Se dice cuando alguien anda rozando el peligro o el lío por estar metido en cosas raras, haciendo trampas o juntándose con la gente equivocada. Vamos, que está jugando con candela y en cualquier momento se quema. Es una forma medio seria de advertirle que se calme antes de que le caiga la ley o el karma.
Se utiliza para describir a alguien que hace trucos arriesgados en el amor, tirando la caña a varias personas al mismo tiempo sin que se enteren.
Usada para referirse a alguien que está a punto de gastar todo su dinero en una tontería, pero sigue diciendo que "lo tiene controlado".
Dicho de una persona que ataca un buffet libre con el riesgo inminente de explotar tras consumir cantidades épicas de comida, mientras insiste en que "aún tiene espacio para más".