Se le suelta a alguien cuando está más desorientado que turista sin Google Maps. La imagen es bien peruana: un cuy metido en una tómbola, dando vueltas sin entender nada. Sirve para vacilar con cariño a quien no caza una, no sabe qué hacer o se queda tieso en una situación simple. Y sí, suena cruel, pero da risa.
Se usa para decir que alguien está totalmente desorientado, sin idea de lo que pasa, como un cuy asustado dando vueltas en una tómbola sin saber dónde va a caer. Es una forma bien peruana de decir que estás en la luna, y hay que admitir que la imagen es tan dramática como chistosa.
Expresión bien peruana para vacilar a alguien que está totalmente desorientado, sin idea de qué hacer ni por dónde ir. La imagen del cuy en tómbola es caótica, como dando vueltas sin control esperando su destino. Es medio cruel si lo piensas mucho, pero hay que admitir que la frase tiene su gracia y se usa un montón.