En Perú se dice achorao a alguien que se pone sobrón, retador, con aires de maleante aunque a veces sea puro floro. Es el típico que se agranda, se cree el más bravo del barrio y camina sacando pecho. Puede ser en broma o en serio, pero siempre con esa vibra de yo mando aquí, aunque no sea tan cierto.
En Perú se dice de alguien que anda achorado, o sea, con actitud brava y medio matona, como buscando bronca o respondiendo mal a la mínima. Puede ser porque está picón, porque se cree el más vivo o porque viene con la mecha corta. Ojo, no siempre es solo enojo, también es pose de maleante.
Se dice de alguien que se pone achorado, o sea, que se cree muy bravo, habla fuerte, amenaza y se agranda para meter miedo. El problema es que muchas veces es pura pantalla y a la hora de la verdad se arruga. Muy de calle, bien peruano, y suele sonar a burla o a crítica.
En Perú se usa para alguien que se pone matón, busca bronca o se hace el muy valiente para impresionar, a veces sin tener con qué respaldarlo. Puede ser tanto el típico chibolo que se cree maleante como el adulto que se agranda por cualquier cosa. Es medio despectivo, pero también se usa entre patas con algo de burla.