Estás en todas

Expresión muy usada para halagar a esa persona que siempre aparece donde pasa algo interesante, se entera de todo y encima tiene la solución o el contacto preciso. Es como decir que es un comodín andante, que nunca se pierde una y siempre está metido en todos los planes. Y hay que admitir que a veces da un poquito de envidia sana.

"Oye, causa, estás en todas, ah. Ayer estabas en la juerga, hoy en el tono de la oficina y mañana fijo caes al cumple con chelas y DJ incluido."

pulpín

En Lima se usa para hablar de alguien joven, novato y medio perdido, sobre todo en la chamba o en la U. Es como decir que todavía está verde, que recién está abriendo los ojos y aprendiendo cómo va la cosa. A veces se dice con cariño, a veces con burla, pero siempre con ese toque criollo que tiene su gracia.

"Oe, ese pulpín recién ha entrado a la chamba y ya quiere mandar, mejor que primero aprenda a sacar copias sin malograr la impresora."

Matear

En Lima se usa para decir que te quedas en casa, bien abrigado y en modo cueva, normalmente con manta, series o pelis, porque hace un frío húmedo que te quita las ganas de existir afuera. Es el plan casero por excelencia cuando no quieres ni asomarte a la bodega. Y sí, da gustito.

"Hoy está helado y con garúa, así que nada de planes. Me quedo mateando con mi mantita, Netflix y un mate, que salir a la calle es sufrir gratis."

Feazo

Se usa para decir que alguien es bien feo, pero en versión exagerada y con bastante cachondeo. No es solo poco agraciado, es feazo con todas sus letras. Entre patas suele ir con tono de cariño para bajarle el ego a alguien que se cree modelo. Igual, mejor usarlo con confianza, porque si no puede caer medio pesado.

"Oe causa, ¿qué fue? Estás más feazo que combi con bocina rota en hora punta por la Javier Prado, ya ni el filtro de Instagram te salva."

Estar lampareado

En Lima se dice estar lampareado cuando alguien está medio atontado, desorientado o embobado, como si una luz fuerte lo hubiera dejado mirando al vacío. Puede ser por sueño, por resaca o porque le soltaron una noticia que lo dejó en shock. Es esa cara de pez mirando al infinito que da un poco de risa, la verdad.

"El profe me preguntó algo en plena clase y yo seguía tan lampareado por la trasnochada que solo lo miré fijo como faro de Chorrillos, sin soltar ni una palabra."

Tener calle por Jirón de la Unión

Se dice de alguien bien vivo y curtido, que se mueve por la ciudad sin perderse y se las sabe todas. La gracia es que lo aprendió pateando zonas movidas como el Jirón de la Unión, en pleno Centro de Lima, donde hay de todo y a toda hora. Vamos, calle de verdad, no pose.

"No te preocupes, causa, el Diego tiene calle por Jirón de la Unión y nos saca de esta, ya ubicó taxi, comida y la previa en una."

Pasta

En Lima, pasta no es para nada fideos, sino una forma coloquial de decir dinero, plata, billete. Se usa entre patas cuando hablan de deudas, chamba o planes que cuestan. Si andas sin pasta, mejor te quedas en casa viendo tele, porque en la calle todo se paga y nadie fía, por más carita de santo que pongas.

"Oe, causa, hoy no salgo ni a la esquina, ando sin nada de pasta, estoy más misio que universitario en fin de mes, invítate algo pues, no seas rata."

Palta

En Lima decir que algo es palta es decir que da mucha vergüenza, que te pone rojo y con ganas de desaparecer del mapa. Es esa sensación incómoda cuando haces el ridículo delante de todo el mundo. La palabra viene de la palta, el aguacate, pero aquí no tiene nada de ensalada, solo pura roche y pena ajena.

"Hermano, qué palta, le mandé el audio rajando del profe al mismo profe y encima lo escuchó en plena clase delante de todos"

Asado como chuy

Expresión limeña para decir que alguien está bien molesto, recontra picón, a punto de explotar de la rabia. Es como estar furioso por dentro, pero tratando de no perder totalmente los papeles. Se usa cuando algo te saca de quicio mal, tipo injusticia, roche o metida de pata ajena. Y sí, suena chistoso, pero cuando estás así no da risa.

"Mi viejo llegó asado como chuy porque el micro se malogró, el jefe le gritó y encima en la combi le pisaron el zapato nuevo, ya estaba que mandaba a todos a la miércoles"

Punto final

Frase usada para cortar en seco una conversación o discusión que ya se fue de largo. Cuando alguien suelta punto final está diciendo que ya no hay nada más que hablar, que la decisión está tomada y el resto a callar nomás. Suena medio mandón, pero a veces salva de seguir perdiendo tiempo en peleítas tontas.

