En Perú se usa para pedirle a alguien que te acompañe o que te haga la segunda en un plan, desde lo más tranqui hasta una aventura medio improvisada. Es como decir: ven conmigo, no me dejes solo y apóyame en la movida. Suena bien de calle y bien de patas.
Expresión que significa acompañar a alguien a algún lado, especialmente cuando no tienes nada mejor que hacer.
En Junín se usa para decir que vas a acompañar a alguien para que no esté solo, ya sea en un plan medio embolante o en una juntada donde hace falta banca moral. Es como ser el copiloto del quilombo, el que se suma para hacer aguante y que la situación sea más llevadera. Y la verdad, siempre viene bien alguien que te haga la taba.
Expresión limeña que significa acompañar a alguien para que no esté solo, sobre todo en planes medio aburridos como clases eternas, reuniones pesadas o trámites que dan flojera. Es como hacerle el aguante, estar ahí de compinche para que la cosa se sienta menos densa. Y la verdad, con buena taba hasta la cola del banco se aguanta.
En Lima se usa para decir que acompañas a alguien, que le haces de compinche y no lo dejas solo ni a balas, incluso en planes medio pesados o incómodos. Es como ser su pata leal que se apunta a todo, aunque el plan sea más aburrido que cola de banco. Y hay que admitir que a veces salva la noche.
Acompañar a alguien, especialmente cuando no quieres o no tenías planes de hacerlo, pero lo haces porque, al fin y al cabo, eres buena gente.