Se dice cuando alguien anda feliz a más no poder, como si estuviera levitando de la pura alegría. Es esa sensación de que todo te sale bien y vas con una sonrisa pegada, medio en las nubes. Suena bien exagerado, pero justo por eso funciona, porque pinta perfecto el subidón.
"Desde que le dijeron que quedó en la pega, anda subido al cielo, no para de sonreír y hasta invita completos a todo el mundo."