Tirar la guerra

En la Costa, sobre todo en el Atlántico, se dice cuando alguien arma el plan con toda, prende la rumba y deja el ambiente encendido. Es como anunciar que hoy se va a formar el desorden bueno, con música dura, baile y gente activa. No es pelea real, es pura fiesta y sabrosura.

"Oe, parcero, hoy donde Javi vamos a tirar la guerra con picó y guaro, así que caé temprano, que después no te dejan entrar y te lo perdés."

Estar aceitado

En la Costa Caribe se dice de alguien que está listo para la acción, ya sea para rumbear, trabajar o resolver algo rápido. Es como decir que la persona está en modo fluido, sin trabas, con todo bajo control y bien coordinado. Suena a motor recién revisado, todo suavecito y con el swing encendido, y la verdad es que tiene su encanto costeño.

"Papi, hoy sí vamos a romper en la verbena, yo estoy aceitado desde las cinco, bañado, perfumado y con la pinta más sabrosa del barrio"

Parcero filoso

En la Costa se le dice así al parcero que es vivo, rápido y está pilas para lo que sea. No es que sea mala gente, es que no se deja montar la pata y responde sin dudar. También puede sonar a que es medio peligroso o que anda en la vuelta, según el tono y el contexto.

"Ey, suave ahí, no te pongas de gallito con Juanchito, que ese es parcero filoso y te deja pagando por bocón."

Estar en el plan

Se usa para decir que alguien está metidísimo en un plan, en la onda y participando a full, ya sea una fiesta, una salida o cualquier parche. Es como estar conectado con el mood del grupo y no quedarse mirando desde la esquina. En la Costa suena natural y bien sabroso, pa' qué.

"¿Viste a Carlos anoche? Estaba en el plan, pegado a la salsa y al vacile, y ni con agua bendita lo sacabas de la pista."

Irse de cotorra

En la Costa, sobre todo por Atlántico, se dice cuando alguien se va de paseo con plan de rumba: vacaciones de las que vuelves más cansado de lo que te fuiste. Implica fiesta, desorden sabroso y cero ganas de madrugar. No es un viaje espiritual, es más bien ir a gozar y ya.

"Mano, la otra semana me voy de cotorra pa' Cartagena con los pelaos. Si no contesto, es que ando en la rumba y sin voz."

Pelao a la fresca

En la Costa Caribe, sobre todo en Atlántico, se le dice así a un pelao que anda relajado, sin oficio y como que la vida no le pesa. Está en modo hamaca, brisa y cero afán, mientras el resto resuelve. Puede sonar cariñoso o medio en burla, según el tono. Y sí, da envidia a ratos.

"Ese Robertico es un pelao a la fresca, ve. Todo el mundo sudando y él en la terraza, en la mecedora, con limonada y el celular a todo volumen."

Vaina loca

Se dice cuando algo te parece rarísimo, inesperado o directamente fuera de libreto. Vale para una situación graciosa, un plan improvisado o una metida de pata monumental, según el tono. En la Costa se usa mucho “vaina” para casi todo, y si le metes “loca” ya estás diciendo: esto no tiene sentido, pero míralo tú.

"Llegué a la tienda y el man estaba vendiendo empanadas con helado, todo serio. Yo miré a mi prima y le solté: uy no, qué vaina loca, parce."

Ser el papá de los pollitos

Se le dice a quien se cree o se comporta como el que manda, el jefe del parche o la máxima autoridad en una situación. Puede ser en serio o en tono de recocha, como para bajarle un poquito los humos al que anda dando órdenes. Vamos, el que se las da de duro y quiere decidir por todos.

"Carlos llegó a la fiesta repartiendo órdenes, cambiando la música y diciendo quién baila con quién. No joda, hoy sí se cree el papá de los pollitos."

Estar como una ciruela

Se dice cuando alguien está borrachísimo, bien prendido o ya medio ido por el trago. Es de esas frases que suenan inocentes, pero pintan perfecto al que va tambaleando y hablando duro como si nada. No es que tenga lógica con la fruta, pero en la Costa se entiende al vuelo y da risa.

