Porfiado

En Apurímac se usa para describir a la persona terca que no entra en razón ni a palos, aunque le expliques las cosas con dibujitos y paciencia de santo. Es medio cariñoso, medio regañón, como decirle cabezón con amor. Sirve para ese pata que siempre hace lo que le da la gana aunque ya la haya cagado antes.

"Ese Luchito es más porfiado que una mula, le dije que no baje al río lloviendo y ahí está, metido hasta las rodillas, buscando botellas como si fueran oro para venderlas en la feria del domingo."

Hablar lejos

Se usa cuando alguien habla por teléfono tan fuerte que parece que estuviera llamando a Marte, al vecino y a todo el barrio a la vez. Es ese personaje que se olvida que el micro del celular existe y grita como si la otra persona estuviera en otra galaxia. Y sí, da ganas de quitarle el chip.

"Causa, deja de hablar lejos, pe. Todo el paradero ya sabe que tu ex te dejó por el profe de zumba y hasta el chofer del micro se ha enterado."

Ya fue

Se usa cuando algo salió mal y ya no hay forma de arreglarlo, así que solo queda resignarse y tomárselo con humor. Es como decir que el tema está muerto, que ya no vale la pena preocuparse. Suena medio trágico pero también chistoso, porque a veces no queda otra que reír para no llorar.

"Perdí mi celular en la chacra, se lo llevó la lluvia y seguro ya está en el río... ya fue, nomás me tocará volver al Nokia ladrillo"

Chirulín

En Apurímac se usa chirulín para hablar de un tramo de caminata corto pero matador, de esos que te dejan con las piernas temblando y la risa nerviosa. Es como decir que el camino estuvo bravosito aunque no fuera tan largo. Suena tierno, pero cuando te toca el chirulín, sudas la gota gorda, sin falla.

"Pensé que era paseíto nomás y ese chirulín hasta la cruz del cerro casi me deja sin alma, he llegado con la cara roja y pidiendo agüita como cuy en fiesta patronal."

Machetear

En Apurímac se usa machetear para decir que alguien se pone a estudiar a lo bestia, dándole duro a los apuntes como si quisiera abrirse camino a machete entre tanta letra. Es esa etapa previa al examen donde ya no hay vida social, solo café, apuntes y la esperanza de que algo se quede. Y sí, es bien sufrido.

"Causa, hoy ni tono ni pichanga, estoy misio de tiempo, me voy a encerrar a machetear porque si jalo este curso mi vieja me mata"

Tarifa

En Apurímac se usa de forma pícara para hablar de la cantidad justa de trago, casi siempre chicha o cañazo, que necesitas para entrar en calor, alegrarte y botar las penas. Es como tu dosis personal para ponerte sabrosón sin terminar gateando por la plaza. Y hay que admitir que la palabra suena bien elegante para algo tan terrenal.

"Oe causa, hoy ha estado brava la chamba en la chacra, vamos donde la Rosario por nuestra tarifa o mañana no nos levantamos ni para regar las papas"

Shapear

Se usa para decir que vas a mejorar algo a lo bestia, subirlo de nivel y dejarlo más chévere de lo que estaba. Puede ser una fiesta, un outfit, un plan tranqui o hasta un trabajo aburrido. La idea es meterle flow, actitud y recursos para que pase de normalito a legendario. Y sí, a veces sale medio improvisado.

"La reu estaba más muerta que tarea de lunes, pero dijimos vamos a shapear esto, trajimos parlante, gaseosa, chelas y hasta luces, y al rato todo el barrio quería meterse."

Inclinaíto

Forma chistosa y medio pícara de decir que alguien está medio borracho, ya con el cuerpo ladeado y la risa fácil, pero todavía sin caerse ni hacer el clásico zigzag por la calle. Es como ese punto exacto en el que ya estás alegre, hablando huevadas, pero aún puedes jurar que estás sobrio. Y claro, nadie te cree.

"Juan llegó inclinaíto a la fiesta, se tropezó con la maceta, le guiñó el ojo al parlante y casi le pide perdón al perro pensando que era su ex."

Estar hecho una rueda

Se usa para decir que alguien ha comido tanto que ha quedado redondito, panza llena y cara de ya no me entra ni un grano de maíz más. Es como imaginar que el compa puede echar a rodar cerro abajo de lo inflado que está. Es una forma burlesca pero cariñosa de decir que se ha pasado tres pueblos con la comida.

