Se dice cuando alguien exagera una situación o arma un show por algo chico, como si fuera el fin del mundo. Es parecido a hacer una montaña de un grano de arena, pero con ese toque de reto: bájale un cambio y no lo hagas más grande. Ideal para cortar el drama antes de que prenda.
"Ya po, no elevís la perdiz porque se te cayó el celu, si igual estaba más trizado que vereda vieja y ni prendía bien."