"Estábamos una hora peleando por quién lavaba los platos y mi vieja se hartó: Punto final, carajo, lavan los dos o se quedan sin cenar"

Salado

En Lima se dice salado a la persona que parece perseguida por la mala suerte, como si tuviera una nube negra pegada todo el día. Siempre le pasan cosas raras, se le caen los planes, pierde plata o le salen mal las jugadas. No es mala vibra, solo que el universo lo trolea fuerte. Y hay que admitir que a veces da risa.

"Pobre Carlos, está más salado que ceviche de menú, se olvidó el aniversario, se le quemó el arroz y encima el micro se malogró cuando ya iba tarde a la chamba"

Chamba

Chamba es la forma bien peruana de decir trabajo, sobre todo cuando es chamba dura, de meterle punche y sudar la gota gorda para ganarse los frejoles. Se usa tanto para la pega formal como para cachuelos y movidas varias. Suena más cercano que decir trabajo, y la verdad es que tiene bastante más sabor.

"Oe causa, si no consigo chamba esta semana me quedo sin playa, sin chelas y sin cevichito el domingo, así que voy a meterle punche al toque."

Pata de perro

Se usa para hablar de alguien que nunca está quieto, siempre está saliendo, paseando por todos lados y metiéndose en cuanto plan aparece. Es esa persona que conoce cada barrio, cada barcito y cada huequito de la ciudad. Básicamente vive en la calle, y hay que admitir que a veces hasta da envidia su energía.

"Ese Juan es bien pata de perro, ayer estaba toneando en Miraflores, hoy se fue a Barranco y seguro mañana amanece en Chorrillos buscando otro plan."

Jamear

En la jerga limeña, jamear es comer con una hambre brutal, sin delicadezas ni postureos, como si no hubieras probado bocado en días. Se usa cuando te lanzas al plato con todo, ya sea menú de la esquina, chifa o lo que caiga. Es ese momento glorioso en que el estómago manda y la vergüenza se va de vacaciones.

"Pata, salí de chambear muerto de hambre y me fui a jamear un combo gigante en el chifa de la esquina, hasta el mozo se asustó de cómo desapareció el arroz chaufa."

mamacha

Forma bien cariñosa y un poco zalamera de llamar a la mamá, típica de Lima y con sabor bien peruano. Se usa cuando quieres ablandarle el corazón, sacarle una sonrisa o pedirle algún favorcito especial. Es como subirle el nivel de ternura a la palabra mamá, y la verdad es que suele funcionar bastante bien.

"Mamacha, préstame para la chela del fin de semana, pe, te juro que el próximo domingo te acompaño al mercado bien tempranito."

Hasti

En Lima se usa hasti para decir que alguien está apurado, a la volada, haciendo todo a la carrera porque ya no le alcanza el tiempo. Es como ir corriendo por la vida, medio estresado pero igual tirando pa' adelante. Suena bien limeño y cuando lo escuchas ya sabes que la persona anda a mil por hora.

"Mano, estaba tan hasti que salí con la camisa al revés, sin peinarme y casi me subo al micro equivocado, qué tal papelón"

Ser un chancho

En Lima se usa para decir que alguien es bien cochino o desordenado, que vive entre platos sucios, ropa tirada y migas en la cama como si nada. No es el chancho tierno de granja, es el pata que nunca recoge, nunca barre y parece orgulloso de su caos. Y la verdad, a veces da risa pero también un poco de asco.

"Oye, ya pues, deja de ser chancho, tu cuarto huele a ceviche olvidado desde la semana pasada y ni tu perro quiere entrar."

Doblar la esquina

En Lima se usa para decir que alguien se va a la bodega o licorería de la esquina a comprar más trago, casi siempre cuando la gente ya está medio achispada y quiere seguir la jarana. Es como desaparecer un ratito para reabastecerse de chelas, ron o lo que caiga. Y aceptémoslo, siempre vuelve alguien más borracho.

"Ya fue, se acabó el ron. Pásame las llaves que voy a doblar la esquina, traigo chelas, pisco y algo pa' picar antes de que el bodeguero cierre y nos mande a dormir sobrios."

Habla, causa

Expresión bien limeña para saludar con confianza a un amigo o pata de barrio. Es como decir oye hermano o qué fue, bro, marcando cercanía y buena onda. Causa es como compadre o colega, pero con sabor peruano. Suena relajado, callejero y sirve tanto para empezar conversa como para vacilar un rato.