"Hermano, después de ese fiestón con cuy, chicharrón, sopa y chelitas, estás hecho una rueda, ya ni puedes subir la cuesta al pueblo sin jadear como llama cansada"

Hacerla de llama

Se dice cuando alguien arma un show por cualquier tontería, se pone intenso y melodramático como si el mundo se fuera a acabar. Es esa persona que por un detalle mínimo ya está suspirando, quejándose y haciendo escándalo. Básicamente, convertir una pavada en tragedia andina de tres actos, aunque a veces tiene su gracia verlo.

"Mira a la Carla haciéndola de llama porque el wifi se cayó cinco minutos, ya está diciendo que su vida se arruinó y que el universo la odia."

Fonda

En Apurímac le dicen fonda a esos huequitos donde comes menú casero y barato, de los que te atienden con cariño y te sirven como si fueras de la familia. Suelen ser locales pequeños, sin mucha pose, pero con sazón de la buena. Sales llenísimo y feliz, pensando que cenar ya es opcional.

"Me metí a la fonda de la esquina y por diez soles me dieron sopa, segundo y refresco. El ají de gallina estaba bravazo, causa, salí rodando."

Hatun Templo

Expresión medio quechua medio castellano para hablar de la iglesia del pueblo con cariño pero también con sorna. Se usa cuando te toca ir a misa por compromiso, por la mamá o por la abuela, aunque tú preferirías estar tirado en la plaza o jugando fulbito. Tiene ese tono de resignación divertida que en el fondo hace familia.

"Ay mamá, ya pues, otra vez me vas a hacer poner mi mejor chompa para ir al Hatun Templo a aguantar sermones eternos mientras mis patas están jugando fulbito en la cancha"

Chapayarse

En Apurímac se usa para decir que te enfrentas de frente a alguien o a una situación complicada, sin hacerte el loco ni salir corriendo. Es como armarte de valor y plantarte, aunque por dentro estés temblando. Suena gracioso, pero muchas veces toca chapayarse sí o sí, no queda otra.

"Mañana me voy a chapayar al director, causa, porque ya estoy harto de que me ponga tardanza hasta cuando llego corriendo con el pan en la mano."

Azulito

En Apurímac se usa para vacilar con cariño a alguien que se pone nervioso, se queda pasmado o se achica cuando pasa algo intenso. Es como decir que se queda frío, medio asustado y sin reacción, aunque por dentro esté a mil. Sirve para reírse un poco del colega tímido, pero sin mala leche, más bien con complicidad.

"Ayer en la fiesta tu crush se te acercó a hablar y tú, bien azulito, solo atinaste a decir hola y mirar al piso como si hubieras visto al mismísimo diablo bailando huayno."

Mover el hocico

Se dice cuando alguien anda de metiche, chismoso o fisgoneando donde no lo llaman. Es como tener la nariz pegada a la vida ajena, opinando de todo y preguntando de más. Suele soltarse en tono de fastidio, tipo ya deja de estar pendiente de los demás. Y sí, suena medio burlón, por eso pega.

"Oye Juan, deja de mover el hocico con lo de la vecina y mejor termina tu chamba, que ya te vi más pendiente del chisme que del trabajo."

Hacerla linda

Se dice cuando alguien hace algo muy bien, con estilo y dejando buena impresión. Puede ser por cómo te vistes, cómo hablas, cómo bailas o cómo resuelves algo en el momento. Es como decir que te luciste y quedaste fino, sin tanto humo. En Apurímac suena bien callejero y bien orgulloso.

"Oe mano, ayer en la fiesta la hiciste linda bailando salsa, todos te miraban y hasta el DJ te subió el volumen."

Estar embolinao

Se usa cuando alguien está hecho un lío, confundido, con la cabeza dando vueltas y sin entender bien qué está pasando. Puede ser por chismes, por una explicación enredada o porque todo el mundo habla a la vez. Es como tener la mente hecha un nudo, y la verdad es que a veces da hasta risa ver al pobre embolinao.

"Entre que el profe cambió el examen tres veces y el chofer dijo que el bus salía a las 7, a las 8 y luego a las 9, yo ya estaba todo embolinao mirando el reloj en la plaza"

Tonazo

Se usa para hablar de una fiesta brava, de esas donde se arma el desmadre bonito y nadie se quiere ir. Un tonazo es cuando hay música a todo volumen, chelas, baile y chisme hasta la madrugada. Básicamente, es una reunión que se fue de largo y terminó siendo legendaria. Y la verdad, esos tonazos se recuerdan años.

