Estar hecho un peo de loca
Se dice de alguien que anda vuelto un ocho: confundido, acelerado o haciendo un desastre sin sentido, como si tuviera la cabeza en cualquier lado. Es bien coloquial y medio burlesca, perfecta para describir a un pana que se descontroló y está dando pena ajena. Suena fuertecito, pero tiene su gracia.
Hacer la ballena
Se dice cuando estás en modo flojera extrema, tirado sin ganas de hacer absolutamente nada. Es como declararte ballena oficial del día: solo quieres estar echado, respirar y que el mundo se resuelva solo. Sirve para zafarte de planes, mandados o cualquier esfuerzo físico. Y sí, da una paz culpable.
Churro pa'l piso
Se dice para vacilar a alguien cuando mete la pata de forma épica, hace una torpeza o le sale algo fatal. Es como soltarle un “qué cagada” pero en plan más criollo y con guasa. Sirve para reírse del fallo, no para armar pelea, aunque si andas sensible, pica.
Andar en lata
Se dice cuando alguien anda dando vueltas sin rumbo, perdiendo el tiempo o rodando de un lado a otro sin hacer nada concreto. Es como estar en modo carrito viejo, puro ruido y cero avance. En Cojedes se suelta mucho para el pana que no se queda quieto y siempre anda por ahí inventando.
Echarse el pan
Se dice cuando alguien se queda dormido de golpe y bien profundo, de esos sueños que parecen de piedra. Es como tirarse a descansar y apagarse sin avisar, y ya puedes llamarlo, moverlo o ponerle música que ni se inmuta. Muy de casa, muy de panas, y suele salir después de comer pesado.
Estirado como pellejo de cochino en fiesta llanera
Dicho llanero para soltarle a alguien que anda creído, presumido y con el cuello más tieso que una tabla. Es como decir que se le subió la vaina a la cabeza y ahora mira por encima del hombro, aunque ayer estaba echando broma con todo el mundo. Pica, pero es bien sabroso de decir.
Gobiernero
Dicho de la persona metiche que quiere mandar en todo y opinar de la vida ajena, como si fuera el jefe del barrio. Se mete donde no lo llaman, da órdenes que nadie le pidió y encima cree que está haciendo un favor. Va muy pegado a chismoso y mandón. Cansa, pero tiene su punto.
Guarandinga
En Cojedes le dicen así a un transporte medio improvisado, casi siempre un camión o una camioneta adaptada para llevar gente como pueda. No es precisamente cómodo, pero aguanta trocha, polvo y lo que le echen en el llano. Ideal para ir en combo a un festival, una parranda o cualquier plan donde nadie quiere caminar.
Venir a caleta
Se dice cuando alguien llega o aparece calladito, sin hacer bulla y casi sin que nadie lo note. Es entrar de incógnito, a escondidas, para evitar miradas, chismes o el alboroto. Muy de panas en Venezuela, y en Cojedes se oye bastante. Vamos, que el tipo se coló como si tuviera modo sigilo activado.
Cantar la tabla
Expresión usada cuando a alguien le echan un regaño bien serio y sin adornos, casi como leerle la cartilla pero en versión criolla. Es soltarle un sermón largo, con tono bravo y sin dejar pasar ni un detalle de lo que hizo mal. No siempre es con gritos, pero sí con esa intensidad que te deja pensando en tu vida entera.
Andar como niña en feria
Se dice de alguien que anda emocionadísimo, embobado o medio distraído porque todo le parece una novedad. Va mirando para todos lados, como chamo en feria con algodón de azúcar, sin saber ni qué escoger primero. No siempre es malo, a veces es pura alegría, pero también puede ser que no se concentra ni a palos.
Rompeocho
Se le dice a la persona que habla bonito, promete de todo y al final no cumple ni la mitad. Es el típico que se echa flores, arma el plan, jura que ahora sí, y luego desaparece o sale con una excusa. Vamos, un quedabien de manual que rompe promesas como si fueran baratijas.
