Vinilo
En Santiago del Estero se le dice vinilo a la persona terca que no cambia de opinión ni a palos. Es como un disco rayado que siempre vuelve al mismo tema, aunque ya todos estén cansados de escucharlo. Sirve tanto para el amigo cabeza dura como para el pariente que repite la misma historia en cada asado.
Se armó un quilombo de septiembre
Se usa cuando algo se descontrola mal, con bardo, ruido, gente por todos lados y cero organización, como esas fiestas de septiembre que arrancan tranqui y terminan en leyenda barrial. Es una forma exagerada y bien santiagueña de decir que todo se fue al carajo, pero con onda festiva y un poco de orgullo.
Mandar al buleo
Expresión bien santiagueña que se usa para decirle a alguien que se vaya a otro lado o que deje de molestar, pero en tono relajado y medio en chiste. No es un insulto pesado, más bien una forma de despachar a la gente con onda. Según el tono puede sonar cariñosa o como un aviso de que ya cansaste bastante.
Tamán
Expresión bien santiagueña que se usa para decir que algo o alguien está ahí mismo, presente en un lugar concreto. Es como un atajo de está más o menos por ahí, pero con tonada del norte y mucha onda. Sirve tanto para personas como para cosas, y queda perfecto cuando estás chusmeando dónde anda alguien.
A la altura del sapukay
Se usa para decir que estás metido en el medio de la nada, tan lejos que ni el diablo se anima a pasar. Es como decir que te fuiste al quinto carajo, bien perdido en el monte santiagueño. Suena exagerado, pero justo ahí está la gracia, porque pinta perfecto lo lejos y aislado que estás.
Echar leña al fuego
Frase que se utiliza para decir que estás haciendo que una situación ya caliente o tensa arda aún más. Como si no supieras cuándo parar.
Andar a lo lobo
Se usa cuando alguien tiene un hambre feroz y anda desesperado por comer, como si fuera un lobo suelto buscando presa. No es solo tener ganas de picar algo, es estar con un vacío en la panza que casi te pone de mal humor. Y la verdad, cuando pinta ese hambre animal, la frase entra sola.
Mediano como el sol
Expresión irónica bien santiagueña para decir que algo es extremadamente obvio, tan evidente que hasta da risa aclararlo. Se usa cuando alguien pregunta algo que se cae de maduro, porque si hay algo que brilla en Santiago es el sol pegando fuerte. Y la comparación tiene su gracia, porque de discreto no tiene nada.
De joda
Expresión bien santiagueña para decir que alguien está de fiesta, boludeando o simplemente en modo relax total sin preocuparse por nada. Puede ser salir a tomar algo, juntarse con amigos o quedarse en casa haciendo cualquiera. La idea es que no estás haciendo nada serio, solo disfrutando el momento, y la verdad es que suena bastante contagiosa.
Hacer fierro
Expresión bien santiagueña que se usa cuando alguien te insiste tanto que ya te tiene podrido, como mosquito en noche de calor sin ventilador. Es molestar, presionar o incomodar a otra persona con el mismo tema una y otra vez. No es violento, pero sí rompe bastante la paciencia, y hay que admitir que la frase tiene su gracia.
Andar de noria
Se usa en Santiago del Estero para hablar de alguien que no para nunca, que va de acá para allá todo el día como trompo. Siempre está haciendo algo, metido en mil mandados y quilombos, sin descansar ni un ratito. Es como decir que vive acelerado, y la verdad es que a veces solo de verlo ya te cansa.
Changa
Trabajo temporal, medio en negro y por poca guita, que te salva para el fernet, los puchos o la birra del finde. Acá nadie se muere de hambre porque siempre aparece alguna changa, desde cargar cosas en la feria hasta pintar una pared. Es cultura de rebusque total, y hay que admitir que tiene su encanto.
Estar hirviendo la motito
Se usa cuando hace un calor tan brutal que sentís que la moto está que arde y vos arriba sos tipo empanada al vapor. Es una forma bien santiagueña de quejarse del bochorno extremo, con un poco de humor y resignación. Y la verdad, con el calor de ahí, la motito casi que hierve posta.
