En Santander, esta frase se usa en plan exagerado para decir que alguien va súper preparado, cargado con todo lo necesario para lo que venga. No es que vayas con fierros, es más bien que llevas desde la plata y los papeles hasta la comida, el cargador y el tinto. Puro modo prevenido.
Se dice de alguien que va fuertemente armado, literal, con un montón de armas encima, como si fuera a una guerra. A veces también se usa en plan figurado para alguien que viene cargadísimo de recursos, datos o argumentos y no hay quien le tosa. Suena intenso, pero es bastante común.