"En pleno Carnaval se metió ron como si fuera agua y terminó como una ciruela, bailando pegao con una escoba y roncando debajo de la mesa."

Enguayabarse

Significa quedar con un guayabo brutal después de una farra pesada, cuando le diste duro al ron y al aguardiente y al otro día estás vuelto nada. Es esa mezcla de dolor de cabeza, sed eterna y arrepentimiento existencial. Básicamente, estás enguayabado y jurando que no vuelves a tomar, aunque todos sabemos que es mentira.

"Parce, la fiesta en la casa de la playa estuvo tan salvaje que hoy me levanté enguayabado, sin voz, sin plata y con el perro mirándome raro como si yo también ladrara."

Rebajar el costal

Se dice cuando alguien se rebaja o se humilla por algo mínimo, como por quedar bien, por un favorcito o por unas monedas. Es como perder la dignidad por pura necesidad o por lambonería. En la Costa suena bien gráfico, como si te bajaras el costal y te quedaras sin orgullo. Da pena ajena, la verdad.

"Mano, el man se puso a rogar por un pedazo de pizza y hasta lavó los platos del vecino. Qué vaina, rebajó el costal durísimo por nada."

Vivir sabroso

Expresión caribeña para decir que estás disfrutando la vida a gusto, sin estrés y con buen sabor. Es tomarse las cosas con calma, gozar lo simple y meterle alegría al día, aunque no haya mucho. Suena a brisa, música y parchecito. Si lo dices, es que andas en modo: hoy se vive sabroso.

"Parce, ese man salió temprano, se fue pa’ la playa, se comió un pescado frito y volvió sin afán. Así cualquiera, viviendo sabroso en el Atlántico."

Estar mamao

En la Costa Caribe, sobre todo en Atlántico, se usa para decir que estás mamado, o sea, reventado de cansancio o ya hasta la coronilla de algo. Puede ser físico, mental o puro fastidio. No es fino, pero es súper común en la calle y suena bien costeño cuando lo sueltas con ganas.

"Ñero, estoy mamao: llevo tres horas con ese taller, el profe habla y yo como si oyera chino. Mejor vamos por una fría y mañana veo si me da la vida."

¡Tanto fufurufa!

Se dice para bajarle el humo a alguien que anda de alardoso, echándoselas de importante o de millonario sin ser pa’ tanto. Es como soltarle un: deja la película, que nadie te está aplaudiendo. Muy de la Costa para pinchar al que presume de más y no aguanta una revisada.

"Mira a Pedro, tanto fufurufa con el carro nuevo y va pidiendo pa’ la gasolina. Se cree el duro del barrio y ni llega al centro sin empujón."

Cachar

En la Costa Atlántica de Colombia, cachar es como pillar a alguien en plena jugada, cuando está haciendo algo que no debería o que quería mantener escondido. Puede ser algo serio o una bobada, pero la gracia está en agarrarlo infraganti. Es muy de chisme costeño, y hay que admitir que suena sabroso cuando se usa bien.

"Uy, llave, caché a la vecina chateando con el mozo mientras el marido veía el partido todo embalado en el sofá"

Llorar como un bollo'e yuca

Dicho costeño para cuando alguien llora a moco tendido, sin pena y sin freno, como si se le hubiera acabado el mundo. La comparación con el bollo'e yuca va por lo seco y compacto que es, y el contraste da risa: tú ahí, hecho un mar de lágrimas. Se usa en drama real o en exageración vacilona.

"Se le cayó el helado en la playa y quedó llorando como un bollo'e yuca, ay no, qué novela. La gente mirándolo y el man ni respiraba del berrinche."

Estar de pincha piña

Se dice cuando estás en plan relax absoluto, sin afán y sin ganas de complicarte la vida. Es como ponerte en modo vacaciones aunque sea un martes, tirado, fresco y dejando que el mundo ruede. Muy de la Costa: cero estrés, mucha calma y, si se puede, con algo rico pa’ picar.

