Se le suelta a alguien cuando está totalmente desorientado, sin idea de qué hacer ni para dónde tirar. Es una comparación exagerada y bien burlona, de esas que se dicen entre patas para meter presión y reírse un rato. Ojo con el tono, porque depende del contexto puede sonar pesado o medio ofensivo.
"Ya pues, Juan, ¿te acuerdas cómo llegar al mirador o qué? Con ese GPS roto estás más perdido que cholo en el desierto y vamos a terminar en cualquier cerro."