Andar cerquita del palo

Se dice cuando alguien anda rozando el peligro o el lío por estar metido en cosas raras, haciendo trampas o juntándose con la gente equivocada. Vamos, que está jugando con candela y en cualquier momento se quema. Es una forma medio seria de advertirle que se calme antes de que le caiga la ley o el karma.

"Epa, compadre, deja esa vuelta rara, que andas cerquita del palo y después no llores cuando te caiga la policía."

Está como una vaina

Se dice cuando alguien anda raro, desubicado o haciendo cosas que no cuadran, como si estuviera en su propio mundo. No siempre es insulto, a veces es puro vacile, pero deja claro que la persona está actuando bien extraña y te tiene con la ceja arriba. Muy de calle en Venezuela.

"El pana cayó a la reunión con capa y lentes de soldar, diciendo que venía del futuro. Ese bicho está como una vaina, nadie entendía nada."

Chico pal' mambo

Se le dice al que siempre está puesto para la rumba, el que no se pierde ni una y llega con energía aunque la fiesta esté floja. Es el que anima el ambiente, se apunta a bailar lo que sea y hasta convence a los demás de salir. Si hay música, ese pana ya está listo. Y sí, a veces cansa, pero se agradece.

"No lo llames dos veces, que ya cayó el chico pal' mambo con camisa floreada, una hielerita y ganas de bailar hasta cuando el DJ repite el mismo tema."

Echar un fresquito

Se usa para hablar de echarse una siesta corta en la tarde, sobre todo cuando el calor está pegando duro y el cuerpo pide apagarse un ratico. Es como desconectarse un momento para recargar pilas y no andar todo amuermado el resto del día. La verdad es que un buen fresquito a tiempo te salva la jornada.

"Hermano, con este solón no rindo nada, voy a echar un fresquito un ratico y luego sigo con ese trabajito que me tienes montado"

Pana perdido

Se le dice al pana que anda totalmente fuera de onda, despistado a más no poder, como si llegara tarde a su propia vida. No caza una, no entiende el chisme y siempre pregunta lo obvio. Va con cariño y burla suave, para el amigo que vive en la luna y ni se entera.

"Llegó al cumple con cara de sueño y soltó: ¿y aquí por qué hay torta? Todos nos miramos y dije: Déjenlo, ese es un pana perdido, vale."

Andar con la neblina

Se dice cuando alguien anda despistado, lento para captar o directamente no entiende nada, como si tuviera la cabeza metida en una nube. Vale para bromear con un pana que está en Babia o para soltarle un toque cuando no se entera ni a la tercera. Suena suave, pero pica lo justo.

"Pana, ponte las pilas: te expliqué la jugada tres veces y sigues andando con la neblina, así no vamos a ganar ni en el FIFA."

Estar enchuflao

Se dice de alguien que anda con la energía a tope, acelerado y con pilas de sobra, como si lo hubieran conectado a la corriente. Puede ser por café, por emoción o porque el pana viene prendido desde temprano. Suele sonar medio en broma, como para decir que no se está quieto ni un segundo.

"Con cuatro guayoyos encima, Pedro llegó a la chamba enchuflao, hablando hasta con la impresora y proponiendo planes pa’ después."

Ir a mover el esqueleto

Se dice cuando vas a salir a bailar, a rumbear y a soltar el cuerpo en una fiesta, un bar o una disco. Es la forma graciosa de avisar que hoy no se viene a sentarse, se viene a sudar la pista y a pasarla bueno con música a todo volumen. Si no te mueves, ni cuentes.

"Mañana es viernes, mi pana. Nos vamos pa' la disco a mover el esqueleto, que ya tengo los pasos listos y la rumba está prendida hasta tarde."

Esperaíta

Se usa para decirle a alguien que se calme, que deje la apuración y entienda que todo llega cuando tiene que llegar. Es como recordarle que no joda tanto con la corredera y se disfrute el momento. Muy de hablar sabroso en el llano, con ese tonito medio regañón pero cariñoso que al final hasta da risa.