"Ya pagué todo y mandé ese correo, así que hoy quedé de pincha piña: sofá, ventilador a mil, novelita y patacones con suero."

Ponte las pilas

Se le suelta a alguien para que se espabile, se ponga a trabajar o deje la pereza y se active ya. Es como decir: despierta, enfócate y muévete, que el tiempo no espera. Sirve tanto para regañar con cariño como para meter presión cuando alguien va lento. Clásica y bien útil.

"Oye, parcero, ponte las pilas que ya arrancó el baile y vos seguís ahí tirado en la hamaca, después no digás que nadie te avisó."

Estar pa' chuparse los dedos

Se dice cuando algo está tan rico que dan ganas de rebañar el plato y hasta chuparse los dedos, literal. Vale para comida casera, fritos, sancocho o lo que sea que te deje babeando. Es un piropo gastronómico bien costeño, de esos que sueltas y ya sabes que ahí se cocina con amor.

"Oye, ese sancocho de tu abuela está pa' chuparse los dedos, parce. Me serví dos platos y todavía ando buscando arepa pa' no dejar ni una gota."

Parcero brillante

Se le dice a un amigo o conocido que siempre llega con la mejor vibra, optimista y buena gente, como si alumbrara el parche con solo aparecer. No es una frase súper clásica en todas partes, pero se entiende perfecto en la Costa: parcero es pana y brillante es que anda encendido, repartiendo energía y sonrisas.

"Ese man es un parcero brillante, cayó al parche con tinto pa' todos y buena vibra, y eso que el aguacero tenía la calle vuelta un río."

Tener la tostada quemá

Se le dice a alguien que anda medio ido, como loco, en las nubes o despistadísimo. No es que esté mal de verdad, es más bien que no conecta una, se le van las cabras y hace cosas sin sentido. Muy de vacile costeño, de esos comentarios que sueltan y te dejan riéndote.

"Oye, mija, Juan anda con la tostada quemá, fue a la tienda por arroz y volvió con una escoba y un helado, y ni sabe por qué."

Echarse una jeta

En la Costa Caribe de Colombia se dice cuando te vas a pegar una siesta, normalmente corta pero sabrosa, de esas que caen después de comer pesado. Es como decir echarse un sueñito, pero con sabor costeño y cero culpa. Si hay brisa, hamaca y barriga llena, ya sabes lo que toca.

"Oe, después de ese arroz con coco y el pescado frito me voy a echar una jeta un ratico, que el calor me tiene viendo estrellitas."

Malpaseo

En la Costa se dice cuando quedas con un bajón feo, medio rayado de la cabeza o del ánimo, después de una rumba pesada. No es solo guayabo, es ese desorden emocional con culpa, sueño y la música todavía sonando en la mente. Suele venir de mezclar trago, trasnocho y exceso de fiesta. Un clásico costeño.

"Marcela amaneció en malpaseo, con la cabeza dando vueltas y el Diomedes pegado, por andar mezclando guaro, ron y trasnocho como si nada."

¡De qué crema estás hecho!

Se usa para alabar a alguien que hizo algo brutal, que es muy talentoso o que sorprendió a todo el mundo con lo que hizo. Es como decir que esa persona es de otro nivel, que está hecha de pura crema y nata. Suena costeño, suena sabroso y la verdad es que levanta el ego a cualquiera.

"Oye, parcero, ¿cómo así que llegaste tarde, sin estudiar y pasaste el examen con cinco? ¡De qué crema estás hecho, bandido!"

Estar mamando gallo

En la Costa colombiana se dice cuando alguien está vacilando, tomando el pelo o haciendo perder el tiempo con cuento y cháchara en vez de ponerse serio. Puede ser en plan broma entre panas o como regaño si ya se pasaron de payasos. Es bien costeña y suena fuertecita, pero es súper común.

"Ajá, parcero, deje de estar mamando gallo con ese cuento del bus y haga el informe ya, que el jefe está que echa candela y no es jugando."

