En Costa Rica se dice pedir cacao cuando alguien se hace el machito, arma bronca o se pone todo valiente y al final termina aflojando, pidiendo disculpas o buscando paz. Es como cuando el que más gritó acaba con cara de perro regañado. Y hay que admitir que verlos pedir cacao tiene su gracia.
Se dice cuando alguien se ve apretado y le toca tragarse el orgullo para pedir ayuda, plata o un favor. Suele llevar ese saborcito de que te pasaste de vivo, te salió mal la jugada y ahora toca ir con cara de yo no fui. En Zulia suena bien criollo y da risa porque es pura humildad forzada.
Se dice cuando estás hasta las manos y no te queda otra que pedir ayuda, auxilio o una mano ya mismo. Es como tirar un SOS, pero en versión bien de barrio y con un toque de humor. Sirve para situaciones medio dramáticas o re boludas, desde quedarte tirado hasta que te encaren y no sepas qué decir.