Echao pa'lante
Se dice de alguien decidido, que no se achanta ante nada y siempre busca la manera de salir adelante, aunque todo esté en contra. Es el típico pana que se inventa negocios, estudia, trabaja y todavía le queda energía para ayudar a los demás. Básicamente, un guerrero de la vida con buena vibra y cero miedo al fracaso.
jallar
Verbo coloquial, muy de Venezuela, que significa encontrar o dar con algo, a veces de pura chiripa. Se usa igual para unas llaves perdidas que para una idea que te salva el día. Es como decir hallé, pero en modo calle y sin tanta formalidad. Cuando lo sueltas, suena a victoria pequeña pero sabrosa.
Échame un ojito
Se dice para pedirle a alguien que te vigile algo o que esté pendiente un momentico. Es como decir “cuídame esto” o “ponle ojo”, pero en plan cercano y de confianza. Muy de calle para cuando te vas un segundo y no quieres que te roben, te lo dañen o se te arme un peo.
Ser una vaina seria
En Venezuela, decir que alguien es una vaina seria es soltarle un piropo con respeto. Significa que esa persona es muy buena en lo suyo, que impone, que tiene nivel y que no está jugando. Puede ser por talento, por actitud o por cómo resuelve. Vamos, que es de los duros y se nota.
Mamanta
Forma cariñosa y medio burlona de llamar a la mamá cuando es súper metida, controladora y está en todas, como si fuera la jefa del barrio y la presidenta del club de fans de sus hijos. Se usa mucho para vacilar, pero con cariño, aunque a veces también suena a advertencia. Y hay que admitir que la palabra tiene su flow.
Feria de la broma
Se dice cuando estás metido en un ambiente donde nadie se toma nada en serio y todo es chiste, chalequeo y relajo. Hay tanta jodedera que parece que montaron una feria, pero de pura broma. Sirve para describir un grupo o una situación donde la risa manda y el drama no entra.
Caerse pa' atrás
Se dice cuando alguien se raja a última hora, se acobarda o se echa para atrás justo cuando toca cumplir. Es como prometer mucho y, cuando llega el momento de dar la cara, desaparecer con una excusa. Muy de panas para señalar al que se enfría y deja a los demás guindando. Y sí, da una arrechera.
Pararle bola
Expresión bien venezolana para decirle a alguien que preste atención o que haga caso. Es como un aviso de: ponte las pilas y no te hagas el loco. También puede usarse para recomendar cuidado con algo o alguien, en plan ojo pelado. Suena súper de calle y se usa a cada rato.
Montar cachiflio
Se dice cuando alguien arma un alboroto innecesario, se pone fastidioso o empieza con un drama que no viene a cuento. Vamos, que está montando un show y poniendo a todo el mundo de los nervios. Muy de soltarlo para cortar el bochinche de una y que la gente se calme un pelo.
Andar con un lío en la arepa
Se dice cuando alguien anda confundido, despistado o con la cabeza hecha un ocho, como si tuviera un enredo mental que no lo deja pensar claro. Es bien venezolana y suena a que el coco está en modo caos total. Ideal para cuando alguien no da pie con bola y va perdido por la vida.
Echar carro
Se dice cuando te pones a vacilar a alguien, a echarle broma o a fastidiarlo un poquito, pero en plan de pana, sin mala intención. Es el típico chalequeo que sueltas con los panas para picar y reírse un rato. Si la otra persona se pica, ya no era tan carro la cosa.
Agarrar metro
Se dice cuando alguien se acelera, se emociona de más y se pone intenso con algo, como si le hubieran dado cuerda. Es ese momento en que te vienes arriba y empiezas a hacer o decir cosas sin medir, gastando plata o armando planes a lo loco. Útil para bajarle dos a la gente.
Echarse una encima
Expresión bien venezolana para invitar a alguien a tomarse una bebida, casi siempre una birra o un trago, con plan de relajarse y echar cuento. Es como decir vamos a bajarle dos al estrés y a pasar el rato. Suena amistosa y de confianza, típica de panas.
