Expresión bien criolla para meterle manija a algo que arranca con todo. Es como decir: dale, a fondo, sin miedo y que se venga lo que se tenga que venir. Se usa para apurar, entusiasmar o celebrar que la cosa se pone picante. Suena a campo, a mate y a ganas de quilombo del bueno.
Frase usada en la costa para indicar que aunque no estemos preparados, con cualquier cosa hacemos fiesta y da igual cómo salga. Brasas improvisadas y música costeña son el combo perfecto.
Expresión andaluza, muy de Málaga, para meterle caña a alguien y que deje de pensárselo tanto. Viene a ser un venga, tira pa'lante, sin miedo y con alegría. Se suelta cuando alguien duda, se raja o va a medio gas. Tiene ese puntito de guasa costera que te empuja a moverte ya.
Dicho para cuando ya no hay vuelta atrás y toca seguir pa’ delante, aunque sea con resignación y humor. Es como decir: ya qué, a darle nomás, que la vida viene barriendo y tú vas montado en la escoba. Se usa mucho cuando algo se descontrola y lo único sensato es adaptarse y no amargarse.
Se suelta para decir “va, jalo” o “órale, de una”, cuando ya te decidiste y le das pa’ delante sin pensarlo tanto. Es como subirse al plan aunque esté medio improvisado, con actitud y cero miedo al ridículo. Muy de compas: alguien propone una locura y tú respondes con esto y ya quedó.
Expresión para darse ánimo y tirar pa’ lante sin pensarlo mucho, como diciendo: vamos con todo, que sea lo que sea. Se suelta cuando te lanzas a algo con descaro y energía, aunque no tengas el plan clarísimo. En Cuba suena a empuje y a vacilón, de esos que te meten en el lío con una sonrisa.
Expresión muy norteña para decir que estás totalmente de acuerdo y bien prendido con un plan. Es como decir que le entras con todo, sin pensarlo mucho y con actitud. Se usa cuando algo suena chido y ya andas listo para arrancarte. Y la neta, tiene un ritmito que se pega bien machín.