Se dice de alguien que siempre está metido en líos o situaciones extrañas, como si fuera un imán para el drama.
Se dice cuando alguien anda con una racha de mala suerte, de esas en las que todo sale al revés y parece que el universo te tiene bronca. Es como estar "salado", como si te hubieran echado una mala vibra. Se usa mucho para comentar desgracias cotidianas con humor y resignación.
Se dice de alguien que tiene gracia natural, desparpajo y un puntito simpático que cae bien a todo el mundo. No es que sea guapo ni listo, es que tiene salero y te saca la risa sin esfuerzo. Muy de barra de bar y de charla en la calle. Vamos, que es un crack con arte.