"Pensé que era reunión tranqui, pero se volvió tonazo, el vecino cayó con su banda, mi tío sacó la caja de chelas escondida y hasta el perro terminó durmiendo debajo de la mesa"

Rendir la pota

Se usa cuando ese último trago de licor, casi siempre cañazo o aguardiente bien bravo, se alarga más de la cuenta porque nadie quiere ser el valiente que lo termine. Todos hacen como que brindan, conversan, se hacen los locos y la pota sigue ahí, dando vueltas en la mesa. Es muy de jarana larga y resaca asegurada.

"Oe causa, ya media hora dando vueltas y nadie se anima, ya pues, alguien que rinda la pota que si no amanecemos con ese último traguito mirándonos feo."

Prestar oído

Se usa cuando alguien pone mucha atención a lo que otro dice, sobre todo en chismes sabrosos o comentarios malintencionados. Es como decir que estás ahí, bien atento, absorbiendo cada palabra. A veces se usa también para advertir que no hagas caso a lo que dice cierta gente, porque hablan por hablar y meten cizaña.

"Causa, no le prestes oído a la Rosa, esa flaca siempre viene con su chisme fresquito solo para armar pleito en el barrio."

¡Taypa!

En Apurímac se dice taypa cuando algo está bien llenito, rebosando, mejor de lo que esperabas. Puede ser un plato de comida que viene hasta el tope o una fiesta donde hay trago, comida y gente para regalar. Es como decir que está todo servido a lo grande, sin miseria. Y la verdad, da gusto escucharla.

"He ido al almuerzo de la tía y el caldo, el segundo, el postre, todo estaba taypa, hermano, he salido rodando como cuy en fiesta patronal."

Ser un cuscán

Se usa para hablar de la persona bien metiche que no puede estarse quieta y quiere meter la nariz en todos los chismes, planes y conversaciones. Siempre aparece donde no la han llamado y encima pregunta todo. Es como el clásico vecino que sabe más de tu vida que tú mismo, y hay que admitir que a veces hasta hace gracia.

"Ya pe, Josefina, deja de ser un cuscán, te metes hasta en el grupo del barrio que es solo pa’ organizar la pichanga y ni siquiera juegas fútbol."

Pintar la cancha

Se dice cuando alguien deja claritas las reglas del juego antes de hacer algo, para que después nadie se haga el loco. Es como marcar la cancha y poner límites: quién paga, qué se hace y qué no. Muy útil para evitar malentendidos y dramas de última hora. Si lo sueltas a tiempo, te ahorras broncas.

"Antes de la pichanga, el Lucho pintó la cancha: hoy se juega suave, el que pierde paga la gaseosa y nada de hacerse el vivo con las faltas, causa."

Echarse su primavera

Expresión bien apurimeña para decir que alguien se va a echar una siestita rica, normalmente al sol, como lagarto feliz. La idea es que uno descansa, se relaja y vuelve con energía renovada, como si floreciera de nuevo. Es medio broma, medio verdad, porque esas dormiditas al sol te dejan nuevo, aunque a veces te quemes la napia.

"Ya fue, causa, después del almuerzo me voy al patio con mi frazadita a echarme su primavera, porque si no me duermo un ratito no rindo nada en la chamba."

Perro chispeador

Se usa para hablar del típico pata que promete el oro y el moro pero nunca cumple nada. Es ese causa que siempre está por conseguirte chamba, contactos o comida, pero al final se hace humo. Mucho floro, cero acción. Y hay que admitir que la expresión suena tan graciosa que hasta dan ganas de perdonarle la chamullada.

"Hermano, no seas perro chispeador como el Chato, que lleva medio año ofreciéndose a invitar pollo a la brasa y hasta ahora ni las papas."

Cholo señal

Expresión apurimeña que se usa cuando alguien lanza una indirecta medio disimulada y la otra persona la entiende al toque. Es como decir que el mensaje cifrado ya llegó fuerte y claro, con todo el saborcito andino. Suena a broma entre patas, pero también sirve para marcar complicidad. Y hay que admitir que tiene bastante gracia.

"La profe dijo que algunos no habían estudiado nada y miró directo a Juan. Él se acomodó en la silla y soltó: Cholo señal recibida, ya me fregué en el examen, causa."

Paquete

Cuando alguien es torpe o despistado en una actividad, tipo que rompe algo sin querer o mete la pata cada dos por tres.

"¡Ay, Martita, como sigas siendo tan paquete, vas a terminar rompiendo hasta las piedras del camino!"