"Relájate con esa apuración por irte, pana, cómete una esperaíta, siéntate en la mecedora y disfruta el atardecer llanero con un cafecito cerrero."

Armar un zaperoco

Se dice cuando alguien monta un lío grande, un alboroto o un desorden que se riega y se vuelve puro escándalo. Suele implicar gritos, gente metiéndose y un ambiente de caos sabroso, de esos que empiezan por una tontería y terminan con medio mundo opinando. Muy venezolano, muy de chisme y bulla.

"Chamo, en la rumba Juan se puso intenso y armó un zaperoco porque se subió a la mesa a bailar y tumbó las cervezas. Se prendió el peo y todo el mundo gritaba."

Parquearse

En Barinas se dice cuando alguien se queda pegado, sin moverse ni avanzar, casi siempre por flojera o porque se acomodó demasiado. Viene de la idea de dejar un carro parqueado y ahí se queda, quietico. Sirve para personas, planes o hasta proyectos que se quedaron en pausa. Y sí, suena a excusa barata.

"La Jeimi se parqueó toda la tarde viendo novelas y ni pa' salir a tomar cafecito se asomó, quedó pegada en el sofá."

Montarse su película

Se dice cuando alguien se arma una historia en la cabeza y se la cree completica: imagina cosas, exagera, malinterpreta señales o saca conclusiones sin base, como si estuviera viviendo una novela. Vale para celos, chismes o planes imposibles. Vamos, que la mente se le fue de gira y volvió con guion propio.

"Juan vio a la jeva hablando con el pana y ya juraba que lo iban a botar del grupo. Se montó su película durísimo y ni era nada."

Crema'o

En Barinas se dice que alguien está crema'o cuando anda demasiado metido en algo, súper concentrado o fascinado, como si se desconectara del resto del mundo. Puede ser con una peli, un juego, una chama o cualquier vaina que lo tenga embobado. A veces suena a burla cariñosa, pero también es verdad que todos hemos estado crema'os con algo.

"Ese pana se puso a jugar Free Fire y quedó crema'o, ni escuchó cuando se fue la luz y la mamá le gritaba desde la cocina que fuera a buscar el hielo pa' las birras"

Darse una vuelta

Se dice cuando sales a pasear un rato sin plan fijo, solo para despejarte y matar el tiempo. En Barinas suele implicar agarrar el carro o la moto, rodar por ahí con panas, dar unas vueltas por el pueblo o los alrededores y ver qué sale. A veces termina en comida, chisme y risas, como debe ser.

"Mano, estoy ladillao en la casa, vamos a darnos una vuelta pa' Barinitas en la moto, a ver si cae una parrillita y echamos cuento por ahí."

Echarse un boche

En Barinas echarse un boche es lanzarse a ligar con alguien, tirarle los perros con toda la actitud y ver si suena la flauta. Es como decir que te armaste de valor para coquetear y tantear el terreno romántico. A veces sale bien, a veces quedas como un payaso, pero igual uno se ríe después.

"Hermano, anoche me eché un boche con la chama del puesto de empanadas y terminé comprándole diez empanadas y ni un besito, puro chalequeo y pena ajena"

Echar paja

En Barinas y buena parte de Venezuela se dice cuando alguien se pone a inventar, exagerar o meterle cuento a una historia para quedar como el duro o armar drama. Vamos, que está echando labia pero en modo embustero. No confundir con otros significados más subidos de tono que tiene en otros países.

"No le pares a Luis, pana, ese carajo vive echando paja con que jugó profesional y lo único que hizo fue patear una pelota en la cancha del barrio."

Sudado como arepa

Se dice cuando alguien está empapado en sudor, normalmente por un calor bravo o por haber hecho esfuerzo. La comparación con la arepa recién hecha es perfecta, porque sale caliente y húmeda, y tú quedas igual, pegajoso y con cara de no aguantar más. Muy de Barinas, donde el sol no perdona.

