Chapa tu combi
Se usa para decirle a alguien que se apure y se suba de una vez a la combi, o que agarre el transporte antes de que se vaya. Es bien de calle y suena a jalón de orejas cariñoso, tipo: deja de huevear y muévete ya. Ideal cuando el chofer ya está por arrancar y tú sigues en la luna.
Callecita
Diminutivo de calle, usado con cariño para hablar de una calle pequeña o un callejón, muchas veces de esos estrechos y con encanto. En Cusco te puede sonar a plan tranqui de caminar por el centro histórico, perderte un rato y encontrarte música, puestos y vida. Suena tierno y bien de barrio.
Estás más perdido que cholo en el desierto
Se le suelta a alguien cuando está totalmente desorientado, sin idea de qué hacer ni para dónde tirar. Es una comparación exagerada y bien burlona, de esas que se dicen entre patas para meter presión y reírse un rato. Ojo con el tono, porque depende del contexto puede sonar pesado o medio ofensivo.
Rayarse en la mente
Se dice cuando alguien se queda dándole vueltas a algo hasta perderse en su propia cabeza. Puede ser por preocupación, por una idea que no suelta o por estar medio volado y desconectado del mundo. Es como quedarse en modo overthinking, pero bien callejero. Útil para avisar: déjalo, está rayado y no procesa.
Chulla
En Cusco se usa para hablar de la amiga de máxima confianza, la partner in crime, la que te cubre las espaldas en todo. Es la que te ayuda a cuadrar coartadas, a escapar de situaciones incómodas y a armar chismes sin que nadie se entere. Básicamente, si no tienes chulla, estás jugando en modo difícil.
Estar en otra
Se dice cuando alguien está distraído, colgado o con la cabeza en cualquier lado menos donde toca. Vamos, que está en su mundo y no se entera de la película, aunque le hables de frente. En Cusco se usa mucho para vacilar al pata que anda volando y se pierde lo obvio. Tiene su encanto, pero desespera.
Habla, pe
Muletilla bien peruana para meter presión con cariño y darle flow a la conversación. Es como decir: dale pues, suéltalo, anímate o apúrate. Se usa para pedir un favor, insistir en algo o empujar a tu pata a que se ponga las pilas, sin sonar tan pesado. En fiesta funciona de lujo.
Achachau
Interjección bien cusqueña para soltar cuando algo te sorprende, te asusta un poco o te deja impresionado. Es como un ¡ala! o un ¡guau!, pero con sabor andino. Sirve para un susto, un frío que cala o cuando ves algo enorme y dices: ya fue, esto no es normal.
Pata del alma
En Perú, y bien sonado en Cusco, se le dice así a tu pata más cercano, ese amigo de confianza que te banca en todas y con el que te entiendes sin hablar mucho. Es como decir mejor amigo, pero con cariño y calle. Si te dice pata del alma, ya eres familia, causa.
Hermana pa' rato
Se dice de una amiga que es familia elegida, de esas que no te sueltan ni cuando todo se pone feo. Es la que te banca, te cubre la espalda y te escucha sin juzgar. Vamos, una confidente de verdad, leal a prueba de dramas y caminatas eternas. Si te dice hermana, es en serio.
Llenar la olla
En Cusco se dice cuando por fin entra plata o comida y ya se puede poner algo en la olla, o sea, asegurar el almuerzo y la cena. Va de sobrevivir el día a día y de sacar la situación adelante con chamba e ingenio. No es lujo, es alivio, y cuando sale, se celebra bajito.
¡Qué tal rueda!
Se dice cuando aparece un chisme bien jugoso, de esos que empiezan en una esquina y en dos minutos ya lo sabe medio Cusco. La idea es que la noticia rueda de boca en boca y se va agrandando con cada persona que la cuenta. Sirve para comentar el salseo con picardía y curiosidad.
