En la Costa Caribe, sobre todo en Atlántico, se le dice así a un pelao que anda relajado, sin oficio y como que la vida no le pesa. Está en modo hamaca, brisa y cero afán, mientras el resto resuelve. Puede sonar cariñoso o medio en burla, según el tono. Y sí, da envidia a ratos.
"Ese Robertico es un pelao a la fresca, ve. Todo el mundo sudando y él en la terraza, en la mecedora, con limonada y el celular a todo volumen."