Parcera
Palabra muy usada en Colombia para hablar de una amiga cercana, casi hermana, con la que compartes chismes, tragos, dramas y alegrías. Es esa compa que está firme en las buenas y en las malas, la que te salva de los ex tóxicos y de las crudas. Suena cálido, callejero y con bastante sabor colombiano, la verdad.
Guachafita
En la costa Caribe se usa para hablar de una fiesta bien desordenada, con música a todo volumen, gente gritando, risas por todos lados y cero protocolo. Es ese desmadre sabroso donde nadie se toma nada en serio y todo el mundo termina sudado, ron en mano y con historias que después dan hasta pena ajena.
Gusto a curramba
Se dice cuando algo está buenísimo o tiene un sabor y un ambiente tan bacanos que te levantan el ánimo al instante. Vale para comida, rumba, plan con amigos o cualquier cosa que se sienta bien caribe, con alegría y sazón. Curramba es ese guiño barranquillero que suena a fiesta aunque estés sentado.
Formar bololó
Se usa para decir que alguien está armando un escándalo innecesario, un alboroto lleno de gritos, chismes y gente metida mirando qué pasa. Es como hacer una novela por cualquier bobada, tanto que ni el más dormilón puede echarse la siesta tranquilo. Y hay que admitir que la palabra suena tan sabrosa como el mismo chisme.
Picar el rancho
Se usa cuando alguien decide irse de un sitio porque ya no da más nota, está aburrido o simplemente quiere cambiar de ambiente. Es como decir que uno se va sin tanto drama, corta la visita y chao pescado. Muy de la Costa, muy sabroso, y hay que admitir que suena mejor que decir me retiro.
Ranguito
En la Costa Caribe se usa para hablar de algo barato, malito, que se ve todo chimbo y sin calidad. Puede ser ropa, zapatos, un regalo o hasta un plan que salió todo flojo. Cuando dices que algo es un ranguito, es porque de verdad no pasa el filtro, y la verdad es que suena sabroso decirlo.
Echarse una lloraíta
Expresión muy caribe colombiana para decir que alguien se va a desahogar un ratico, soltar unas lágrimas y sacar la tusa, pero sin armar drama de novela. Es como llorar con sabor, con brisa, con música de fondo y luego seguir parchando como si nada. Y hay que admitir que tiene su encanto llorar así, con flow costeño.
Culicagao
Forma coloquial y medio burlona de referirse a alguien muy joven, inexperto o que todavía está muy verde para ciertas cosas. Es como decir que es un novato que se las quiere dar de grande, pero aún le falta calle y le tiemblan las piernas. Suena fuerte, pero entre panas puede tener hasta su toque de cariño.
tener flow
En el Caribe colombiano, se refiere a esa actitud fresca y segura que alguien tiene para hacer cualquier cosa con estilo propio. ¡Es como caminar con su propia banda sonora de fondo!
feriado
En el Caribe colombiano, un feriado no es solo un día libre del trabajo o del estudio, es la excusa oficial para armar plan desde temprano. La gente se organiza para playa, río, visita al pueblo y, por supuesto, rumba hasta tarde. A veces parece que los feriados se reproducen solos y uno ni sabe ya qué se está celebrando, pero igual se celebra.
Parchar
En el Caribe colombiano parchar es básicamente pasar el rato con los panas, relajarse sin estrés y dejar que el tiempo corra suave. Puede ser sentarse en la esquina, ir a la playa, tirar cuento o escuchar música con una pola en la mano. Es más actitud que plan concreto, y la verdad tiene su encanto descomplicado.
Estar mamando gallo
Expresión muy típica del Caribe colombiano para decir que alguien está perdiendo el tiempo, echando cuento, haciendo chistes o dando largas en vez de ponerse serio. Es como cuando todo el mundo está en modo relajo y nadie hace nada productivo. Suena graciosa, pero cuando te la sueltan con tono bravo sabes que ya se acabó el chiste.
Camellando duro
Se usa para decir que alguien está trabajando a lo bestia, echando pulmón y sudando la gota gorda para sacar la vaina adelante. Es como decir que anda guerreando sin descanso, pero con esa actitud de que toca darle porque la plata no cae del cielo. Y hay que admitir que suena más sabroso que decir simplemente trabajando mucho.