Poncho volador

Se usa para hablar del pata que nunca se queda quieto y siempre anda de fiesta, de viaje o metido en alguna movida. Es como decir que con su poncho vuela más rápido que todos y aparece en cada tono, cada jarana y cada plan. Suena medio cariñoso, medio vacilón, y la verdad es que pinta bien al loquito del grupo.

"Mira, ya llegó el poncho volador, ese causa se apareció en la fiesta de anoche, en la de hoy y fijo amanece en otra jarana en el cerro."

Estar como luna en juerga

Se usa para describir a alguien que desentona por completo, que está más perdido que cuy en tómbola y no pilla nada de lo que pasa a su alrededor. No es que sea un genio precisamente, más bien anda volando, distraído y diciendo cosas que no vienen a cuento. Es de esas expresiones que pintan perfecto al despistado del grupo.

"En la reunión de la chamba, Juan estaba como luna en juerga, hablaba cualquier cosa, se reía solo y al final casi se lleva la laptop del jefe pensando que era la suya."

Echar gota

En Apurímac se usa para decir que uno va a chupar fuerte, a tomar trago hasta quedar bien doblado. Es como anunciar que la noche se viene larga, con chelas, cañazo y risas hasta que el hígado pida auxilio. No es tomar elegante, es ir a fondo con la jarana, y la verdad es que suena bien tentador.

"Mi causa cayó con dos botellas de cañazo y dijo que hoy no se duerme, que vamos a la cantina a echar gota hasta que amanezca en la plaza del pueblo"

Masa

Forma bien coloquial de llamar al grupo de amigos o a la mancha con la que siempre sales a tonear, vacilar y armar la jarana. Es como decir tu combo de confianza, esos que caen a todo plan sin pensarlo mucho. Suena cercano, callejero y tiene ese saborcito de barrio que siempre anima cualquier reunión.

"Oe, causa, avisa si sales temprano que la masa ya está cuadrando pa' caer con todo a la fiesta en la plaza del pueblo"

Armar chanfaina

Se dice cuando alguien mete un barullo tremendo y deja todo hecho un caos, como una mezcla loca donde nadie entiende nada. Viene de la chanfaina, un guiso donde va a parar de todo un poco, bien revuelto. Es perfecta para cuando alguien complica algo que era sencillo, y encima se hace el inocente.

"No invites a Ramiro al partido de vóley, causa, que siempre arma chanfaina, se pelea con el árbitro, confunde las reglas y al final nadie sabe ni cuánto vamos."

Achancar

En Apurímac se usa para decir que alguien se está echando a perder por amor, que se ha puesto medio aguado y flojo por estar demasiado enamorado. Es ese pata que antes era pilas y ahora solo suspira y se olvida de todo por la flaca. Da un poco de risa, pero también pena ajena, la verdad.

"Desde que el Chato se achancó por la flaca del barrio, ya no baja al fulbito, llega tarde a la chamba y solo vive pegado al WhatsApp mandando stickers cursis."

Jato party

Se usa para hablar de un fiestón en casa, de esos donde se cae la puerta de tanto entrar y salir gente, la música revienta los parlantes y nadie se acuerda a qué hora empezó. Mezcla lo de jato como casa con el rollo fiestero en plan party, y la verdad es que suena a desmadre bonito.

"Causa, hoy en la noche hay jato party en mi jato, cae con tu mancha, tu pisco y algo de piqueos que la amanecida nos va a encontrar bailando huayno y reguetón"

Chaqchirar

Verbo muy usado en Apurímac para hablar de levantarse temprano a la fuerza, con el cuerpo pidiendo cama y el alma renegando en silencio. Es ese momento en que suena el gallo, el despertador o la vecina escandalosa y tú te paras igual, medio zombi, porque toca chamba. Y sí, duele, pero la vida no se paga sola.

"He tenido que chaqchirar a las cuatro de la mañana para ir a la chacra, con frío, sin café y con mi vieja gritando que me apure porque el sol no va a esperar a ningún flojo."

Estar empipado

En Apurímac se dice estar empipado cuando alguien está bien prendido con el trago, ha tomado harto calentito o cañazo y ya camina medio chueco. No es solo alegre, es que ya está borrachito de verdad, hablando de más y haciendo papelón. Es de esas palabras que se entienden al toque en cualquier fiesta patronal.

"Oye, no le sigas sirviendo al tío Juan, ya está empipado desde el almuerzo y ahora quiere zapatear huaylas con la silla pensando que es su pareja."