"Habla, causa, ayer te desapareciste del tono, ¿qué fue, te quedaste dormido abrazado a la tele o qué?"

Dar voz y voto

Cuando eres el que manda o lidera en una situación, porque todos respetan tu opinión. Básicamente, tú decides qué se hace.

"Juan siempre da voz y voto cuando organizamos la pichanga en el barrio. Es que el pata tiene buen ojo para el juego."

Lazo

En Lima, un lazo es ese pata con el que no tienes tanta confianza, pero igual lo jalas a los tonos porque tiene carro, contactos o siempre te resuelve algún favor. No es tu mejor amigo, pero es útil tenerlo cerca. Suena frío, pero en la calle todo el mundo sabe que un buen lazo te salva la noche.

"No tenía cómo ir al tono en Chorrillos, pero llamé a mi lazo el Chato y cayó con su carro, hasta nos dejó en la puerta y luego nos llevó a comer anticuchos."

Chancho

En Lima chancho no es solo el animal, también se usa para decir que alguien es medio cochino o descuidado con la higiene. Además, armar un chancho es hacer una colecta entre patas para comprar algo entre todos. Es de esas palabras bien criollas que sirven para rajar y para organizar el tono.

"Ya pe, hagamos chancho para el combo familiar, que con mi sueldo de misio no me alcanza ni pa' la gaseosa"

Jato

En Lima, jato es tu casa, tu depa o el lugar donde paras. Es bien de calle y suena más relajado que decir casa, sobre todo entre patas. También se usa para hablar del sitio donde te quedas a dormir o donde cae la gente a hacer hora. Bien útil para planes tranqui.

"Ya pe, causa, caemos a tu jato a ver las pelis que bajaste. Yo llevo cancha y una gaseosa, tú pon la clave del WiFi."

Bajar el tono

Es una forma pícara de decir que alguien está exagerando o emocionándose demasiado con un chisme o anécdota.

"Oeh, causa, baja el tono, nadie quiere saber en detalle cómo te hizo ojitos la flaca en el micro."

Estar piña

En Lima se usa para decir que alguien está con una racha de mala suerte brava, como si todo le saliera al revés y siempre le tocara el lado más chueco de la moneda. Es como andar salado, pero con sabor bien limeño. Hay días que uno está piña desde que se levanta y mejor ni apuesta ni se arriesga.

"Hermano, se me malogró el micro, me robaron el celu en la combi y encima llovió justo cuando salí sin casaca, hoy sí estoy piña pero piña mal."

Pulpina

En Lima se usa para hablar de una chica joven, medio inocente o recién salida del cole, a veces con tono de burla pero también puede ser cariñoso según quién lo diga. Suele referirse a chibolas que todavía no cachan bien cómo va la vida adulta. Hay que admitir que la palabra suena tierna pero también un poco piconera.

"Pucha, esa pulpina recién ha salido del cole y ya quiere manejar la chamba, pero no entiende ni michi cuando le hablan del sistema."

Gramazo

Forma exagerada y bien limeña de decir que algo pesa un montón o que alguien es súper pesado. No solo va del peso físico, también se usa para personas o situaciones que cansan, aburren o agotan la paciencia. Es como decir que algo ya fue, que está denso, y la verdad es que suena bastante gracioso.

"Mano, ese mueble está gramazo, mejor llama a tu causa el fortachón porque yo solo me rompo; y de paso dile que no se ponga gramazo hablando de su ex toda la noche."

Porque sí, pues

Una manera cariñosa de zanjar discusiones sin motivos claros, generalmente aplicada en conversaciones con amigos donde las reglas no tienen por qué hacer sentido.

"— ¿Por qué vamos a comer pizza otra vez? — Porque sí, pues. ¡El universo lo quiere así!"

Pata de conejo

En Lima se usa para hablar de alguien que parece vivir con la suerte pegada, como si llevara un amuleto encima todo el día. Es esa persona que se salva del tráfico, gana sorteos, le suben el sueldo y encima le invitan el almuerzo. A veces se dice con envidia sana, otras con resignación, pero siempre con un poco de sorna.

"Oe, ese Juan sí que es pata de conejo, se ganó la Tinka, le subieron el sueldo y encima le cayó un viaje a Cancún todo pagado, qué bestia su suerte."

Estar rayado

Se usa cuando alguien está confundido, paranoico o simplemente tiene tantas ideas en la cabeza que se le cruzan los cables.

"Broder, no sé qué te pasa, estás tan rayado que parece que te has peleado con un laberinto mental."