Echa'o pa'lante

Se le dice a alguien que es bien decidido, valiente y con iniciativa. No se queda esperando a que le resuelvan, se mueve, se rebusca y le mete pecho a lo que venga. En la Costa suena a elogio de los buenos, de esa gente que se inventa el camino y no se raja.

"Ese man es echa'o pa'lante, se consiguió una moto vieja, la arregló con alambre y ya anda haciendo mandados por el barrio pa' ganarse la plata."

Vender fresa

Se dice de alguien que va de fino o de gomelo, presumiendo gustos caros y una vida de lujo que en realidad no tiene. Es puro show, postureo y cuento, como si estuviera vendiendo una imagen bien fresa para impresionar. Suele soltarse con burla cuando alguien se pasa de elegante y se le nota el cartón.

"Mira a Juan vendiendo fresa en la fiesta, con reloj prestado y hablando de vinos caros. Si ayer estaba pidiendo fiado pa' la pola en la tienda."

Estar choca'o

Se dice cuando alguien está borrachísimo y ya va medio perdido, tambaleándose, hablando raro o haciendo cosas sin sentido. Es como estar prendido, pero en modo zigzag, con la mirada ida y el equilibrio de adorno. Muy de parche y rumba, y suele venir con anécdota al día siguiente, obvio.

"Mano, ese man está choca'o, se bajó del bus en la esquina equivocada y le pidió la hora a un poste, todo serio."

Comerse el viaje

Se dice cuando alguien se cree un cuento completico o se deja llevar por una idea sin cuestionarla, como tragándose la historia entera. También aplica cuando te montas una película en la cabeza y actúas como si fuera verdad. Es bien costeño y sirve para vacilar al que anda ingenuo. Y sí, pasa más de lo que uno admite.

"El man se comió el viaje de que la influencer le iba a escribir por DM y ya estaba buscando anillo, todo embalado."

Echar llave

Se dice cuando decides encerrarte en casa y no salir ni a palo, como si le echaras llave a la puerta y tiraras la llave por ahí. Es el plan de cero calle, cero rumba y puro modo cueva: descansar, ver series, comer algo rico y desaparecer del mapa un rato. Bien de Atlántico.

"¿Vamos pa’ la esquina? Qué va, hoy me echo llave en la casa, pongo Netflix, me bajo unos chicharrones y que el mundo ruede."

Rueda suelta

Se usa en la Costa Caribe para hablar de alguien que se descontrola todo loco, como si no tuviera frenos ni dirección. Es esa persona que en la rumba se le zafa un tornillo, se olvida de la vergüenza y termina haciendo show gratis. A veces preocupa, pero también da risa, porque siempre arma el desorden más sabroso.

"Mija, anoche en el picó ese man se puso como rueda suelta, se quitó la camisa, se tiró al piso a perrear y casi tumba la nevera de las polas."

Jartura

En la Costa, sobre todo en Atlántico, es esa llenura brava después de comer como si no hubiera mañana. Quedas tan satisfecho que ya no te cabe ni un tinto y lo único que te provoca es tirarte en la hamaca a hacer la digestión. También se usa para decir que estás harto de algo, pero aquí manda la comida.

"Ñero, ese sancocho en la finca me dejó una jartura criminal, no me hablen de postre que me da algo, mejor me tiro en la hamaca un ratico."

Volá

Se usa para meterle prisa a alguien, tipo “muévete ya” o “hazlo rápido”. Es como decirle que vuele, que no se quede pegado mirando el techo. Muy de la Costa, con ese tono mandón pero vacilón que no suena tan pesado. Ideal para cuando todo es a última hora y nadie se apura.

"Ajá, volá a la tienda por las cervezas, que ya van a pitar el partido y tú todavía en la mecedora, ñero."

¡Esa vaina pega duro!

Se suelta cuando algo está pegando fuerte: una canción, un chisme, una moda o hasta un trago que te deja viendo estrellitas. Es como decir que eso tiene un impacto brutal y que todo el mundo está montado en la ola. Muy de la Costa, bien sabroso y bien directo.