Meterse su falta

Expresión apurimeña para decir que alguien se fue sin avisar, se esfumó como si nada y dejó a todos con cara de what. Es como hacer la gran desaparición de mago pobre, pero en versión fiesta de barrio. Se usa cuando la persona se larga sin despedirse y luego aparece como si no hubiera pasado nada. Y sí, tiene su gracia.

"Estábamos chupando tranqui en la plaza y de la nada el Chato se metió su falta, desapareció como fantasma y recién a las ocho de la mañana cayó diciendo que se quedó sin saldo"

Aceituna

En Apurímac se usa para vacilar a alguien que se cree la última chupada del mango, que se siente importante y anda posando como si todo girara a su alrededor. Es medio burla cariñosa, medio jalón de orejas para que se ubique. Y la verdad, cuando alguien se pone muy aceituna, provoca bajarlo de su nube.

"Mira a la Yessenia toda aceituna en la fiesta, caminando lento, saludando con la mano como si fuera artista de novela mexicana."

Tener filo

Se usa para decir que uno tiene mucha hambre, de esa que te deja el estómago sonando como banda de pueblo. Cuando alguien dice que tiene filo es que ya está pensando en el menú, en el segundo y hasta en el postre. Es una forma bien coloquial y sabrosa de hablar del hambre, y la verdad es que suena potente.

"Oye compadre, vamos a la chifa del chino de la esquina, porque tengo un filo que me comería hasta la decoración del local"

Recuerda, pe

Se usa para decirle a alguien que no se olvide de algo importante, pero con el toque bien peruano. El pe es una muletilla súper típica que da énfasis y cercanía, como un empujoncito cariñoso. Suena a barrio, a pata conversando en la esquina, y la verdad es que tiene bastante gracia cuando se suelta con actitud.

"Oye, Juanito, recuerda, pe, que mañana hay fiesta en la plaza y tú eres el que lleva la chela, no te vayas a hacer el loco otra vez"

Chacota

Se usa para hablar de la bulla y el vacilón cuando la gente se pone a bromear, hacer payasadas y armar relajo. Puede ser algo sano y divertido o un desorden que ya se va de las manos, según el tono. Vamos, que empezó la risa y terminó todo el mundo metido en la chacota.

"En la plaza empezaron con dos chistes y, en un ratito, ya era pura chacota: gritos, carcajadas y el serenazgo mirando como diciendo “ya pues”."

Verdurazo

Se usa para hablar de un cuento tan exagerado que ya nadie se lo cree, como si fuera ciencia ficción de barrio. Es cuando alguien se pasa tres pueblos adornando la historia solo para impresionar. Básicamente es decir que lo que cuenta es puro humo, aunque a veces da risa escucharlo.

"Dice el tío que bajó al río, peleó con un puma y luego se fue a la fiesta en moto prestada, ya pues, ese verdurazo ni tu abuela se lo traga."

Cantar chicharra

Expresión usada para hablar de alguien que se pone a murmurar, criticar o rajar sin parar, como una chicharra metiendo bulla en el campo. Es ese personaje que no se cansa de hablar pestes de todo el mundo y encima lo hace con una voz que taladra el cerebro. Agota, pero hay que admitir que a veces da risa escucharlo.

"Ya pe, deja de cantar chicharra sobre la vecina, mejor sirve el caldo y si quieres raja después del partido que ahorita todos estamos con una hambre brava."

Nació metiendo chacla

Expresión bien apurimeña para decir que alguien desde que nació es puro movimiento, hiperactivo y con energía para regalar. Se usa para esos chibolos que no se quedan quietos ni un segundo, siempre corriendo, hablando, metiéndose en todo. Básicamente, nació acelerado y con las pilas recontra puestas, y hay que admitir que a veces hasta cansa.

"Ese chibolo de la Rosa nació metiendo chacla, desde las seis de la mañana ya está gritando, jugando pelota en la pista y haciendo renegar a todo el vecindario."

Choq'e

En Apurímac usamos choq'e para decir que algo es chiquito, reducido o medio enano, pero con cariño. Puede ser un animal, una cosa o hasta una porción de comida que te dejan corta y te quedas con hambre. Es de esas palabras que suenan tiernas y a la vez te recuerdan que acá todo se mira con ojo andino.

"Oye, ese cuy está bien choq'e, ni para dos mordiscos alcanza, mejor tráete otro porque con eso no almuerza ni el más misio del barrio"
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!