Jato

Forma bien coloquial de referirse a la casa, el depa o el lugar donde uno vive y se relaja. Es ese espacio donde te tiras en la cama, ves pelis, comes cualquier cosa y nadie te juzga. En Lima se usa un montón entre patas, y la verdad es que suena mucho más pana que decir simplemente casa.

"Oe causa, ya fue seguir toneando, estoy hecho trapo, mejor caemos al jato, pedimos pollo a la brasa y maratoneamos series hasta quedarnos jato también."

chifa dietético

Expresión sarcástica muy limeña para cuando dices que vas a comer sano al chifa, pero terminas pidiendo todo lo más grasoso y contundente del menú. Es como autoengañarse con estilo, porque sabes que de dietético no tiene nada, pero igual te lo zampas feliz y sin culpa, o al menos lo intentas.

"Hoy sí almuerzo ligero, dije, y terminé con mi chifa dietético: chaufa especial, wantán frito, tallarín saltado y su Inca Kola heladita para bajar la conciencia."

Obligao

Se usa cuando te ves forzado a hacer algo, quieras o no, por presión del grupo, por la situación o porque ya te metiste solito al lío. Es ese momento en que dices que no querías, pero igual vas, porque si no quedas como aguafiestas. Y aceptémoslo, a veces ser obligao también tiene su gracia.

"Mano, yo no quería ir al tono de la chamba, pero ya todos han pagado el box y estoy obligao a caer con mi chela y mi mejor cara de viernes"

Estoy chihuán

Se dice cuando estás sin plata, en la lona, misio total. Es el típico estado de fin de mes en Lima, cuando revisas el bolsillo y solo encuentras aire y un recibo viejo. Sirve para avisar que no puedes gastar ni en lo básico, y suele ir con humor para no llorar.

"Causa, no me jales a la disco, estoy chihuán mal, apenas me alcanza pa' mi pasaje y una Inca Kola chiquita."

Jato

En la jerga limeña, jato es sinónimo de casa, pero no cualquier casa, sino tu guarida, tu búnker, el lugar donde duermes, comes y armas la previa con la gente. Puede ser un cuartito chiquito o un departamentazo, igual sigue siendo tu jato. Y hay que admitir que suena mucho más chévere que decir simplemente casa.

"Causa, el tono está más muerto que mi sueldo, mejor caigan a mi jato, pedimos pollo a la brasa, ponemos salsa dura y seguimos la juerga hasta que cante el gallo"

No te rayes

Expresión para decirle a alguien que no se haga problemas, que no se amargue ni se quede dándole vueltas a algo por gusto. Es como bajarle el drama a la situación cuando un pata se está pasando de vueltas por una tontería. Muy usada entre amigos en Lima, sobre todo cuando alguien se pone intenso sin necesidad. Y hay que admitir que es bien práctica.

"Oe causa, ya hablé con la flaca y todo está arreglado, deja de hacerla larga y no te rayes por esa sonsera."

Brunch callejero

Cuando te levantas tarde y terminas yendo al mercado o a la esquina para un desayuno-almuerzo improvisado con anticuchos, tamales y una Inca Kola.

"Hoy me hice un brunch callejero, brother. ¡Ese tamalito con su chicha morada estaba ¡pero brutal!"

Jato

Palabra bien limeña para hablar de la casa, el depa o el lugar donde uno vive o se queda. Suena más canchera que decir casa y se usa entre patas en el día a día. Es de esas palabras que te ubican al toque en Lima y, la verdad, tiene bastante flow barrial.

"Oe causa, hazla corta y cáete a mi jato con unas chelas que vamos a ver el partido hasta que amanezca."

Estar en la luna

Se usa para decir que alguien está súper distraído, colgado total, como si su mente estuviera viajando por Saturno mientras el cuerpo se ha quedado en la Tierra. Es típico cuando una persona no se entera de nada de lo que pasa a su alrededor. Y la verdad, a veces estar en la luna también tiene su encanto.

"Hermano, estás en la luna, te acabo de contar tres veces lo del tono y sigues preguntando qué vamos a hacer el sábado en la noche"

Estás más perdido que microondas en cevichería

Se usa para vacilar a alguien que no entiende nada de lo que pasa o está totalmente fuera de lugar, como un microondas en una cevichería donde todo es fresco y al toque. Es una forma bien limeña de decir que la persona está desubicadaza, pero con humor, sin mala leche, aunque igual pica un poquito cuando te la sueltan.

"Oye, causa, te dije que la reu era en Miraflores y tú te fuiste hasta Chosica, estás más perdido que microondas en cevichería, ya ni el Waze te salva."