Ya pues, ni que fueras Inti
Frase cusqueña para bajarle los humos a alguien que se cree la última coca-cola del desierto. Es como decirle: ya, no te agrandes, ni que fueras Inti, el dios Sol. Se usa en tono de broma o con su picante, cuando alguien se pone muy figura o manda como si fuera dueño del barrio.
Chachar un montón
En Cusco se usa chachar como sinónimo de estudiar o meterle duro a los apuntes. Si alguien chacha un montón, está a full con la universidad, el cole o lo que toque, sin descanso y casi sin vida social. Vamos, que vive pegado al cuaderno y al café, y encima se lo toma en serio.
Feazo
Apodo en plan cariñoso y con burla para un pata que no es precisamente un galán, pero cae bien y tiene buena vibra. Se usa entre amigos, con confianza, para vacilar sin mala leche. Si lo sueltas a alguien que no conoces, te puedes ganar una mirada asesina, pero entre causas da risa.
Chapar el floro
Se dice cuando alguien te compra el cuento o se traga tu floro, o sea, tu chamuyo, tu excusa o tu historia medio inflada. También vale para cuando te siguen la corriente y fingen creerte, por vacilar o por no discutir. En Cusco se oye bastante entre patas, y casi siempre huele a cuento barato.
Arrugar
En Cusco y en buena parte del Perú, arrugar es echarse para atrás cuando ya estabas lanzado, sobre todo si antes hablaste fuerte y te agrandaste. Es como acobardarte, perder el impulso o hacerte el desentendido justo a última hora. Se usa mucho para picar a alguien y que no se corra.
Dar charango
Se dice cuando alguien se pone a hablar sin parar y te suelta un discurso larguísimo, pesado y medio aburrido, como si estuviera tocando una canción eterna. También vale para cuando te sermonean o te echan la charla en plan moralista. Vamos, que te están dando la lata con palabras y tú ya estás buscando la salida.
Cacharro
En Cusco se le dice cacharro a un carro viejo y medio destartalado, de esos que suenan más que avanzan y te hacen rezar en cada subida. No es necesariamente un insulto, también va con cariño y resignación cuando el bolsillo no da para más. Si tu auto parece reliquia, ya sabes.
Estar a full kilómetro
Se dice cuando estás a tope de energía o de cosas por hacer, como si fueras a toda velocidad. Vale para ir con todo en el trabajo, en el estudio o en cualquier plan, y también para decir que andas saturado y no te da la vida. Suena bien cusqueño y bien acelerado.
Estar chihuán
Se dice cuando estás misio, sin un sol y con la billetera llorando. Vamos, que andas en la ruina o más ajustado que jean prestado. En Cusco y por ahí se usa para avisar que no hay plata ni para el pasaje, así que toca bajarle a los planes y sobrevivir con lo justo.
Chupar lana
En Cusco se dice cuando alguien te engaña o te enreda para sacarte plata, normalmente con maña y sin que te des cuenta hasta que ya fue. Puede ser desde cobrarte de más hasta meterte un cuento para que aflojes. Ojo, no es violencia, es viveza criolla en modo rata. Y sí, pasa.
Hacerla linda
En Cusco se dice hacerla linda cuando sales con la idea de pasarla brutal, exprimir la noche y no guardarte nada. Es disfrutar a tope, gastar plata, bailar, reírte y volver a casa con la sensación de que valió cada minuto. Es como decir que la fiesta salió redonda, con todo y su respectivo chisme.
Hacerle la cantada
En Cusco se dice cuando alguien te suelta una cantada, o sea, un speech bien lanzado y con público, ya sea para piropearte sin miedo o para cantarte tus verdades por algo que hiciste. Va con tono, con labia y con su toque de show. Si te la hacen, te dejan bien expuesto.
Achachay
Expresión que viene del quechua y se usa cuando hace un frío que cala hasta los huesos, de ese que te deja tieso y con la nariz roja. Es como quejarse del clima pero con estilo andino y un poco de drama. Suena graciosa, pero cuando la dices de verdad es porque estás tiritando fuerte.