Tá pa' los yuyos
Se usa en Santiago del Estero para decir que alguien está re perdido, colgado o totalmente desorientado, como si se hubiera metido en el monte entre yuyos y no encontrara la salida. Puede ser porque no entiende nada, porque está en la luna o porque viene medio dormido. Y hay que admitir que la imagen es bastante graciosa.
¡Juyamos!
Expresión bien santiagueña que viene de huyamos, pero dicha con tonada y cero drama. Se usa cuando hay que rajar rápido de un lugar, aunque sea en joda, como diciendo vámonos ya mismo antes de que se pudra todo. Es de esas palabras que solo con oírla ya sabés que hay quilombo o algo raro pasando.
Estar en el castillo
Se usa para decir que alguien está re colgado, en otra, como en su propio mundo de fantasía sin registrar nada de lo que pasa alrededor. Es como cuando te hablan y vos asentís por inercia pero en realidad estás pensando en cualquier fruta. Muy de cuando alguien está ido mal, pero mal.
Ángel caído
En Santiago del Estero se dice ángel caído para hablar de esa persona que tiene cara de santo, sonrisa tierna y modales suaves, pero en realidad es la mente maestra de todas las travesuras. Parece inocente, pero siempre está metido en quilombos. Es ese que tu abuela adora y tu grupo sabe que es el más bandido de todos.
Con suela
En Santiago del Estero se dice que algo viene con suela cuando trae un extra inesperado, como una yapa rara o un agregado que no te habían prometido. Viene de la fama de las empanadas santiagueñas que a veces traen un pedazo de masa duro como suela. Es medio chiste interno y medio celebración del plus sorpresa.
Estar en Saturno
Se usa para decir que alguien está re colgado, despistado mal o totalmente desconectado de lo que pasa alrededor. Es como si la persona estuviera viajando por el espacio en su cabeza y no registrara nada. Básicamente, no se entera de nada y vive en su propio planeta, lo cual a veces hasta da un poco de ternura.
Azucarado
En Santiago del Estero se usa para hablar de alguien que está demasiado dulce, exageradamente amable o cariñoso, tan empalagoso que te da caries emocionales. Puede ser medio tierno, pero también un poco sospechoso, como cuando alguien se porta demasiado bien y vos pensás que algo raro está tramando, porque nadie es tan bueno gratis.
Tablao
En Santiago del Estero decir que alguien anda en el tablao es decir que está medio sonso, atontado o colgado, como si se hubiera pegado un buen porrazo o se hubiera quedado mirando las musarañas. Es esa persona que está ahí pero no se entera de nada. Y hay que admitir que suena bastante pintoresco.
Feazo
Se usa para decir que alguien o algo es muy feo, pero muy feo, como pasado de rosca. Es una forma exagerada y medio cariñosa de decir feo, estirando la palabra para meterle más drama y humor. No siempre es mala onda, a veces se dice entre amigos con confianza y hasta con un poco de ternura.
Colgar los botines
Expresión bien santiagueña que se usa para decir que alguien se murió, con ese toque futbolero de cuando dejás de jugar para siempre. Es como decir que ya no entra más a la cancha de la vida, que se retiró del partido final. Suena medio fuerte, pero entre amigos se usa con humor negro y bastante cariño.
¡Qué loco el maceta!
Expresión santiagueña para señalar a alguien extremadamente tacaño, que no afloja un peso ni aunque lo amenacen con quedarse sin asado. Se usa cuando la persona ya es famosa por no pagar nunca nada y hasta da un poco de vergüenza ajena. Es como decir que es un rata profesional, pero con ese toque bien norteño que tiene su encanto.
Estar en la joda
Se usa para decir que alguien está de fiesta, de farra o metido en cualquier plan bien movido con amigos, música y algo para tomar. No es solo salir, es salir con ganas y sin pensar mucho en mañana. Muy típica del interior argentino, y hay que admitir que suena a quilombo divertido asegurado.