"Chamo, me fui caminando al mercado al mediodía y llegué sudado como arepa, con la franela pegada y el pelo hecho un desastre."

Falta caldo pa' completar la sopa

Dicho bien llanero para soltar que a alguien le falta calle, luces o sentido común. Vamos, que no le da mucho la cabeza o que está medio perdido para resolver algo sencillo. No siempre es insulto heavy, a veces va en plan vacile entre panas, pero igual pica. Y suena sabroso, la verdad.

"El pana quiso cargar el teléfono metiéndolo en arroz con salsa y se le dañó. Nojoda, a ese le falta caldo pa' completar la sopa."

Veranito contrabando

Dicho barinés para cuando, en plena temporada de lluvia, de repente sale un solazo y hace calor como si estuviéramos en verano. Es ese paréntesis tramposo de buen tiempo, como si el clima estuviera metiendo días soleados de contrabando. Te confías, tiendes la ropa y a los dos días vuelve el palo de agua.

"Chamo, salió un veranito contrabando y me puse a lavar y a tender, y zas, en la tarde cayó el aguacero y me dejó las medias oliendo a perro mojado."

Topar

En Barinas, topar es encontrarte de casualidad con alguien o algo, sin planearlo y a veces en el peor momento. Vas tranquilo, doblás la esquina y zas, te aparece la sorpresa. Se usa mucho para cruces inesperados en la calle, tipo gente que no querías ver. Y sí, da su mini infarto.

"Iba por el centro y topé con mi ex comprando chucherías. Me hice el loco, pero ella me vio y me soltó un hola bien atravesado."

Echarse el cuento

En Barinas y por los llanos se dice cuando te sientas con alguien a conversar sin apuro, ponerte al día y soltar chisme del bueno. Es plan de tarde tranquila, con sombra, café o guarapo y pura habladera. No es “contar un cuento” literal, es echar labia y pasarla sabroso.

"Terminamos de ordeñar y, bajo el samán, sacamos el café y nos echamos el cuento con los vecinos hasta que cayó la tarde."

¡Te fuiste por los cachos!

Se le suelta a alguien cuando se va por las ramas y termina diciendo o haciendo cualquier cosa menos lo que venía al caso. Es como perder el hilo, desviarse del tema y armar un enredo que no entiende ni el que lo cuenta. Muy de regaño con risa, porque a veces la locura sale buena.

"Pablito iba a explicar la tarea en dos minutos y terminó hablando del perro, del vecino y de un ovni. Profe, ya, te fuiste por los cachos y nadie entendió la vaina."

Jalamecate

En Barinas se le dice así a la persona pesada e insistente que no suelta el tema ni aunque le cambies la conversación diez veces. Es el típico que se pega como lapa y sigue dale que dale hasta sacarte la paciencia. No siempre es insulto mortal, pero cuando te lo sueltan, es que ya estás mamado.

"Marico, deja la ladilla, tú sí eres jalamecate: desde ayer con lo del préstamo y ni un cafecito me has invitado, ¿qué es la insistencia esa?"

Irse por el tubo

Se dice cuando alguien se va rapidito y sin hacer ruido, normalmente porque la cosa se puso fea o lo pillaron en algo. Es como salir por la puerta de atrás para evitar el regaño, el bochorno o las consecuencias. No es tanto “aceptar el error”, más bien es escabullirse y desaparecer antes de que te caiga la bronca.

"Cuando el dueño vio el queso desaparecido y empezó a preguntar, el compadre se fue por el tubo, se montó en la moto y ni adiós dijo."

Estás a un kilómetro

Se le suelta a alguien cuando está súper perdido o fuera de lugar con lo que dice, como si estuviera en otra conversación o en otro planeta. Es una forma medio burlona de decirle que no está entendiendo nada o que va lejísimos con su idea. En Barinas se oye bastante y pega sabroso.

"Marico, ¿tú crees que el profe va a cancelar el examen porque llovió? Estás a un kilómetro, vale."

