En la Costa se le dice así al parcero que es vivo, rápido y está pilas para lo que sea. No es que sea mala gente, es que no se deja montar la pata y responde sin dudar. También puede sonar a que es medio peligroso o que anda en la vuelta, según el tono y el contexto.
"Ey, suave ahí, no te pongas de gallito con Juanchito, que ese es parcero filoso y te deja pagando por bocón."