Andar a full turbina
Se usa cuando alguien está con una energía tremenda, re manija, como si tuviera un motor en la espalda y no se cansara nunca. Puede ser porque está de fiesta, laburando a lo loco o hiperactivo mal. Es bien expresiva y medio exagerada, pero por eso mismo tiene toda la onda y pinta perfecto la situación.
Vago como ruleta de panadería
Se usa para bardear con cariño a alguien que es terriblemente perezoso, tan al pedo como esas ruletas de panadería que están ahí girando de adorno y no sirven para nada útil. Es una forma bien santiagueña de decir que la persona no mueve un dedo ni aunque le paguen, pero igual nos reímos un rato.
Achalay
Interjección muy santiagueña que se usa para expresar asombro, sorpresa o admiración cuando algo te deja re loco. Es de esas palabras que salen del alma, bien criolla, y que pintan el momento mejor que mil discursos. A veces suena tierna, a veces burlona, pero siempre tiene ese gustito bien norteño que enamora.
Embombarse
En Santiago del Estero se dice embombarse cuando alguien se agranda, se la cree demasiado o anda luciéndose como si fuera la estrella del pueblo. Es ese que se compra algo nuevo y ya camina inflado, esperando que todos lo miren y le tiren flores. Básicamente es presumir con mucha confianza, y a veces da un poco de risa ajena.
La sed
En Santiago del Estero se usa para hablar de esas ganas tremendas de salir a tomar algo con los amigos, casi siempre alcohol. No es solo tener un poco de sed, es estar manija por ir al bar, al boliche o a donde sea con tal de clavar unas birras. Y hay que admitir que cuando agarra la sed, no perdona.
Tener un sánguche en el buche
Expresión bien santiagueña que se usa para decir que alguien está re contento, satisfecho con la vida, como si se hubiera clavado un sánguche enorme y le quedara la sonrisa pegada. Se nota en la cara, en el ánimo, en cómo camina. Es como andar con la panza y el corazón llenos, y la verdad es que contagia bastante.
Hace un chajá de calor
Expresión bien santiagueña para decir que hace un calor insoportable, de esos que te dejan pegado a la silla y te derriten el cerebro. Se usa cuando el sol está tan bravo que ni la sombra te salva y sentís que te vas a evaporar. Es como exagerar el calor con humor, porque si no te reís, te cocinás.
Un mar de pío
Expresión bien santiagueña para hablar de una cantidad exagerada de mosquitos o bichitos voladores, sobre todo en esas noches pegajosas de calor donde no corre ni una brisa. Cuando alguien dice que hay un mar de pío, básicamente te está avisando que te prepares con repelente o resignate a que te coman vivo. Y sí, tiene su gracia aunque pique.
Agitar el poncho
Se usa para hablar de alguien que está buscando quilombo, calentando el ambiente o armando bardo sin que haga falta. Es como cuando uno entra tranquilo a un lugar y aparece el dramático de turno a tirar mala onda y provocar. Es bastante campera y bien norteña, y hay que admitir que tiene su encanto pendenciero.
Escabiar
Verbo bien rioplatense y santiagueño para decir que vas a tomar alcohol sin miedo al éxito. Puede ser fernet, vino, birra o lo que pinte, la idea es ponerse alegre y medio doblado. No es solo tomar, es salir a escabiar con la banda y terminar contando anécdotas rarísimas. Y hay que admitir que suena mucho más divertido que decir beber.
jui'loto
Expresión bien santiagueña para decir que uno se levantó muy temprano, antes de lo que quería o porque algo lo despertó de golpe. Suena a queja pero también a chiste resignado, como diciendo que ya fue, ya estoy despierto. Es de esas frases que se tiran mate en mano, con cara de sueño y un poco de humor negro.
Echar un timbrecito
Se usa en Santiago del Estero para hablar de una siesta corta pero poderosa, de esas que te dejan nuevo aunque duerman veinte minutos. Es como decir que te desconectás un rato, tocás tu timbre interno y te vas directo al modo descanso total. Y la verdad, con el calor santiagueño, esta expresión tiene todo el sentido del mundo.