Jalaíto

En Barinas se le dice jalaíto a alguien que está demasiado metido en algo, como pegado y sin soltarlo ni un segundo. Puede ser con el estudio, el trabajo o hasta con una persona. Va con tono de burla cariñosa, tipo “bájale dos”. No es insulto heavy, pero sí te deja como intenso.

"Marico, Juan anda jalaíto con la tesis, no sale ni pa' comerse una empanada. A este paso se gradúa y ni se entera."

Jartarse

Forma muy coloquial y graciosa de decir que alguien va a comer muchísimo, hasta quedar reventado de tanto comer. No es solo llenarse la barriga, es casi un deporte extremo de glotonería feliz, típico de cuando hay comida casera, reunión familiar o fiesta. Y la verdad, solo de oírlo ya dan ganas de servirse otro plato bien cargado.

"Chamo, después de arrear esas vacas todo el día en el llano, lo que vamos es a jartarnos en casa de la abuela con arepas, carne en vara y guarapo hasta que no quepa ni un suspiro más."

Estar como una roca

Se dice cuando alguien está durísimo, en forma y con el cuerpo bien marcado, como si fuera de piedra. Vale para el pana que vive en el gym, pero también para quien se ve fuerte de natural. En Barinas suena a piropo con respeto, de esos que te sueltan y te suben el ego de una.

"Chamo, desde que se metió al gym, Luis está como una roca. Ayer llegó a la cancha y hasta el profe le pidió que cargara las cornetas."

¡Qué vaina irreal!

Se suelta cuando pasa algo tan loco, increíble o absurdo que uno queda medio pegado, sin saber si reírse o persignarse. Es como decir que la situación parece de película o de sueño raro después de una siesta pesada. Muy de Barinas y del llano, y la verdad es que suena sabroso cuando sale del alma.

"Chamo, el pana llegó tarde, sin camisa, con una cabra en moto y diciendo que ahora es influencer de quesos artesanales, qué vaina irreal"

Chico

En Barinas, y en buena parte de Venezuela, chico se usa como vocativo para llamar a alguien, tipo oye o pana. Según el tono puede sonar cariñoso, de confianza o medio regañón. No es que signifique padre, pero sí se lo puedes soltar a tu viejo en plan cercano, como quien le dice compadre.

"¡Chico, apúrate! Que dijiste que ibas a traer las arepas y aquí estamos pasando hambre como unos locos."

Azúcarate

Se dice para invitar a alguien a bajarle dos, relajarse y darse un gustico, como si le echaras azúcar a la vida para que no sepa tan amarga. Es un empujoncito cariñoso a disfrutar, despejarse y dejar el drama en pausa. Muy de llano, de panas y de tomarse las cosas con calma.

"No te me amargues, pana. Ese parcial estuvo rudo, pero azúcarate el finde en el llano con una fría y música recia y listo."

Armar el despelote

Se dice cuando alguien monta un caos tremendo, ya sea por torpe, por intenso o porque se le fue la mano. Es como convertir cualquier plan en un desorden épico: gritos, cosas por el piso y todo el mundo corriendo sin saber qué hacer. Muy de chamo metiendo la pata y dejando el ambiente vuelto un desastre.

"Chamo, íbamos a ordenar la sala y terminamos armando el despelote: se cayó la repisa, el perro salió corriendo y mi mamá casi nos bota."

A lo lobo

Se usa cuando alguien hace algo de forma rústica, brusca o sin mucho cuidado, como a lo salvaje, sin delicadeza ni técnica. Es ese estilo de compadre del monte que resuelve todo a las patadas y con alambre. A veces funciona, a veces queda peor, pero la actitud es bien campesina y sin mucha fineza, que también tiene su encanto.

"El vecino se puso a reparar la moto a lo lobo con un alambre y un martillo, y ahora esa vaina bota humo hasta cuando está apagada."

Chácharas de llanero

Se dice cuando alguien se pone a hablar y hablar, con tono de llanero sabiondo, pero al final no suelta nada útil. Es puro palabreo, cuento y humo, como pa' impresionar en la conversa. Sirve para pinchar al que se cree filósofo del llano y solo está mareando la perdiz. Tiene su gracia cuando lo dices con cara seria.

