Expresión muy típica del Caribe colombiano para decir que alguien está perdiendo el tiempo, echando cuento, haciendo chistes o dando largas en vez de ponerse serio. Es como cuando todo el mundo está en modo relajo y nadie hace nada productivo. Suena graciosa, pero cuando te la sueltan con tono bravo sabes que ya se acabó el chiste.
En la Costa colombiana se dice cuando alguien está vacilando, tomando el pelo o haciendo perder el tiempo con cuento y cháchara en vez de ponerse serio. Puede ser en plan broma entre panas o como regaño si ya se pasaron de payasos. Es bien costeña y suena fuertecita, pero es súper común.