Echar carrizo
Expresión muy de Cojedes para cuando alguien se pone a hablar paja sabroso, filosofar sin mucho sentido o soltar una historia larguísima y medio absurda solo por matar el rato. Es como armar un monólogo improvisado donde lo importante no es la verdad, sino el chisme, la risa y el desorden. Y hay que admitir que a veces es un arte.
Estar como arroz con leche
Se dice cuando alguien está feliz a reventar, emocionado y con una sonrisota que no le cabe en la cara. Vamos, que anda contentísimo, como niño con dulce, y se le nota en la mirada y en la actitud. Es de esas frases que pintan la alegría tal cual, bien casera y sabrosa.
Guachimanear
Verbo bien venezolano que viene de guachimán, el vigilante. Se usa cuando alguien se pone a cuidar, a estar pendiente o a fisgonear, como si fuera seguridad privada pero versión chisme. Puede ser literal, cuidando un sitio, o figurado, revisando quién entra, quién sale y qué se dice. Bien de metiche, pues.
Ir en metro
En Cojedes se dice con sarcasmo cuando alguien suelta una excusa que no cuadra o una historia medio inventada. Como allí no hay metro, decir que vas en metro es básicamente admitir que te lo estás sacando de la manga. Sirve para pinchar al que llega tarde, se pierde o se hace el misterioso con sus “razones”.
Renovar la garra
En Cojedes se dice cuando alguien se pone las pilas con la pinta: se compra ropa, se arregla, cambia el look o se actualiza el closet para verse más fino. Suele salir antes de una rumba, una fiesta del pueblo o cuando quieres impresionar a alguien. No es solo vestirse, es salir con flow.
enchinchorrarse
Verbo bien llanero para decir que te vas de un sitio a toda mecha, casi huyendo, porque te entró la prisa o te dio el apuro. Es como salir disparado sin dar mucha explicación, a veces por un pendiente, un susto o porque te llamaron. Suena gracioso y bien de pueblo, de esos que se pegan.
Sacar la madre
En Cojedes se usa para decir que algo te tiene arrecho, molesto de verdad, como que ya no aguantas más la vaina. Es como cuando algo te saca de tus casillas y te pone de un humor del carajo. No es literal ni nada oscuro, pero sí suena bien dramático y sabroso cuando lo sueltas.
Chivo pelón
Se le dice a alguien que es un fastidio con patas, el que no se queda quieto ni un segundo y vive metiéndose donde no lo llaman. Interrumpe, jode la paciencia y siempre está buscando bulla, como ese carajito que no te deja ni jugar tranquilo. Es bien de regaño, pero tiene su gracia.
Estar en la jugada
Se dice cuando estás al tanto de todo, pillas las indirectas y no te agarra nadie fuera de base. Es estar enterado de lo que pasa, quién se mueve con quién y cuál es el plan, sin que te lo expliquen dos veces. Vamos, que andas mosca y bien avispado. Y sí, suena a pana que siempre sabe algo.
Nacer con el yoyo dao
Se usa para hablar de alguien que parece perseguido por la mala suerte desde que abrió los ojos al mundo. Es como decir que vino con la sal pegada de fábrica y que todo le sale torcido. La expresión suena medio cómica, pero también da penita, porque hay gente que de verdad parece nacida con el yoyo dao.
Andar clavado
Se usa cuando alguien está súper obsesionado con algo o con alguien, como pegado mentalmente sin poder soltarlo. Puede ser por un crush, una idea loca o un plan que no se le sale de la cabeza. Es como si lo hubieran atornillado ahí arriba. Y sí, a veces da risa y a veces da un poquito de pena ajena.
Estar en la macabra
Se usa en Cojedes para decir que alguien está metido en un lío feo, con la cosa bien complicada y sin ver salida clara. Puede ser por plata, por rollos amorosos o por cualquier problema que lo tenga contra la pared. Es como decir que la vida le está dando palo parejo, y uno solo piensa pobre cristiano.
