Se usa cuando le dices a alguien la verdad tal cual, sin endulzarla ni darle vueltas. Es como soltarle lo que piensas de frente, aunque incomode o se arme tantito drama. Muy de compas y de jalecito, cuando ya toca hablar claro. A veces suena rudo, pero también evita que te vean la cara.
Expresión chilanga para cuando decides soltar toda la verdad sin filtro, directo al grano y sin miedo a que al otro le arda. Es como aventarte a decir lo que todos piensan pero nadie se anima. A veces arregla broncas, a veces arma más drama, pero eso sí, se siente bien sabroso cuando por fin lo sueltas.