"Nando arrancó con sus chácharas de llanero en la bodega, que si la política, que si el pueblo, y al final quedamos igualitos, sin entender ni papa."

Estar en línea

En Barinas se usa para decir que alguien anda encendido, rindiendo al máximo y en su mejor momento. Vamos, que está fino, inspirado y no hay quien lo pare. La idea es como estar conectado y con el flow activado, de esos días en los que todo te sale bien y te luces sin esfuerzo.

"Chamo, hoy Sofía está en línea, se echó tres canciones seguidas sin pelarse y la gente gritando como si fuera concierto grande."

Ser más enrollado que un turpial

Se dice de alguien súper pana, sociable y con labia, de esos que caen bien en dos minutos y se hacen amigos hasta del perro del vecino. La comparación con el turpial va por lo alegre y escandaloso que es, siempre cantando y llamando la atención. Vamos, que el tipo es puro buen vibe.

"Ese chamo es más enrollado que un turpial, llegó a la rumba y en cinco minutos ya estaba echando cuentos con todo el mundo y hasta le invitaron una birra."

Armar el bochinche

Se dice cuando alguien monta el alboroto y convierte cualquier plan tranquilo en un relajo con bulla, música y gente hablando encima de la otra. Puede ser fiesta improvisada o simple escándalo, según el tono. En Barinas se usa mucho para ese momento en que la cosa se descontrola y ya nadie se hace el serio.

"Íbamos a echar cuento tranquilos en casa de José y ver una peli, pero llegó uno con un cornetón y dos rones y se armó el bochinche, ya los vecinos estaban pegando gritos."

Gota fría

Ojo, que en español “gota fría” suele ser un fenómeno meteorológico, pero en Barinas también se usa en plan callejero para hablar de un chisme bien pesado o un rumor que cae de golpe y te deja frío. Es como una bomba de información que te cambia la cara. Si lo sueltas, prepárate para el corre corre.

"Chamo, la gota fría que soltó María de Pedro fue brutal, en el barrio ya lo sabe medio mundo y la mujer ni se ha enterado todavía."

Tener la furia del calorazo

Se dice cuando el calor está tan brutal que uno anda arrecho, irritado y sin paciencia, como si el sol te estuviera pegando coñazos directos en la frente. No es solo tener calor, es andar de mal humor por culpa de ese bochorno pegajoso que no deja pensar. Y la verdad, con ese clima cualquiera se emberrincha.

"Mano, hoy tengo una furia del calorazo que si se va la luz otra vez, agarro el ventilador y lo lanzo por la ventana, te lo juro, pana."

Andar con los oídos parados

Se dice cuando alguien anda bien pendiente, con la oreja puesta, escuchando todo lo que pasa aunque no sea su peo. Puede ser por curiosidad, por chisme o por pura desconfianza. Vamos, que estás tan atento que te enteras hasta de lo que hablan en la casa de al lado, y luego no te hagas el loco.

"Ajá, mira a este, anda con los oídos parados desde temprano y ya sabe quién se dejó, quién volvió y hasta cuánto costó la torta."

Regalar el ojo

Se dice cuando alguien anda mirando con ganas, como quien se queda pegado viendo a alguien que le provoca o se distrae por andar de mirón. Es esa mirada que se te va sola a lo sabroso y te delata. No siempre es mala intención, pero sí es cero discreto y suele sacar risas.

"¿Viste al chamo en la rumba? Se la pasó regalando el ojo con la jeva del vestido rojo y ni oyó cuando lo llamaron pa’ la foto."

Echar varilla

Se dice cuando alguien se pone a descansar sin culpa, a holgazanear rico y sin apuro. Es tirarse en la hamaca, en la cama o donde sea, dejando que el tiempo pase mientras el mundo resuelve. En Barinas suena bien llanero, como de calorcito y cero estrés. Y sí, da envidia.

