Se dice cuando dos personas quedan picadas y se hacen la ley del hielo: se ven, se cruzan y actúan como si el otro no existiera. No es que no se hablen por timidez, es puro orgullo y mala onda post pelea. Vamos, mandarse a la cresta pero en modo silencioso, bien pasivo agresivo.
"Desde el show en la fiesta, la Isa y el Juan van dándose el dedo en la calle: pasan al lado, miran pa’ otro lado y ni un hola, qué plancha."