Se usa para llamar a alguien corriente, de mal gusto o con modales que se ven como poco finos. Suele ir cargado de clasismo y prejuicio hacia la banda más humilde, así que no es precisamente un halago. Es de esas palabras que se oyen mucho, pero conviene usarlas con cuidado porque pueden caer muy pesadas.
En México se usa para decir que algo o alguien es de mal gusto, corriente o muy de barrio, a veces con clasismo y mala leche. También puede ir en plan carrilla entre compas, pero sigue siendo despectivo. No es solo de fútbol, aplica a ropa, decoración, actitudes y cualquier cosa que se vea bien kitsch.
En México se usa para llamar a alguien “corriente”, de mal gusto o con modales que se ven como poco finos. Puede ser insulto clasista y bastante pesado, según el tono y quién lo diga. Entre compas a veces se usa en plan carrilla, como burla ligera, pero si no hay confianza, mejor ni te metas.
En México, naco se usa para decir que algo o alguien es de mal gusto, corriente o muy vulgar. Puede ir desde la ropa escandalosa hasta una actitud bien fuera de lugar. Ojo, también es clasista y se usa para humillar, así que depende mucho del tono y con quién lo digas. Pero en la calle se oye un montón.
Se usa para describir a alguien con gustos o comportamientos vistos como corrientes, exagerados o de mal gusto, aunque la neta muchas veces es puro clasismo disfrazado. Puede referirse a la forma de hablar, vestir o comportarse. Es ofensivo, así que se usa entre cuates con cuidado o para tirar mala onda cuando alguien se pasa de ridículo.
En México, naco es un insulto bien común para decir que alguien es corriente, de mal gusto o que se comporta sin clase. También se usa para burlarse de algo kitsch o muy chafa. Ojo, es clasista y puede caer pesado, pero en la calle se suelta a cada rato, a veces hasta en broma entre compas.
En México se usa para decir que alguien es corriente, de mal gusto o medio vulgar, según quien lo diga. Suele ir cargado de clasismo y de querer sentirse superior, así que puede sonar bien pesado. También se aplica a cosas o actitudes: ropa, modales, comentarios, lo que sea. Vamos, un juicio bien mamón disfrazado de chiste.
En México se usa para llamar a alguien vulgar, de mal gusto o con cero clase, a veces por cómo se viste o se comporta. Puede ir en plan broma entre compas, pero también suena bien clasista y puede ser insulto directo. Vamos, que si lo sueltas, que sea con cuidado porque pica.
Insulto coloquial para decir que alguien es vulgar, de mal gusto o poco fino, ya sea por cómo se viste, habla o presume. También se usa en plan broma entre compas, pero ojo, puede sonar clasista y pesado si lo sueltas a lo loco. En México se oye por todos lados, no es cosa solo de un estado.
En México se usa para decir que algo o alguien es de mal gusto, corriente o medio chafa, a veces con tono clasista y bien despectivo. También puede ir en plan carrilla entre compas, pero ojo porque se puede pasar de lanza fácil. En Chihuahua se oye igual, sobre todo para criticar outfits, fiestas o actitudes.