Expresión muy mexicana para decir que algo está increíble, que salió perfecto o que te dejó bien contento. Es coloquial y un poco grosera, pero se usa tanto que ya casi suena cariñosa. Sirve para planes, personas, fiestas o hasta para describir tu día cuando todo salió mejor de lo esperado.
En México se usa para decir que algo está buenísimo, que salió de lujo o que va con madre. También puede ser que alguien va rapidísimo o con un chingo de energía, sin freno. Es bastante coloquial y puede sonar medio vulgar, pero en el norte se oye a cada rato y tiene su encanto.
La sensación de salirse con la suya de una manera épica, como si hubieras burlado al destino y a tu suegra en el mismo movimiento.
Cuando logras pillar una ola tan buena que te sientes el rey del océano y ningún chorro de agua estropea tu flow.
Expresión utilizada cuando escalas una cuesta arriba en bici en el País Vasco, bajo la lluvia torrencial, y lo logras sin caerte ni refunfuñar, con la sensación de haber subido al Everest.
Se refiere a alguien que va tan rápido con su auto o bicicleta que parece estar en una carrera de escape al estilo de una película de acción.
Cuando una persona está pasando un rato tan excepcional y entretenido que se olvida de todo lo demás, como si no existiera nada más en el mundo.
Hace referencia a cuando alguien está comiendo una paella tan sabrosa y auténtica que se siente en plena gloria culinaria, totalmente embelesado por el sabor.
Describe el entusiasmo arrollador de alguien que al contarte una anécdota lo hace con tanto detalle y emoción, agregando efectos dramáticos dignos de una telenovela.
Cuando un grupo de amigos sale de tapas y logran andar por tantos bares y probar tal variedad que se consideran como unos auténticos gladiadores de la noche, sorteando cañas y croquetas con destreza.