Azucarear
En Santiago del Estero se usa para hablar de mimar a alguien, endulzarle la vida con cariño, mates bien cebados, chismes jugosos o alguna atención especial. Es como decir que vas a tirar buena onda y dulzura a lo bestia, aunque no haya azúcar literal de por medio. Y la verdad, quién se queja de que lo azucareen un rato.
Roñar
En Santiago del Estero se usa roñar para hablar de alguien que hace ruido molesto, como motor viejo, o que se la pasa quejándose y refunfuñando por todo. Es ese runrún pesado que no deja en paz a nadie. A veces da risa, pero cuando se ponen intensos dan ganas de desenchufarlos un rato.
Estar como lámpara
Expresión santiagueña para decir que alguien está re pasado de alcohol, tan borracho que ya hace papelones y llama la atención de todo el mundo. No es solo estar alegre, es estar al borde del ridículo, tambaleando, hablando de más y haciendo cosas que al otro día ni se acuerda. Y sí, suele dar risa, hasta que te toca a vos.
Contala como quieras
Expresión que se usa cuando alguien cuenta una historia increíble o difícil de creer, desafiándole a que la cuente como quiera, pero sin convencer.
Ponerse la peluca
Se usa cuando alguien se agranda de golpe, se hace el importante o se cree más de lo que es. Es como si de repente se montara un personaje y saliera a lucirse frente a todo el mundo. Muy de cuando a alguien se le sube algo a la cabeza y se olvida de dónde salió, aunque a veces da risa verlo.
Fantasmear
En Santiago del Estero se usa para hablar de alguien que presume de cosas que no tiene o que exagera todo lo que cuenta. Es como vender humo todo el día, agrandarse al pedo y querer quedar como el más capo sin tener con qué bancarlo. Es bastante bardera, pero hay que admitir que a veces da risa ver cómo se mandan esas historias.
Estar hecho un quebracho
Se usa para hablar de alguien muy terco, duro de convencer, que no afloja ni a palos. Viene del quebracho, un árbol durísimo y bien típico de Santiago del Estero. Cuando alguien está hecho un quebracho, podés traerle pruebas, PowerPoint y hasta a la abuela, que igual no te cambia de idea.
Tocar la quena
Expresión bien santiagueña para decir que alguien está molestando, hinchando las pelotas o insistiendo de forma pesada con algo. Es como cuando uno no para de joder con la misma cosa y ya cansa a todo el mundo. Se usa tanto en joda como en serio, según el tono, y la verdad es que suena bastante pintoresca.
Hacer la gauchada
Expresión bien santiagueña y bien argentina que se usa cuando alguien te hace un favor grande, de corazón, sin esperar nada a cambio. Es como un gesto bien gaucho, de esos que te salvan el día y te dejan pensando que todavía queda gente buena en el mundo. Y la verdad, cuando te hacen una gauchada así, se siente hermoso.
Changuito
En Santiago del Estero y el norte argentino, changuito es una forma cariñosa de decir chico, nene o pibe. Se usa para hablar de un niño o adolescente, muchas veces cuando anda inquieto, haciendo travesuras o metiéndose donde no lo llaman. Suena tierno y bien de barrio, como para retarlo con amor.
Fierro caliente
Forma ingeniosa y bien santiagueña de referirse al microondas, ese aparato que calienta la comida más rápido que el sol del mediodía en pleno enero. Se usa en tono de chiste, como si fuera una herramienta rústica pero moderna a la vez. Y hay que admitir que la imagen mental del fierro caliente tiene su gracia.
Angelear
Se usa cuando alguien se hace el santo, pone cara de angelito y finge que no rompe un plato, pero todos sabemos que es más pícaro que el diablo en carnaval. Es ese momento en que te querés hacer el bueno para zafar de un reto o de una cagada. Y hay que admitir que a veces sale bastante convincente.
Lonchar
En Santiago del Estero se usa lonchar para hablar de un almuerzo bien potente, casi siempre con asado, vino o fernet y una sobremesa eterna que termina en siesta. No es solo comer, es cortar el día al medio para clavarse un banquete con la banda. Y la verdad, es una costumbre que habría que copiar en todos lados.