Se le suelta a alguien cuando se va por las ramas y termina diciendo o haciendo cualquier cosa menos lo que venía al caso. Es como perder el hilo, desviarse del tema y armar un enredo que no entiende ni el que lo cuenta. Muy de regaño con risa, porque a veces la locura sale buena.
"Pablito iba a explicar la tarea en dos minutos y terminó hablando del perro, del vecino y de un ovni. Profe, ya, te fuiste por los cachos y nadie entendió la vaina."