Se dice cuando alguien está haciendo el payaso, dando la nota o entreteniéndose con tonterías en vez de hacer lo que toca. También vale para señalar que alguien está perdiendo el tiempo a lo grande, como si estuviera de adorno. No es súper fina, pero tiene ese puntito de colleja verbal que engancha.
Se usa cuando alguien está ahí de adorno, sin hacer nada útil mientras los demás curran. Es como perder el tiempo tontamente, mareando la perdiz y dejando que el resto se coma el marrón. Vamos, que estás presente pero aportando menos que un cenicero en una moto, aunque a veces tenga su gracia verlo.
Expresión chilena para decir que alguien está haciendo el ridículo, payaseando o armando show solo para llamar la atención sin ningún sentido. Es como cuando uno ya no sabe si reírse o darle un coscacho cariñoso. Muy usada cuando alguien se pasa de chistoso y termina dando pura vergüenza ajena.
En Norte de Santander se dice que alguien va a pintar la mona cuando se arregla demasiado, se emperifolla a lo loco para algo súper cotidiano. Es como si fuera a una gala pero solo va a hacer un mandado. A veces se dice medio en burla cariñosa, porque la persona se tomó muy en serio el look para tan poca cosa.
Se dice cuando alguien está perdiendo el tiempo, haciendo el payaso o entreteniéndose con chorradas en vez de ponerse a lo que toca. Vamos, que en lugar de currar está de postureo, dando vueltas o montándose su película. No es que pinte nada de verdad, es una forma graciosa de llamarle vago o distraído.