"Oye, ¿ya escuchaste la champeta nueva? Esa vaina pega duro, en el barrio la ponen a todo volumen y hasta el perro la baila."

Andar en la vara

Se dice cuando alguien anda en plan rumba, vacile y desorden, como metido en la fiesta todo el tiempo. Es ese modo costeño de estar prendido, callejeando, tomando y apareciendo en cuanto parche haya. Vamos, que no está en su casa ni por error. Y sí, suena a carnaval aunque sea martes.

"Desde que salimos de parciales, Juan anda en la vara: ayer lo vi en el estadero, después en la esquina y hoy amaneció en otro parche. Ese man vive rumbiando."

Lleno hasta la tusa

Dicho costeño para cuando quedas repleto después de comer, pero repleto de verdad, como si no te cupiera ni un granito más. Es el típico estado de post-sancocho, post-asado o post-buñuelo, cuando ya solo quieres tirarte en una hamaca y respirar despacito. Suena exagerado, y por eso mismo da risa.

"En la parranda me metí arroz con coco, carne y hasta postre, y quedé lleno hasta la tusa. Me senté en la acera a coger fresco porque ni caminar podía."

Echarse un mango

Expresión bien costeña para decir que te vas a pegar una siesta sabrosa, de esas que caen pesado el almuerzo y el cuerpo pide cama o hamaca. Suele ser después de comer, con calorcito y cero afán. Vamos, desconectarte un rato para recargar batería y volver como nuevo.

"Parcero, ese arroz con coco me dejó KO, voy a echarse un mango en la hamaca con el abanico a tope y vuelvo ahorita."

Echar lengua

Se usa cuando alguien se pone a hablar sin parar, casi siempre en plan chisme, carreta o cuento largo. Es como sentarse a rajar un rato y terminar soltando la novela completa, con detalles, nombres y todo. Muy de parche: empiezas con un tema y acabas hablando hasta del perro del vecino.

"Dijimos que era una reunión seria, pero nos sentamos en la terraza y nos pusimos a echar lengua del jefe hasta que cantó el gallo."

Estar armado hasta los dientes

Se dice de alguien que va fuertemente armado, literal, con un montón de armas encima, como si fuera a una guerra. A veces también se usa en plan figurado para alguien que viene cargadísimo de recursos, datos o argumentos y no hay quien le tosa. Suena intenso, pero es bastante común.

"Llegó el man al debate armado hasta los dientes: laptop, apuntes, cifras y hasta un marcador, y nos dejó a todos mirando pa' la pared."

Estar lleno de leche

En la Costa Caribe, sobre todo en Atlántico, se dice de alguien que anda con una suerte absurda, de esas que dan rabiecita. Es como decir que todo le sale redondo, que cae parado siempre y que la vida le guiña el ojo. No es literal, claro, pero suena tan costeño que hasta da risa.

"Mira a Mauricio, otra vez se ganó la rifa y encima le salió trabajo sin buscar. Ese man está lleno de leche, qué vaina."

Estar en la papaya

En la Costa, sobre todo por Atlántico, se usa para decir que alguien está relajado, cómodo y sin afán, como si la vida le estuviera resolviendo sola. También puede sonar a que está muy confiado o demasiado tranquilo. Es de esas frases que pintan la escena: cero estrés, pura frescura costeña.

"Oye, desde que lo pasaron a contrato fijo, el man anda en la papaya: llega tarde, se ríe de todo y hasta se echa una siesta en la hamaca del patio."

Camellar

En la costa Caribe colombiana, camellar es trabajar duro, rebuscársela y meterle ganas al oficio, ya sea en la calle, en la oficina o vendiendo empanadas en la esquina. Es currar con berraquera, pero sin perder el vacile, el chiste y la buena vibra costeña. Suena a sudor, sol, mar y a no rajarse, aunque uno viva mamado.

