Se usa para decir que alguien es bien feo, pero en versión exagerada y con bastante cachondeo. No es solo poco agraciado, es feazo con todas sus letras. Entre patas suele ir con tono de cariño para bajarle el ego a alguien que se cree modelo. Igual, mejor usarlo con confianza, porque si no puede caer medio pesado.
Se usa para decir que alguien o algo es muy feo, pero muy feo, como pasado de rosca. Es una forma exagerada y medio cariñosa de decir feo, estirando la palabra para meterle más drama y humor. No siempre es mala onda, a veces se dice entre amigos con confianza y hasta con un poco de ternura.
Apodo en plan cariñoso y con burla para un pata que no es precisamente un galán, pero cae bien y tiene buena vibra. Se usa entre amigos, con confianza, para vacilar sin mala leche. Si lo sueltas a alguien que no conoces, te puedes ganar una mirada asesina, pero entre causas da risa.
Forma coloquial y juguetona de decir que alguien es muy feo, pero en plan vacile entre patas, no como insulto serio. Se usa para bromear con amigos o familiares cuando hay confianza y buen rollo. En el fondo suena cariñoso, aunque parezca lo contrario, y a veces hasta sirve para romper el hielo.