Se dice cuando alguien suelta una vaina tan rara o tan inesperada que te deja descolocado, sin saber si reírte, asustarte o pedir explicación. Es poner una cara de ¿qué carajos acaba de pasar?, con confusión total y cero respuesta rápida. Muy de quedarse mirando fijo, como procesando el chisme.
"El pana dijo que renunció para volverse influencer de arepas fitness y yo puse cara de mono, así, pegado, sin saber si reírme o llamarle a la mamá."