Hijo de tigre
Dicho para soltar que alguien salió igualito a su papá o a su mamá, para bien o para mal. Si el viejo era crack, el chamo también. Y si el viejo era tremendo personaje, pues ya sabes. Es la versión criolla de que de tal palo, tal astilla, pero con más sabor.
Poner cara de mono
Se dice cuando alguien suelta una vaina tan rara o tan inesperada que te deja descolocado, sin saber si reírte, asustarte o pedir explicación. Es poner una cara de ¿qué carajos acaba de pasar?, con confusión total y cero respuesta rápida. Muy de quedarse mirando fijo, como procesando el chisme.
Echarse una tienda
Se dice cuando alguien se va a dormir un rato, normalmente una siesta bien sabrosa o una dormida para recuperarse. La gracia es que suena a que vas a montar campamento, como si te instalaras con todo y bártulos en la cama. En Cojedes se usa mucho después de una parranda o un día pesado.
Andar en la guaira
Se dice cuando alguien anda despistado, en las nubes, como si tuviera la cabeza en otro planeta y el cuerpo en piloto automático. No es que sea mala gente, es que no está pendiente de nada y se le pasan las cosas por delante. Ideal para el pana que no agarra una ni aunque se la expliquen con dibujitos.
Echar carabina
Se dice cuando decides hacerte el loco y mirar para otro lado, como si no hubieras visto nada. Es básicamente hacerse la vista gorda a propósito, ya sea por evitar un peo, por no meterte en líos o porque te conviene. Muy de calle, de esas que suenan a complicidad silenciosa.
Lectorazo
Se dice cuando alguien se manda un discurso larguísimo, lleno de datos y vueltas, como si te estuviera leyendo un libro entero. Puede ser una historia, una explicación o una regañina que no se acaba nunca. Suele usarse en tono de queja o burla, porque te deja agotado y con ganas de salir corriendo.
Andar como palo de agua
Se dice de alguien que anda por ahí sin rumbo, dando vueltas como si no tuviera nada que hacer ni a dónde llegar. Va de un lado a otro, medio colgado, como flotando y dejando que el día lo lleve. En Cojedes suena muy de calle y sirve para vacilar al pana que anda perdido.
Dame un disco
Se dice para pedirle a alguien que te pare bolas un momento, que te preste atención y te escuche de verdad. Es como soltar un Oye, ven acá, concéntrate, pero en plan bien criollo. Ideal cuando tu pana está en Babia con el teléfono o hablando paja y tú necesitas decir algo importante.
Darle la patineta
Se dice cuando te pones a darle labia a alguien para que suelte la sopa y te cuente lo que sabe, sobre todo si es medio cerrado o se hace el misterioso. Es como sonsacarle info con conversación suave, sin que se note mucho. Muy de chisme fino y de sacar datos sin apretar.
¡Échale yodo!
Se usa para bajarle dos a alguien cuando se está poniendo dramático, quejica o exagerado por nada. Es como decirle “cálmate” o “no es pa’ tanto”, pero con sabor llanero. La idea viene de curar una heridita con yodo, así que aquí el yodo es pa’ las emociones: te lo echas y sigues.
Cargársele las pilas
Se dice cuando a alguien le da por regañarte o echarte una charla larga y pesada, como si se le hubiera recargado la energía solo para fastidiar. También vale para cuando te caen encima con críticas y no te sueltan. Muy de casa, de mamá o de jefe, y tú ahí aguantando el sermón.
Echar el cuento
Se dice cuando alguien se pone a contar una historia, un chisme o una excusa bien adornada, a veces para impresionar o para salirse con la suya. No siempre es mentira, pero casi siempre viene con extra de drama y detalles inventados. Vamos, que te están metiendo labia y tú decides si compras el show.
Quedarse como un espejo
Se dice cuando alguien se queda tieso de la sorpresa, como congelado y con cara de ¿qué acaba de pasar? Es ese momento en que no reaccionas, no te sale ni una palabra y te quedas mirando fijo, todo serio o boquiabierto. En Cojedes la sueltan para remarcar el shock, y suena bien gráfico, la verdad.