ven, se cruzan y actúan como si el otro no existiera. No es que no se hablen por timidez, es puro orgullo y mala onda post pelea. Vamos, mandarse a la cresta pero en modo silencioso, bien pasivo agresivo.
Synco total
Expresión usada para decir que hay una alineación perfecta de ideas, como si todos tuvieran la misma frecuencia mental y estuvieran pensando lo mismo al mismo tiempo. Se usa cuando el grupo está tan en sintonía que da hasta risa, porque parece coreografía mental. Y hay que admitir que cuando pasa, se siente casi mágico.
Estar de cosa
Se dice cuando alguien anda raro, como incómodo o indeciso, dando vueltas y sin decidirse por nada. También vale para cuando estás con un no sé qué y te pones mañoso o quisquilloso sin motivo claro. Es de esas frases comodín que sirven para explicar el mood sin explicarlo. Bien chilena y bien útil.
Estar en la crema
Se usa para decir que alguien está en el mejor momento o en el lugar más top, donde está pasando lo bueno de verdad. Es como estar en el centro de la movida, con panorama del bueno y cero aburrimiento. También vale para decir que estás en tu prime, rindiendo bacán. Suena bien chileno y bien canchero.
Está de lujo puro
Se dice cuando algo sale increíble, de primera, sin fallos y con ese toque de lujo que te deja feliz. Vale para una comida, una fiesta, un plan improvisado o hasta un día cualquiera que se alineó todo. Es como decir que estuvo buenísimo y encima con estilo. Y sí, da gusto decirlo.
Saber mucho
En Los Ríos, decir que alguien sabe mucho no va de que sea un cerebrito ni una enciclopedia con patas. Es más bien una pulla para el metiche que se mete en todo, pregunta de más y quiere estar al tanto de la vida ajena. Vamos, el típico sapo que no se pierde una.
Andar arrastrado
Se dice cuando estás sin plata, pero nivel dramático, como para andar contando las monedas del bolsillo y aun así no te alcanza. Es una forma bien chilena de admitir que andas corto de lucas, medio endeudado o derechamente quebrado. Suena exagerado a propósito, y por eso mismo da risa.
Estar como agua de monte
Se dice cuando alguien anda en su elemento, tranquilo y contento, como si nada lo apurara. Es esa vibra de estar relajadísimo, fluyendo sin drama, como el agua que baja del monte. Sirve para hablar de alguien que se desconectó del ruido y se le nota en la cara. Y sí, da un poquito de envidia.
Andar oliéndole las patas al chilote
Dicho bien del sur de Chile para tirarle la talla a alguien que anda metido donde no lo llaman, puro sapear y husmear en la vida ajena. La imagen es bien ridícula a propósito, como estar pegado a alguien oliéndole los pies para cachar algo. Se usa para retar o webear al copuchento del grupo.
Pelea en el estero
Se dice cuando alguien se mete en una discusión inútil, de esas que no avanzan y solo te dejan embarrado. Como pelear en un estero, puro lodo, manotazos y cero resultado. Sirve para cortar el show y decirle a la otra persona que pare, que está gastando energía a lo tonto. Y sí, suena bien gráfico.
Ser caja
En Los Ríos se dice de alguien que es un cague de risa, el que siempre tira la talla y prende cualquier junta. No es que sea payaso, es que tiene chispa natural y te saca carcajadas sin esfuerzo. Si en el grupo hay uno que salva el carrete cuando está fome, ese es caja.