En Mérida yucateca se dice de alguien bien metiche, que se pega a todo y a todos como chicle en el zapato. Siempre anda donde no lo llaman, se entera de todo y quiere estar en primera fila aunque no pinte nada. No es insulto mortal, pero sí un buen jalón de orejas con sabor local.
"No invites a Juanito, mano, ese es bien chiclería: cae a la carne asada, se mete al chisme y hasta termina opinando del comité del fraccionamiento."