Parranda
En el Caribe colombiano una parranda es un fiestón con música a todo volumen, ron, comida y gente echando cuento hasta que amanece. Puede ser en la casa de alguien, en la terraza o en cualquier esquina donde haya un picó sonando. Es de esas fiestas que empiezan tranquilas y terminan con todo el barrio metido.
Jopo
En la costa Caribe se usa jopo para decir que algo o alguien está brutal de estilo, con una personalidad que se nota a kilómetros y una pinta que llama la atención. Puede ser ropa, un peinado, una persona completa. Es como decir que está demasiado bacano, con flow natural del Caribe, y la verdad es que suena sabroso.
Echar vaina
Expresión muy típica de la costa Caribe para molestar, vacilar o burlarse de alguien de forma ligera y juguetona. Es como tirar pullas, pero con cariño y mucho sabor costeño. A veces se pasa un pelo y ya no hace tanta gracia, pero bien usada es casi un deporte nacional entre panas.
Capacía
Se dice de alguien que se arma una película tremenda, planea en grande y promete el cielo, pero a la hora de la verdad no le da ni pa’ arrancar. Mucha boca, poco bolsillo. Es como tener mentalidad de millonario con presupuesto de empanada. En el Caribe suena a vacile, pero también a jalón de orejas.
La verraquera
Expresión muy usada para decir que algo es increíblemente bueno, brutal o que se pasó de calidad. Cuando dices que algo es la verraquera es porque te dejó loco de lo bueno que estuvo, ya sea una fiesta, una comida o una persona. Es una forma bien costeña de soltar admiración con sabor y sin tanta finura, que la verdad tiene bastante encanto.
Tener guayabo
Se usa para decir que alguien está con una resaca brava después de una farra sabrosa, cuando te duele hasta el alma y solo quieres cama, suero y silencio. Es ese estado en el que te arrepientes de haber mezclado tanto trago, pero igual sabes que la gozadera valió la pena. Clásica del Caribe colombiano.
¡Oíste, pues!
Expresión muy costeña para mostrar sorpresa, incredulidad o simplemente llamar la atención de alguien. Es como decir ¿en serio? pero con arena, brisa y sabor a fritanga en la esquina. También se usa para meterle sazón a la conversación cuando algo te deja medio loco, y hay que admitir que suena sabroso.
Guachafita
Se usa para hablar de un desorden sabroso, una fiesta loca o un ambiente caótico pero divertido, donde todo el mundo está relajado, gritando, bailando y pasando la raya sin mala intención. Es como decir que hay tremendo despelote, pero con sabor costeño y buena vibra. Si no hay guachafita, la rumba está medio muerta, la verdad.
Estar en el curso del Mohán
Se dice de alguien que anda metido en planes raros, enredado en cosas inesperadas o haciendo vainas fuera de lo común, como si lo hubiera jalado el Mohán. La frase bebe del mito costeño de ese personaje travieso que embruja, confunde y arma desorden. Vamos, que la persona está en modo aventura loca y sin freno.
Estar prendi'o
Se usa para decir que alguien está súper animado, encendido y gozando durísimo, casi siempre en una rumba con música a todo volumen y traguito en mano. Es como tener la energía por las nubes y cero ganas de irse pa' la casa. Suena exagerado, pero cuando uno está prendi'o de verdad se le nota hasta bailando champeta.
Vivir sabroso
Expresión muy caribe colombiana que va de gozar la vida sin tanto complique, con alegría, buena música, comida rica y brisa en la cara. Es esa filosofía costeña de relajarse, reírse duro y disfrutar cada momento como si fuera fiesta patronal. Y la verdad, quien aprende a vivir sabroso ya no quiere otra cosa.
Dulcecito
Forma coqueta y zalamera de referirse a alguien que te parece un bombón, un caramelo, alguien muy tierno y atractivo que provoca puro apapacho. Se usa mucho cuando esa persona te derrite con una sonrisa o un gesto lindo. Es medio cursi, pero en el Caribe colombiano se suelta con tanta sabrosura que hasta suena chévere.
Echarle los perros
Se dice cuando alguien se le lanza a otra persona para ligarla, coquetearle o caerle con toda la intención. Es el típico movimiento de acercarse con labia, miradita y charla suave, a ver si pesca algo. En el Caribe suena bien natural, como de fiesta, calor y picardía.