"Parce, hoy sí toca camellar duro, que ando más pelado que bollo sin queso, pero esta noche nos vamos pa' la playa a tirar cuento y olvidar el cansancio con una fría bien sudada"

Culié

Insulto muy costeño, sobre todo en el Caribe colombiano, para llamar a alguien bobo, fastidioso o mala gente, según el tono. Viene de culear, así que es vulgar y se usa con confianza o cuando ya estás caliente con alguien. No significa perezoso, es más bien para soltarle un corte a alguien.

"Ese man se coló en la fila y encima se hace el loco. Qué culié, parce, así cualquiera se emberraca."

Quesudo

En la Costa, sobre todo en Atlántico, se le dice quesudo al que llega agrandado, presumiendo y echándoselas de la gran cosa, aunque en el fondo no tenga con qué sostener el show. Es como andar de alardoso, pero con ese toque costeño de burla. Sirve para bajarle el humo a cualquiera.

"El pelao cayó a la rumba todo quesudo con cadena nueva y gafas oscuras, y a los cinco minutos ya estaba pidiendo que le fiaran la pola."

Estar prendido

Se dice cuando alguien está súper animado, con la energía a tope y en modo fiesta. Puede ser porque está contento, porque la música lo tiene arriba o porque se metió en el parche con toda. En la Costa lo oyes mucho en rumba. Vamos, que el man anda encendido y no hay quien lo pare.

"Oye, pana, Ernesto llegó al picó y ya está prendido, bailando pegado y gritando que hoy se amanece, ¿quién lo baja de ahí?"

Tener un bololó

Se dice cuando alguien está metido en un lío, un enredo o un problema medio caótico, de esos que se arman solos y ya nadie entiende quién empezó qué. Puede ser por chismes, deudas, amores cruzados o cualquier vuelta rara. Muy de la Costa: si tienes un bololó, estás en candela y con el corazón acelerado.

"Oye, ¿supiste lo de Carlos? Tiene un bololó bravo con tres peladas a la vez, el man anda asustado y ya no sabe ni qué inventar pa’ zafarse."

Darse la vuelta como un bollo

Se usa en la Costa Atlántica para hablar de alguien que cambia de opinión o de bando rapidito, sin mucha pena ni explicación. Hoy dice una cosa, mañana la contraria, y tan campante. Es como cuando el bollo en el horno se voltea solo. A veces hace gracia, pero también da desconfianza porque nunca sabes de qué lado va a salir.

"Hermano, ayer la Mona decía que odiaba al man ese y hoy anda toda enamorada, se dio la vuelta como un bollo y ahora hasta le lleva almuerzo al trabajo."

¿Qué hay pa' hacer?

Frase bien costeña para preguntar qué plan hay, qué se puede hacer o dónde está la movida, sobre todo cuando estás libre y con ganas de parche. Sirve para tantear si hay rumba, playa, billar o lo que sea. Suena casual, de calle, y casi siempre viene con ganas de salir.

"Ajá, mi llave, ya cobré y ando desparchado, ¿qué hay pa' hacer hoy? Caigamos donde el primo y después nos vamos pa' la rumba."

Estar enguayabao

En la Costa, sobre todo en Atlántico, se dice cuando alguien queda tragado, embobado y medio atontado por otra persona. Es como andar con mariposas en el estómago, pero versión costeña: te da una bobera rica, te distraes y todo te recuerda a esa persona. No es resaca literal, pero sí ese guayabo emocional que da risa.

"Desde que vio a Liliana en la verbena, Juan anda enguayabao, no come ni se concentra y solo pone champeta para ver si ella le escribe."

Aplanándole al flojo

Se usa en la Costa Caribe para vacilar a alguien que está tirado sin hacer nada, pegado al sofá o a la cama, dejando que la pereza lo domine. Es como decir que está en modo vago profesional, viendo la vida pasar mientras los demás se mueven. Y la verdad, a veces provoca envidia verlo tan relajado.

"Mija, deja de aplanarle al flojo ahí viendo novelas y ven a ayudarme a recoger este reguero antes de que llegue tu tía chismosa."
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