En Chile, y en Los Ríos también, cachar es pillar la idea, entender algo o darse cuenta de lo que pasa. Es súper de calle y se usa para todo, desde una explicación en clases hasta una indirecta bien obvia. Si no cachai, quedai colgado y te toca preguntar de nuevo, con cara de nada.
En la Costa Atlántica de Colombia, cachar es como pillar a alguien en plena jugada, cuando está haciendo algo que no debería o que quería mantener escondido. Puede ser algo serio o una bobada, pero la gracia está en agarrarlo infraganti. Es muy de chisme costeño, y hay que admitir que suena sabroso cuando se usa bien.
En Cusco, cachar se usa para decir que estás tratando de entender algo que te cuesta un montón, como cuando estás medio perdido y tu cerebro va con retraso. Es ese momento en que haces esfuerzo máximo para pillar la idea y recién ahí dices ya, ahora sí estoy cachando. Y hay que admitir que suena bastante gracioso.
En Chihuahua y en buena parte del norte se usa cachar como entender algo, captar la idea o por fin darse cuenta de lo que está pasando. Es como cuando de repente te cae el veinte y ya conectas todo. Viene del inglés catch y la banda lo usa un montón en la plática diaria, la neta suena bien natural.
En Chile se usa cachar como entender o pillar algo, como cuando por fin te cae la teja y todo tiene sentido. Es muy de la calle y suena relajado, casi siempre entre amigos o en conversaciones informales. Si dices que no cachas nada, es que estás más perdido que el teniente Bello, pero con estilo.
Verbo súper chileno para decir que entiendes, te das cuenta o pillas algo, a veces recién al final. Puede ser desde captar una idea hasta notar un detalle que todos ya tenían claro. También se usa como pregunta: ¿cachai? para confirmar si el otro va siguiendo. Si no cachas, te quedas mirando como poste.
En El Salvador cachar es entender algo al vuelo, pillar la idea sin que te la expliquen mil veces. Es como cuando por fin caes en el chiste y dices ah ya, ya entendí. Se usa un montón en conversaciones diarias y tiene ese toque de satisfacción cuando por fin te hace clic el cerebro.
En el sur de Chile se usa cachar para decir entender o pillar algo, sobre todo cuando al fin te cae la teja después de mil explicaciones. A veces se ocupa con un toque de burla cariñosa, como diciendo al fin cachaste, por fin te llegó el agua al tanque. Es muy típica en la conversa diaria y suena bien chilena.
En Arequipa, cachar es pillar la idea al toque, entender algo sin que te lo repitan mil veces. Es como cuando estás en clase, el profe suelta una cosa medio enredada y tú ya la cachaste mientras los demás siguen con cara de papa. Básicamente es captar la onda rápido, y la verdad suena bien paja.
En Paraguay, cachar es entender algo de golpe después de estar medio en la luna, como cuando por fin te cae la ficha. Es ese momento en que el cerebro despierta y decís ahhh, ahora sí. Se usa mucho entre amigos y en clase, y hay que admitir que suena bastante simpático.
En Nuevo León se usa cachar para decir que ya entendiste algo, que por fin te cayó el veinte y conectaste las ideas. También se usa para atrapar algo al vuelo, como una pelota o las llaves que te avientan. Es medio pocho, sí, pero ya es parte del vocabulario regio y la banda lo trae bien pegado.
En Guatemala, cachar es pillar a alguien en plena movida, justo cuando está haciendo algo que no debía. También se usa como captar o entender algo rápido, tipo agarrarle la onda a una idea. Es bien de calle y sirve tanto para regaños como para cuando por fin te cae el veinte.