Se dice cuando algo te parece rarísimo, inesperado o directamente fuera de libreto. Vale para una situación graciosa, un plan improvisado o una metida de pata monumental, según el tono. En la Costa se usa mucho “vaina” para casi todo, y si le metes “loca” ya estás diciendo: esto no tiene sentido, pero míralo tú.
Se usa para hablar de una situación muy rara, caótica o absurda, de esas que no entiendes ni aunque te la expliquen con dibujitos. Es muy típica del Caribe, sobre todo en República Dominicana y Venezuela, aunque se ha regado por otros lados. Suena a lío sabroso, medio desastre, pero con ese toque de humor que hace que todo se aguante mejor.