Vender globos

En Lima se dice vender globos cuando alguien habla puras mentiras, exagera a lo bestia o se inventa historias solo para impresionar. Es como cuando te quieren ver la cara con cuentos bien jalados de los pelos. Se usa tanto para bromear con los patas como para rajar de alguien que ya se pasó de floro.

"Oye, no seas payaso, deja de vender globos, que todos sabemos que ni pasaporte tienes y dices que te fuiste a bucear a las Maldivas con tu sugar mami millonaria."

Chambeón

Se refiere a alguien que siempre está trabajando duro, ya sea por necesidad o porque le gusta estar en la movida. Vamos, el típico pata que no suelta la chamba.

"Ese Luis es un chambeón, ¡hasta los domingos lo ves metido en la oficina como si fuera el dueño!"

Mamaburras

En el jolgorio peruano, se trata del amigo o amiga que insiste en hacer todos los brindis posibles hasta que logran llenar a todos como si fueran burros borrachos de alegría, llevando el límite de resistencia del grupo.

"Roji arrancó la noche con un: 'A ver, mamaburras píscolandos ésta', y no paró hasta convertirnos en una pandilla de cargadores tambaleantes de karaoke."

jato

En Lima se usa para hablar de la casa o el depa, sobre todo cuando ya estás cansado de huevear por la ciudad y solo quieres tirarte en la cama a morir un rato. Es bien de pata confiado, no lo dices en una reunión formal. Y hay que admitir que suena más chévere que decir simplemente casa.

"Mano, ya fue la juerga en Barranco, estoy hecho trapo, mejor caemos al jato, pedimos pollo a la brasa y vemos cualquier cosa en Netflix."

Yerba loca

En Lima se usa para hablar de un chisme bien jugoso, de esos que corren por el barrio y todo el mundo quiere saber. Es como decir el salseo más sabroso, con detalles picantes y medio escandalosos. No es cualquier rumor aburrido, es la yerba loca que anima la conversa y que a veces se exagera un poquito.

"Oe causa, suelta toda la yerba loca de la fiesta en la azotea, que solo me han dateado la mitad y quiero saber qué pasó con la vecina del quinto"

Porfiar hasta la medianoche

Se usa cuando alguien se queda pegado en la reunión, la jarana o la conversa por puro terco, sin querer irse a dormir aunque ya estén bostezando todos y apagando la música. Es como aferrarse a la noche solo por orgullo y por no ser el primero en irse. Y hay que admitir que a veces tiene su gracia cuando la cosa está buena.

"Ya pe, Pablito, deja de porfiar hasta la medianoche, la chela ya está caliente, el DJ se fue en combi y tu vieja te va a sacar escobazo limpio si llegas a las tantas otra vez."

Estar en capítulo final

Se dice cuando alguien ya está en las últimas con una situación, una chamba o una relación, y se nota que eso no da para más. Es como una serie que ya quemó todo y solo falta el cierre, con drama incluido. En Lima suena bien para soltar la indirecta sin decir de frente que ya te quieres ir.

"Ya pe, ese pata está en capítulo final en la chamba, llega tarde, reniega por todo y ya está mirando LinkedIn como si fuera Tinder."

Traficar

En Lima, traficar es moverse como ninja entre el caos del tráfico para llegar a tiempo, esquivando combis, huecos y taxis que se te cruzan sin avisar. No tiene nada que ver con cosas ilegales, es pura supervivencia urbana. Y hay que admitir que cuando te sale bien, te sientes casi héroe del volante.

"Oe causa, hoy he tenido que traficar como loco por Abancay para llegar al tono antes de la hora vampiro, la Javier Prado estaba hecha un infierno y las combis se metían como si nada."

Nacer calato

En Lima se usa para hablar del que siempre está misio, sin un mango, como si hubiera nacido calato y nunca hubiera visto un billete. Es medio burla cariñosa para el pata que llega a fin de mes con las justas. No es que sea tacaño, es que la plata le dura menos que combi vacía.

"Oe, el Juan otra vez sin plata para la chela, ese causa parece que hubiera nacido calato, siempre está misio y pidiendo fiado en la bodega."

Trenear

El curioso hábito limeño de posponer absolutamente todas las tareas del día, prometiendo incansablemente que 'se hará después', utilizando como excusa su hipotético viaje en tren a un paralelo de mayor productividad.

"Jessica tuvo una semana bastante ocupada treneando: ya terminó toda la serie y el viernes fue cuando cayeron las cuentas sobre el uso del tren completado exclusivamente en su mente."
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