Achachay
Interjección típica de la sierra peruana para soltarla cuando hace un frío que pela. Es ese grito automático cuando el viento te corta la cara, se te entumen las manos y solo piensas en una chompa y un mate caliente. Muy de Cusco y alrededores, y suena más real que decir simplemente tengo frío.
Chascacán
En Cusco se le dice así a la persona bien metiche y curiosa, la que anda hurgando en todo y preguntando de más hasta que termina metida en un lío. Es el típico que no puede ver una puerta cerrada sin querer saber qué hay adentro. A veces se dice en broma, a veces con su jalón de orejas.
Churro
En Cusco, decir que alguien es un churro es soltarle un piropo directo: que está bien guapo, atractivo y que entra y se roba las miradas sin esfuerzo. Se usa para hombres, aunque a veces se oye para cualquiera según el grupo. Es de esas palabras simples pero efectivas, y sí, puede empalagar de tanta facha.
Achachay
Interjección típica de la sierra peruana, muy oída en Cusco, para soltar cuando te pega un frío de golpe. Es ese momento en que el aire te muerde la cara, se te eriza todo y te arrepientes de no haber llevado chompa. Sirve para quejarse, avisar o dramatizar un poquito el clima helado.
Estar de chamba
En Cusco y en buena parte del Perú, chamba es curro, trabajo. Así que estar de chamba es estar chambeando, o sea, en horario laboral o metido en la pega. Se usa para decir que alguien está trabajando y no puede, o que anda ocupado en lo suyo. No va de ser habilidoso, va de estar en faena.
¡Correcaminos!
En Cusco se le suelta a alguien que no para quieto ni un segundo, siempre apurado, yendo de un lado a otro como si tuviera pilas nuevas. Es como decir que es hiperactivo o demasiado inquieto. También puede ir con cariño, medio en broma, cuando el pata vive metido en mil cosas a la vez.
Señor andino
Apodo en tono de broma y con respeto para alguien que va bien plantado, con pinta tradicional andina, tipo poncho, chal o sombrero, y actitud de galán. Se suelta cuando alguien se cree importante o va presumiendo como si mandara en la plaza y hasta en los apus. Cariñoso, pero con su pullita.
Hacerse el trapo
En Cusco se dice cuando alguien se va a descontrolar de fiesta, normalmente con harto trago, hasta quedar hecho un desastre. Es como avisar que hoy no hay modo serio, solo juerga, baile y cero vergüenza. Se usa medio en broma, medio en advertencia, porque ya sabes cómo acaba la cosa.
Meter chuspa
En Cusco se dice cuando alguien se anima de golpe y saca valor para hacer algo que daba roche o miedo. Es como decir que se puso las pilas, agarró coraje y se mandó nomás. Sirve para pedir perdón, encarar a alguien o tomar una decisión difícil. Suena bien de calle y bien cusqueño.
Señoraza
Se dice de una mujer con presencia y carácter, de esas que entran y se nota. Puede ser una señora mayor o simplemente alguien con autoridad, estilo y mando, a veces con tono de broma y admiración. Es como decir que impone respeto sin levantar la voz. Y sí, mejor no tentar a la chancla voladora.
Chasquero
En Cusco se le dice chasquero a la persona bien chismosa, la que vive cazando novedades y las suelta al toque, con lujo de detalles y su toque de exageración. Es el típico que sabe quién se peleó, quién volvió y quién debe plata antes que nadie. Útil para enterarte, peligroso para confiar.
Estar en la luna
Se dice cuando alguien está despistadísimo, como con la cabeza en otro planeta, sin enterarse de lo que pasa alrededor. Vale para el que se queda mirando al vacío, responde tarde o mete la pata por estar pensando en cualquier cosa. En Cusco suena bien para vacilar con cariño al distraído de la mancha.
Chelear
En Cusco se dice cuando usas el celular como espejo para arreglarte a la rápida: peinarte, revisarte los dientes, acomodarte el maquillaje o ver si no andas con la cara hecha un cuadro. Es el plan de emergencia cuando no hay espejo y estás con prisa. Improvisado, pero salvador.
