Se usa para describir a alguien atrevido, sin mucha vergüenza, que se lanza a todo y no se corta un pelo. Puede ser positivo, como persona valiente y decidida, o un poco crítico si se pasa de listo. Es ese colega que siempre da el primer paso, a veces sin pensar mucho, pero con un morro que ya lo quisiera medio barrio.
Se dice de alguien decidido, que no se achanta ante nada y siempre busca la manera de salir adelante, aunque todo esté en contra. Es el típico pana que se inventa negocios, estudia, trabaja y todavía le queda energía para ayudar a los demás. Básicamente, un guerrero de la vida con buena vibra y cero miedo al fracaso.
Se usa para describir a alguien bien atrevido, que no se arruga ante nada y se lanza de cabeza a cualquier lío. Puede ser valentía genuina o pura imprudencia, pero la persona siempre va al frente. Es típico decirlo con tono medio admirado medio preocupado, porque uno nunca sabe si va a salir héroe o estrellado.
Se le dice a alguien que es bien decidido, valiente y con iniciativa. No se queda esperando a que le resuelvan, se mueve, se rebusca y le mete pecho a lo que venga. En la Costa suena a elogio de los buenos, de esa gente que se inventa el camino y no se raja.
Se dice de alguien valiente y resolutivo, de los que no se achican y tiran pa'lante aunque la cosa esté ruda. Es esa persona que se busca la vida, se lanza y no se queda pegada dándole mil vueltas. En Margarita se oye bastante, y suele ser un piropo bien ganado.
Se usa para hablar de alguien con mucha determinación, coraje y ganas de salir adelante, aunque la vida le tire piedras todo el día. Es el típico pana que no se rinde, se inventa algo, se rebusca y sigue pa'lante con una sonrisa. Casi un superhéroe llanero versión barrio, y hay que admitir que da gusto ver a alguien así.
Se usa para describir a alguien atrevido, con iniciativa y sin miedo a tirarse de cabeza a lo que venga. Es la persona que no se queda sentada esperando, sino que se mueve, inventa y resuelve, aunque a veces se pase de lanzada. Y hay que admitir que esa actitud, bien usada, tiene su encanto caribeño.