En Chile se usa para decir que alguien se va a ir de carrete, a salir de fiesta con los amigos y a desordenarse un rato. No tiene nada que ver con el fútbol, es más bien tirarse a la aventura nocturna con copete, risas y anécdotas que después nadie se acuerda bien, pero todos juran que estuvo increíble.
En Táchira se dice cuando te vas a jugar un partido, casi siempre de fútbol, con panas. Es el plan rápido de barrio: se arma la cancha como sea, se hacen equipos a dedo y a darle hasta que anochezca o alguien grite que ya llegó la comida. Sencillo, sudado y sabroso.
En Veracruz se usa para armar una reunión entre cuates que puede ser desde una pachanguita tranquila hasta un fiestón con chelas, botana, música, baile y a veces hasta cascarita o dominó. No es solo jugar, es convivir y hacer relajo sabroso. Y la neta, pocas cosas se disfrutan tanto como echarse un buen partido con la banda.