"Chamo, Pedro se fue pa' la hamaca a echar varilla toda la tarde y nosotros aquí sudando la gota gorda con el trabajo."

Echarle pichón

Se dice para meterle ganas a algo, currar duro o apretar el paso cuando toca. Es como un empujón de ánimo: deja la flojera y ponte serio, que de aquí se sale echándole pichón. Muy de los llanos, con sabor barinés, y sirve tanto para estudiar como para chambear o resolver un peo.

"Dale, chamo, échale pichón a esa limpieza que ya viene la suegra y la casa parece un corral, ¡muévete pues!"

Echarse la mitad

En Barinas se dice cuando alguien hace el trabajo a medias, se escurre o se hace el loco para no sudar la gota gorda. Vamos, que cumple lo mínimo y deja el resto para los demás. Se usa mucho en faenas, en la casa o en el trabajo, y siempre con ese tonito de reclamo.

"Mano, Pedro se echó la mitad con la cerca: clavó dos tablas y se fue a echarse fresco. Ahora nos toca rematar a nosotros, qué arrechera."

Jalámpara

Se le dice a la persona que vive pendiente de caerle a lo gratis, sobre todo a la comida y el trago. Es el que aparece cuando huele a sancocho, se pega a la mesa y pregunta si quedó “un poquito más”. No siempre es mala gente, pero cansa, porque nunca pone ni para el hielo.

"Pusieron una olla en la esquina y ahí llegó Luis sin que lo llamaran, con plato en mano y sonrisa. Ese pana es jalámpara, no falla."

Ataparrarse

En Barinas se usa para cuando uno se queda pegado a algo y no logra zafarse, ya sea una conversación ladilla, una novela, un chisme o un plan aburridísimo. Es como quedar atrapado sin remedio, medio por flojera y medio por costumbre. Y hay que admitir que describe perfecto esas pegadas eternas frente al televisor.

"Me ataparré viendo novelas con mi mamá, se fue la luz, volvió, y yo seguía ahí pegado en el sofá como chicle en la acera."

Echar un cuento

En Barinas se dice cuando alguien se pone a contar una historia, una anécdota o un chisme con ganas, como para entretener o enganchar a la gente. También puede ir con intención de convencerte de algo o venderte una idea. Vamos, que cuando alguien va a echar un cuento, agárrate que viene labia y sabrosura.

"Chamo, si te sientas con el abuelo, alista el cafecito porque te va a echar un cuento larguísimo de cuando se iba a caballo pa' la finca y todo era pura aventura."

Menorquear

Verbo bien de Barinas para cuando alguien anda de intenso coqueteándole a gente más joven, o se pone a actuar como si fuera un chamo para impresionar. Es ese intento medio forzado de verse más juvenil, hablar con jerga y tirar labia, pero se nota a kilómetros. A veces funciona, pero muchas veces da pena ajena.

"Pepe llegó con gorrita pa' atrás y diciendo “epa, chamo”, menorqueando a las carajitas en la fiesta, y ellas nada, muertas de risa con el show."

Macundales

En Barinas se usa para hablar de todos esos cachivaches, corotos y peroles que uno carga encima sin mucho orden. Sirve para referirse a herramientas, utensilios o cualquier trasto que terminas metiendo en el bolso o en el carro por si acaso. Es de esas palabras que suenan a desorden cariñoso, y la verdad es que tiene bastante encanto.

"Voy pa'l río con los panas y llevo todos los macundales en la maleta, hasta la olla para hacer sancocho si se arma la comedera"

Echar un cuento

En Barinas y en buena parte de Venezuela, echar un cuento es ponerse a narrar algo, casi siempre con adornos, exageraciones y detalles inventados para que suene más sabroso. Puede ser para impresionar, para echar broma o solo para matar el tiempo. A veces es inocente y a veces es tremenda labia, pero igual entretiene bastante.

"No me vengas a echar un cuento, chamo. Que te paró Shakira en la autopista para pedirte la hora suena más falso que billete de tres bolos."
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