Chévere
Expresión que usas cuando algo te parece muy bueno, bacán o que está a otro nivel. Es como decir que algo está de lujo, que te ha encantado de verdad. En Cusco y en todo Perú se escucha un montón, y la verdad es que suena tan simpática que dan ganas de decirla para todo.
Estoy en mi chaco
En Cusco se dice para soltar que estás metido en lo tuyo, ocupado con tus asuntos y sin tiempo para distracciones. Viene de chaco, que es la chacra o el terrenito donde uno trabaja, así que suena a estar en faena. Se usa literal o en plan figurado, y queda bien claro: hoy no cuentes conmigo.
No seas chibolo
En Perú, chibolo es un chaval, un crío. Decirle a alguien no seas chibolo es soltarle un tirón de orejas para que deje de portarse como niño, de hacer berrinche o de ponerse inmaduro. Puede ir en broma entre patas o medio picón si ya estás harto. Suena bien callejero.
Chulla vida
En Cusco se dice para hablar de alguien que vive a lo loco y sin muchas responsabilidades, como si la vida fuera pura jarana. Va con ese rollo de andar de fiesta, tomando y pateando la calle, sin pensar mucho en mañana. Puede sonar medio envidioso o medio crítico, según quién lo suelte.
Chamba en el cielo
Se dice cuando a alguien le cae un trabajo demasiado fácil o cómodo, de esos que parecen un regalo del cielo. Es como decir que está chambeando sin sudar, con horario suave y cero estrés, mientras los demás se rompen el lomo. Suele llevar un puntito de envidia sana y vacile, porque suena a suerte descarada.
Ser orejón
En Cusco se le dice orejón a la persona que tiene la oreja bien parada y se entera de todo, porque escucha más de la cuenta o anda de chismoso fino. No es que sea espía de película, es más bien el que pesca cualquier conversación y luego ya sabe el plan antes que todos.
Estar en el sistema
En Cusco se usa para decir que alguien ya se adaptó al ritmo local y a cómo se hacen las cosas por ahí. O sea, que ya agarró la maña, ya no se pierde con las costumbres y hasta habla como la gente. Se suelta mucho con foráneos cuando ya parecen de la zona. Y sí, tiene su gracia.
Ch'allar
En Cusco y el mundo andino, ch'allar es hacer una ofrenda a la Pachamama o a los apus para pedir protección y buena suerte. Suele ser rociar chicha, cerveza o trago en la tierra, en la casa o hasta en el carro nuevo, como diciendo: primero se comparte, luego se celebra. Y sí, se toma un poquito también.
Mi wifey
Forma cariñosa y medio moderna de referirte a tu esposa o a tu pareja, usando el anglicismo wifey como si fuera de toda la vida. Suena a mezcla de romance y postureo, tipo para hablar con los patas y quedar relajado. No es lo más tradicional, pero en conversación casual entra suave y da risa.
Changar
Se dice cuando comes algo a la rápida, casi sin sentarte, porque estás con prisa o tienes que salir volando a otra cosa. Es como zamparte el almuerzo en modo express para no llegar tarde. Suena bien de calle en Cusco y alrededores, de esas que te meten apuro solo con decirla.
Estar bien ch'aska
En Cusco se dice que algo está bien ch'aska cuando está impecable, bien limpio y hasta reluciente, como recién pulido y con brillo que te pega en la cara. Se usa para ropa, motos, la casa o lo que sea que quedó de lujo. Ojo, que si lo sueltas a cada rato, ya no sorprende a nadie.
Achachay
Expresión quechua muy usada en Cusco para quejarse de un frío intenso, de ese que te cala hasta los huesos y te deja la cara como cubito de hielo. Es como un lamento dramático contra el clima helado, y la verdad es que suena tan exagerado que hasta da risa cuando lo dices tiritando.