Se dice de alguien que se arma una película tremenda, planea en grande y promete el cielo, pero a la hora de la verdad no le da ni pa’ arrancar. Mucha boca, poco bolsillo. Es como tener mentalidad de millonario con presupuesto de empanada. En el Caribe suena a vacile, pero también a jalón de orejas.
"El man juró que iba a montar un festival con drones y tarima gigante, y al final no le alcanzó ni pa’ las extensiones. Qué capacía la de ese pelao."